La capital de la cetrería
Azores, halcones y águilas Harris demuestran su destreza en el arte de la caza sin armas
Los aficionados a la cetrería, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, participan hasta hoy en Antequera en las VII Jornadas de la Cetrería en Andalucía, convocando en este campeonato a algunos de los mejores cetreros y pájaros de España. Entre ellos se encuentran algunos como el párroco José Amalio González, conocido popularmente como el cura cetrero y que se ha proclamado campeón de España en la modalidad de bajo vuelo con pluma con águila Harris.
Este año se han dado cita en el campeonato antequerano, que concluye esta mañana, más de 60 cetreros vecinos de diferentes puntos de España, y que han tenido la oportunidad de realizar lances con sus pájaros (halcones, azores y águilas) lo más parecido posible a una situación real en el campo.
Durante la mañana de ayer fue la modalidad de alto vuelo la que tomó su turno, con halcones que subían en el cielo hasta casi desaparecer y únicamente ser apreciables con prismáticos, pero que no perdían de vista en el suelo a su fiel compañero de misión, el perro de caza que tenía que marcarle el lugar en el que se encuentra una presa. Señalado el escondite de la perdiz, el veloz e impresionante picado de los halcones daba lugar a lances de gran espectacularidad que terminaban con el aplauso del público. Pero no siempre para celebrar la captura, también en los casos en los que la perdiz en una audaz maniobra lograba zafarse de su perseguidor y encontrar un lugar en el que poderse ocultar de su depredador y salvar la vida.
De hecho, en situaciones reales de caza en el campo, entre un 70% y un 80% de los lances terminan con un ataque fallido de los depredadores lanzados por los cetreros, por lo que se trata de un tipo de caza selectiva que mantiene un profundo respecto con la naturaleza.
Terminada la espectacularidad de los lances de alto vuelo, le tocó el turno al bajo vuelo, en el que las águilas Harris y Azores trataban de hacerse con sus presas sin ningún tipo de ayuda, en duelo directo con faisanes y perdices. Se trata de una modalidad mucho más concurrida que la anterior y en la que también se pudieron ver bellos lances, muchos de ellos pasando por encima del público y entre los propios asistentes, hasta el punto de que uno de los azores se posó sobre la cabeza de uno de ellos tras perseguir a su presa incluso entre las piernas del público. Eso sí, es condición necesaria permanecer lo más quietos posibles para no interferir en los lances hasta que los mismos no finalizan con la recuperación de su pájaro por parte del cetrero, al que este azor esperó cómodamente posado en la cabeza de una mujer para asombro del público y júbilo de los muchos que andaban cámara en mano tratando de captar algún momento especialmente bello.
Además de la propia competición, las jornadas organizadas por la Federación Andaluza de Caza y la asociación Acesur tienen también un marcado carácter de promoción del arte de la cetrería entre el público en general, para lo que se cuenta con un narrador de los lances que va explicando qué va ocurrir, en qué va consistir o cómo debe prepararse el cetrero para ejecutarlo.
En este sentido, Francisco Ramírez, presidente de Acesur, reconocía la importancia que ha tenido el reconocimiento como Patrimonio Mundial para dar a conocer la cetrería y que este tipo de caza esté experimentando un importante crecimiento de practicantes desde entonces, aunque llegó a estar prohibida en España, un hecho que Ramírez cree ahora que ha podido hasta beneficiarles para darle un impulso definitivo a esta modalidad.
Precisamente, el presidente de Acesur destacó el aspecto "natural" que tiene este tipo de caza, en el que el cetrero asiste como un mero espectador a un duelo entre dos animales que se encuentran en la naturaleza, y que únicamente la destreza de uno y otro determinará el resultado del lance, sin intervención directa del hombre.
Además, Ramírez subrayó el cariño que un centrero tiene a sus pájaros, hasta el punto de que señala que "es igual que si llega un niño", y es que estos animales necesitan un cuidado diario. Precisamente, desde Acesur aprovecharon el evento para reclamar una legislación "justa" que permita a los cetreros el poder volar a sus pájaros todos los días, ya que este hecho repercutirá en la salud del animal.
Pero las jornadas cetreras de Antequera son también un momento para intercambiar opiniones con los compañeros de afición y departir mientras se toma algún tipo de refrigerio, lo que deja algunas imágenes realmente curiosas, como la de dos amigos charlando entorno a una mesa, tomando una cerveza y con un ejemplar de águila Harris cada uno de ellos en la mano. De igual modo, la organización también ha realizado diferentes conferencias para profundizar en el conocimiento de la cetrería entre sus socios, además de llevar este tipo de caza a los más pequeños con demostraciones para que puedan conocer cómo se trabaja con estos animales para conseguir que sean lo más parecidos posibles a los ejemplares de su misma especie, que son salvajes y viven en la naturaleza.
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