La historia que hay detrás de la escultura y de la 'bajada' del patrón de Algarrobo, San Sebastián
Se celebrará este viernes 9 de enero y la procesión tendrá lugar a las 20:00
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Algarrobo, como cada año desde 1940 con la actual imagen, celebra la conocida como bajada de San Sebastián. Hoy, a las 20:00, el mártir se traslada desde la ermita hasta la iglesia de Santa Ana.
Durante esta procesión, el primer tramo, según el capataz del trono, José Alberto Ariza Martín, "es el más complicado". En él, los hombres de trono deben bajar un total de 100 escalones para llegar a la calle Camino de Vélez. Ante la duda de si quitar esta zona o no, el capataz asegura: "Jamás lo quitaría, esta es una seña de identidad de nuestras procesiones", ya que este tramo del recorrido también se da en Semana Santa.
El origen de la escultura de San Sebastián
La que se conoce como la escultura de San Sebastián no es la original, pues en la Guerra Civil se quemó. Por ello, varios habitantes del municipio pidieron en 1939 una nueva imagen del mártir para Algarrobo. La actual escultura fue elaborada por el escultor malagueño Francisco Palma Burgo, quien tomó a su hermano Mario Palma Burgo como modelo de la imagen. "Si viéramos una imagen de Mario de aquel entonces y la comparáramos con el San Sebastián actual, encontraríamos varias semejanzas", ha explicado.
Una vez la imagen terminada y trasladada al pueblo, Francisco Ruiz el Señorito decidió hospedar al santo durante una noche. En ese momento, y una vez San Sebastián ya en el pueblo, el imaginero Palma Burgo quería encontrar un tronco de un árbol para poner en la parte trasera de la escultura. Durante esa noche, hizo muchísimo viento y en la finca donde vivía Ruiz se arrancó el tronco de un almendro, entonces decidieron que ese tronco sería el que iría en la parte trasera de San Sebastián.
Historia de la 'bajada' de San Sebastián
Lo que hoy se conoce como la bajada tiene un origen muy concreto y profundamente ligado al urbanismo histórico de Algarrobo. La antigua ermita de San Sebastián se situaba a las afueras del núcleo urbano, siendo en esa época el punto más alto de la localidad. Por allí pasaban a diario los vecinos que salían a trabajar al campo o al mar, cuando Algarrobo Costa aún no existía como tal. El santo, por tanto, estaba en un lugar de tránsito constante, muy cercano a la vida cotidiana del pueblo.
Por ello, y para que el patrón estuviera más en contacto con el pueblo, bajaba, como hace a día de hoy, a la iglesia de Santa Ana. En esa época no se hablaba de una procesión, sino de una bajada que se acompañaba de cultos religiosos y que se hacía durante nueve días, es decir, durante una novena. En ella, y por eso la devoción que hoy en día se tiene a San Sebastián, se repartía pan a los más pobres y se hacían diferentes celebraciones en honor al patrón del pueblo. De hecho, según ha contado el ciudadano de Algarrobo, la feria que se celebra en agosto "era en honor a San Sebastián". De ahí nace el término “bajada”, que no es una simple denominación popular, sino la descripción literal de un recorrido descendente desde las afueras al centro urbano.
San Sebastián ¿el verdadero patrón de Vélez-Málaga?
San Sebastián es el patrón de Algarrobo, pero también es el de otros tantos municipios de Málaga. Uno de esos municipios es Vélez-Málaga. Para ello, hay que remontarse a la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, a finales del siglo XV. En ese momento, San Sebastián fue nombrado patrón de Vélez-Málaga como símbolo de victoria cristiana. Según cuenta el algarrobeño, no fue una elección casual. El santo, militar romano y mártir del siglo III, era considerado defensor de los cristianos, una figura muy venerada por los monarcas, que lo imponían como patrón en algunos territorios recién conquistados.
Sin embargo, con el paso de los siglos, el patronazgo de San Sebastián en Vélez-Málaga ha ido perdiendo visibilidad. Aunque existe la histórica ermita de San Sebastián, también conocida como ermita del Arrabal, vinculada directamente al lugar donde se produjeron los enfrentamientos durante la conquista, la ciudad acabó centrando sus celebraciones principales en otras devociones. Esta pérdida de protagonismo contrasta con lo ocurrido en municipios que dependían de Vélez, como Algarrobo, donde la tradición se ha mantenido a lo largo de los años.
Hoy, San Sebastián sigue siendo patrón de Vélez-Málaga desde un punto de vista histórico, aunque no cuente con una celebración destacada ni con un reconocimiento popular comparable al de otras imágenes. De hecho, muchos veleños desconocen este dato y asocian el patronazgo a otras imágenes más presentes en el calendario festivo. Aun así, los documentos históricos confirman que San Sebastián fue, y sigue siendo en origen, el santo protector de la ciudad, una realidad que invita a reflexionar sobre la memoria religiosa y la identidad histórica veleña.
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