La madre de Carolina, la mujer desaparecida en Sayalonga: "Tengo la esperanza de que se haya quedado enganchada en cualquier sitio"
Antes de perderse su pista en el río al que se tiró en busca de su perro, canceló una cita con el otorrino en la capital a las 18:00 horas debido al fuerte temporal
Amplían el dispositivo para localizar a la mujer de 45 años arrastrada por el río Turvilla en Sayalonga
Carolina se llama la mujer desaparecida en el río Turvilla a la altura de Sayalonga de algo más de 40 años. Es terapeura corporal. De hecho, lleva la web de Orgánica, una tienda en la que ayuda a dar clases de yoga, además de vender diferentes productos como aceites esenciales, antioxidantes o vitaminas y minerales.
Su madre se llama Isabel González, de 76 años. La mañana de este jueves ha llegado a la carpa donde se encuentra el puesto de búsqueda en torno a las 10:30. Ya perdió a un hijo, Alejandro, que tenía tan solo 14 años, cuando ella pasaba los 40. "Tardé más de dos años en poder estar mejor anímicamente de lo ocurrido con mi anterior hijo; ahora, ya con mi edad, no sé si lo superaré", confiesa.
"Tengo la esperanza de que se hubiera quedado enganchada en cualquier sitio, pero es verdad que ya es bastante complicado", explica. También asegura a este periódico que su hija tenía en la tarde del miércoles a las 18:00 horas una cita en un otorrino en Málaga, pero que la canceló por el temporal. "A lo mejor si hubiera ido no habría pasado esto", lamenta su madre.
Adela, una amiga suya de Algarrobo, asegura que es una "gran fan de los animales". "Carolina era muy animalista, le encantaba salir a pasear con sus perritos", añade la algarrobeña.
"Caro es terapeuta de yoga registrada, educadora de movimiento, trabajadora corporal y especialista en terapia somática. Una estudiosa autoproclamada del cuerpo y la mente, siempre está explorando los principios subyacentes de las conexiones y los patrones de movimiento del cerebro y el cuerpo humano como seres relacionales encarnados. Caro aplica en su trabajo principios de inteligencia somática, investigación basada en evidencia sobre el sistema nervioso, fisiología del trauma y filosofía del yoga tradicional. Ella ayuda a las personas a desarrollar su conciencia sensorial y a encarnar el dicho de una conexión mente-cuerpo para experimentar la vida plenamente", recoge la web de Orgánica, la donde promociona su trabajo.
Natural de Torremolinos, tuvo durante varios años un local en el que daba clases de yoga en Torre del Mar. Aunque, según afirman a este periódico familiares de la desaparecida, lo dejó hace bastante tiempo.
Sus familiares también cuentan que Carolina llegó a estudiar la carrera de Psicología, aunque finalmente no la terminó. Además, en una publicación en su página de Facebook refleja su interés por el yoga y el bienestar emocional: “Porque todos los días son yoga, porque el yoga nos conecta con nuestra parte más íntima, donde habitan las emociones y los pensamientos en los tejidos más profundos”.
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