Yo Solo, vino homenaje a Bernardo de Gálvez

Viticultura

Está elaborado por la bodega rondeña La Melonera y su composición es a base de uva autóctona

Ana De Castro cata la futura añada de Yo Solo
Ana De Castro cata la futura añada de Yo Solo / Javier Flores

Dedicado al insigne malagueño Bernardo de Gálvez, héroe de la independencia de Estados Unidos y uno de los responsables de que las plantaciones de viñedos llegasen a California, la bodega rondeña La Melonera es la encargada de elaborar cada año la pequeña añada de unas 500 botellas (algún año se llegaron a las mil) que salen cada año al mercado de este vino de autor y que se elabora con todo mimo en sus instalaciones, situadas en mitad de un bosque centenario de encinas que acoge en su interior los viñedos que producen las uvas con las que se elabora.

Más allá del hecho de estar dedicado a este personaje histórico malagueño, la historia de este vino esconde un largo trabajo de investigación por parte del equipo técnico de la bodega que dirige la enóloga Ana de Castro. Se trata de un vino hecho en Andalucía y con uva de una variedad 100% andaluza, ya que está compuesto a un 50% de uva blasco y melonera. Precisamente, uno de los grandes objetivos de este proyecto es la recuperación de las variedades autóctonas de la zona, para lo que cuentan con diferentes plantaciones de tipo experimental y que están sirviendo para devolver a la vida estas uvas que se encontraban prácticamente desparecidas. En ellas se trabaja con tintilla de rota, blasco, romé y melonera.

Trabajo de remontado del vino
Trabajo de remontado del vino / Javier Flores

Entre ellas se encuentra la melonera con sus características rayas que la hacen ser fácilmente identificable. Es una de las variedad que compone este vino de autor con marcado acento andaluz y que se encuentra en los ambientes más selectos entre los aficionados a coleccionar vinos.

Esta variedad está presentando una gran adaptación al terreno y al clima que existe en la Serranía de Ronda, hasta el punto de que su proceso de maduración la llevará a ser una de las últimas en ser recogida en la vendimia, proceso que se encuentra ya en marcha en la comarca y que mantendrá casi hasta el mes de noviembre. Se adapta bastante mejor que otras variedades internacionales a las especiales condiciones del clima rondeño.

Pero no es el único vino de la bodega que tiene carácter andaluz, ya que también elabora Payoya Negra, que incorpora ya un 50% de variedades de uvas autóctonas en su composición, siendo el vino de esta bodega que cuenta con una mayor aceptación fuera del mercado local, algo que Castro cree que se debe precisamente a las peculiaridades que le aportan estas uvas y que le hacen que sea diferente a la oferta que se puede encontrar en el mercado con tipos de uvas mucho más habituales e internacionales con el que ellos mismos elaboran otros vinos como Encina del Inglés. Precisamente, el poder contar con ambos tipos de variedades también les vale al equipo técnico para poder comparar el comportamiento de unas y otras en el terreno.

Uva melonera
Uva melonera / Javier Flores

Además, este proyecto añade otra particularidad. Existe la posibilidad de adquirir una hacienda dotada con su propio viñedo y tener vino propio. Un trabajo del que se encarga el equipo de la bodega y que incluye desde el cuidado de las plantas hasta todo el proceso en bodega hasta el embotellado del vino, creando así una especie de cooperativa de lujo del vino. Un vino exclusivo que solo estará al alcance de aquellos aficionados que puedan acometer dicha inversión.

Curiosamente, los propietarios que han ido llegado al proyecto se sienten especialmente atraídos por los viñedos formados por uvas autóctonas, algo que pensaron en un primer momento que no sería así, por lo que se optó por plantar también variedades internacionales para las haciendas. No obstante, ahora, con su llegada están reclamando que se planten las variedades locales para tener un vino totalmente exclusivo y diferente al resto.

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