Una joya natural con vistas al mar en la Sierra de las Nieves

La nieve y el litoral de funden en una misma imagen llena de paisajes montañosos desde las cumbres

Gran nevada en la Sierra de las Nieves de Málaga: la cara más amable del temporal

Vistas del litoral desde el camino al Puerto de los Pilones. / Javier Flores

Una joya natural con vistas al mar. El Parque Nacional Sierra de las Nieves cuenta con la peculiaridad de estar situado al borde del litoral malagueño, uniendo en pocos kilómetros la playa y la nieve. De hecho, tras las frecuentes nevadas en las cumbres, desde las mismas se puede observar gran parte del litoral desde Marbella hasta el Estrecho de Gibraltar. En días despejados también se puede apreciar Marruecos.

Sin necesidad de moverse, tan solo con girarse, desde diferentes puntos podemos pasar de ver los barcos navegando al interior montañoso de la Serranía de Ronda hasta zonas como Grazalema y Olvera, además de la propia ciudad del Tajo.

Un paisaje natural que se puede disfrutar con cierta facilidad mediante los accesos establecidos desde diferentes puntos situados en la zona de Ronda, Parauta, Yunquera, El Burgo o Tolox.

En la actualidad se encuentra en pleno proceso el desarrollo del reconocimiento como Parque Nacional. La construcción de infraestructuras ya se encuentra en marcha. Una de las más destacadas en el centro de recepción de visitantes que se está levantando en la zona de Conejeras (Parauta) y que está previsto que juegue un gran papel para la difusión del espacio y potenciar su conocimiento.

Precisamente, los municipios situados en este entorno esperan un impulso con esta nueva figura de protección que ayude al desarrollo de la economía de los mismos. Y es que muchos de ellos se encuentran afectados por la despoblación.

Pinsapares de Ronda en la Cañada del Cuerno / Javier Flores

En cuanto a sus principales reclamos, los pinsapares son algunos de los más destacados. Muchos de los visitantes buscan ver esta especie que solo se encuentra en este punto y la zona de Grazalema. Es una reliquia botánica de los bosques de coníferas del Terciario que tras la glaciación ocurrida hace 20.000 años quedó refugiada en esta zona. Precisamente, fue en la Sierra de las Nievas donde Edmond Boissier la describió por primera vez en el año 1838. “Al fin soy lo suficientemente afortunado para encontrar uno”, escribió tras descubrirlos.

Pero la Sierra de las Nieves es mucho más. A tal llega su riqueza, que algunos de sus grandes conocedores tienen problemas a la hora de hacer una selección. Es el caso de Rafael Flores, un experimentado montañero rondeño que conoce el espacio casi como la palma de su mano. Ahora utiliza sus conocimientos para mostrarlos a los visitantes como guía.

Entre sus espacios favoritos, como no, están los pinsapares de Ronda y Yunquera. A ellos añade otros como los quejigales de alta montaña de Tolox que se pueden contemplar en la subida hacia el Torrecilla.

A ellos suman otros como el cornicabral de Lifa, especialmente, en otoño y diciembre, fechas en las que toma su tono rojizo. “Es una pasada”, ha afirmado Flores.

El Valle del Guadainza es otra de las zonas que considera que deben estar entre los imprescindibles a la hora de visitar el espacio. “Es la zona de mayor riqueza botánica del parque, son muy curiosos los helechos tan diferentes que se pueden ver allí”, explicó.

Quejigales de alta montaña del Puerto de los Pilones / Javier flores

Otro de los lugares que debemos apuntar en el listado son los senderos forestales por el río Turón en la zona de El Burgo. A ello une Sierra Real con sus zonas de peridotitas y su pequeño pinsapar.

Juan Gil es otro de los conocedores del parque y también tiene sus espacios favoritos. La subida al Torrecilla la considera como la etapa reina, aunque también considera que se deben conocer otros lugares como el nacimiento de río Verde o el Cambullón de Vélez.

El llamado del pinsapo del candelabro, junto al puerto del Saucillo, es otro de los monumentos naturales que cree que es necesario conocer o los pozos de nieve del Puerto del Oso.

Para poder observar la parte norte del parque, el mirador del guarda es fundamental para tener una gran visión del mismo.

Vistas hacia el interior de la Serranía de Ronda. / Javier Flores

Mientras tanto, en estos días con la presencia de la nieve, los pinsapares de las zonas como la Cañada del Cuerno presentan su mejor cara y muchos han querido inmortalizar estos bosques.

Una ruta que forma parte de las más populares para ascender hasta el pico Torrecilla y que decenas de personas han utilizado pese a que presentaba algunos tramos con presencia de hielo y resultaba complicado caminar por el mismo.

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