Nueva Esperanza, la vuelta más amarga a pocos minutos de su salida

A pesar de retrasar su salida para intentar evitar la lluvia, un chaparrón dio al traste con las ilusiones de la hermandad de Nueva Málaga

Tras su regreso, la cofradía abrió las puertas de su casa hermandad para recibir fieles hasta las 00:00

El Nazareno del Perdón y María Santísima de Nueva Esperanza en el interior de su casa hermandad.
El Nazareno del Perdón y María Santísima de Nueva Esperanza en el interior de su casa hermandad. / Domingo Mérida

No pudo ser. La lluvia dio al traste con las ilusiones de la hermandad de Nueva Esperanza, que tuvo que volverse minutos después de iniciar con valentía su recorrido procesional. A las 17:30, la hora señalada tras los retrasos anunciados por la mañana del Martes Santo para intentar esquivar las precipitaciones, los mayordomos de las secciones del Señor y la Virgen tocaron la gran puerta de la casa hermandad, que se abrieron ante un cielo amenazante.

Ni siquiera el cambio horario había despistado a las fieles de esta cofradía de Martes Santo y media Nueva Málaga esperaba la salida. Aplausos y vítores, exclamaciones de orgullo y alegría acompañaron las primeras mecidas del trono de Jesús Nazareno del Perdón, que porta la talla del imaginero malagueño Juan Manuel García Palomo realizada a finales de los 90.

Mientras salía a hombros de más de 180 hombres y mujeres de trono, acompañado por los aplausos y las muestras de satisfacción de los presentes, los nazarenos formaban el cortejo desde la vecina sede canónica, la Parroquia de Santa Ana y San Joaquín.

El Nazareno del Perdón de la cofradía de Nueva Esperanza sale de su casa hermandad.
El Nazareno del Perdón de la cofradía de Nueva Esperanza sale de su casa hermandad. / C. F.

Ante ellos, la misión no era fácil. La cofradía tiene el recorrido más largo, supera los siete kilómetros, y el de mayor número de horas de la Semana Santa malagueña, con 13 horas aproximadamente desde la salida al encierro.

Aún así, minutos después del Nazareno los ciriales anunciaban la inminente salida del trono de María Santísima de Nueva Esperanza. Acompañada por la Banda de Música Zamarilla y sobre los hombros de 240 portadores, la Dolorosa emprendió su camino por la calle Castillejos cuando las primeras gotas comenzaron a caer.

María Santísima de Nueva Esperanza vuelve marcha atrás por la lluvia tras su salida

En cuestión de minutos, un chaparrón fuerte empapó túnicas, enseres e Imágenes, llenó el asfalto de charcos y las caras de tristeza y preocupación. Los responsables cubrieron el manto verde de la Virgen con un plástico y el trono emprendió una rápida subida hacia su casa, con los portadores vueltos pero la Dolorosa marcha atrás.

El cortejo se recogía con aceleración, las mantillas, los monagillos, subían hacia la iglesia con lágrimas de impotencia. Al fondo de la calle, bajo un importante aguacero, el Señor se daba la vuelta con cierta parsimonia para encarar cuesta arriba su regreso tan solo 45 minutos después de pisar su barrio.

Cuando llegó a su templo, la Agrupación Musical Ecce Mater de Cádiz le tocó una marcha, ya con una lluvia menos intensa, y la cofradía se recreó en hacer un encierro lento y elegante, recogido con agrado por el público, cámara en mano, que seguía acompañado a su Nazareno a pesar del agua. Campanillas y aplausos sonaron para despedir, después de un encuentro tan corto, a su cofradía.

A las 19:00 quedaron abiertas las puertas de la casa hermandad, que hasta las 00:00 recibieron la visita de los fieles.

La hermandad, creada en 1976 y aceptada como miembro de la Agrupación de Cofradías en 1997, cuando hizo su primera salida procesional en Martes Santo, tendrá que esperar a 2023 para regresar a sus calles. Si el cielo lo permite.

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