Inversiones en agua y digitalización, la apuesta del Gobierno por el sector agro de Almería
Anuario de Agricultura & Alimentación 2023
Gracias la innovación, Europa come frutas y hortalizas de invernaderos de Almería que no incrementan las emisiones de CO2
Este año, Almería ha vuelto a liderar las ventas en la comunidad autónoma, con una producción que ha crecido un 8,5%, hasta llegar a los 3,55 millones de toneladas, y un valor de lo comercializado que asciende a 3.696 millones de euros. Son datos que ponen de manifiesto la importante capacidad de emprendimiento del modelo productivo almeriense, con una clara apuesta por la eficiencia en el uso del agua y por la aplicación de la tecnología más avanzada en sus métodos de producción.
Nuestra agricultura es dinámica y es exportadora. Las ventas de nuestras frutas y hortalizas en los mercados internacionales son el pilar básico del presente de esta provincia y lo serán de su futuro y eso significa afrontar nuevos retos que son, además, muy diversos.
Entre ellos, es importante remarcar la importancia del relevo generacional, con la incorporación de jóvenes y mujeres como elemento fundamental para dar continuidad a esta actividad; del regadío, con la apuesta por un uso sostenible del agua, y de la digitalización, con una agricultura de precisión que se adapte a los nuevos tiempos con producciones que sean más sostenibles a nivel medioambiental.
En este sentido, es evidente la apuesta que está haciendo el sector por un tipo de agricultura cada vez más demandada por los consumidores europeos como es la producción ecológica, en claro crecimiento y progreso.
El sector hortofrutícola almeriense, puntero por la cantidad y calidad de sus producciones y reconocido por ello en los mercados mundiales es también ejemplo de aplicación de las tecnologías digitales, que son imprescindibles para la competitividad económica y medioambiental, no ya en el futuro, sino en el momento actual.
Gracias la innovación, Europa come frutas y hortalizas procedentes de invernaderos de Almería que no requieren de gas y que no incrementan las emisiones de CO2, lo que constituye un ejemplo de preservación de los ecosistemas agrarios.
El Gobierno es muy consciente de la importancia que tienen estos procesos, y en el ámbito específico agrícola, ha desarrollado distintas líneas de digitalización e innovación que servirán para afrontar los retos futuros del agro, como potenciar la autonomía alimentaria en un contexto en el que hay que producir más con menos recursos.
Igualmente, en esta provincia se localizan 10 de las 17 obras de modernización de regadíos impulsadas por SEIASA, también incluidas en el Plan de Recuperación, con ayudas por encima de los 80 millones de euros.
Son cifras que no dejan lugar a dudas del compromiso del Gobierno de España con esta provincia y con sus regantes, como evidencia también la bonificación del agua desalada aprobada el pasado mes de febrero.
Y trabajamos para poner en funcionamiento, el año que viene, la desaladora del Bajo Almanzora porque, ahora sí, se están ejecutando las obras necesarias para que la planta vuelva a producir agua desalada.
No me olvido tampoco de los más de 26.000 agricultores y ganaderos de Almería que se beneficiaron de la rebaja del IRPF aprobada por el Gobierno, que redujo los índices de rendimiento neto en el sistema de módulos para los sectores ganaderos y los productores de cereales, almendra, olivar y sandía, o de los 1.900 agricultores que han recibido casi millón y medio de euros para compensar la subida del precio de los fertilizantes.
Medidas, todas ellas, puestas en marcha con el único objetivo de que nuestros agricultores y agricultoras tengan asegurado el futuro en las mejores condiciones, con un sector agroalimentario que tiene abiertas ante sí importantes oportunidades para su desarrollo futuro.
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