Juan del Val pone sobre la mesa las amenazas de muerte que recibe
El ganador del Planeta 2025 expone en 'La Roca' las continuas muestras de odio que reciben los famosos en las redes
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La seguridad en el entorno digital y el impacto de las redes sociales en la convivencia han vuelto a situarse en el epicentro del debate público. Tras la reciente propuesta gubernamental de limitar el acceso a estas plataformas a menores de 16 años para combatir adicciones y contenidos nocivos, el programa La Roca de La Sexta se convirtió este fin de semana en el escenario de una denuncia necesaria. Juan del Val, marido de la conductora, Nuria Roca y que ha sido vilipendiado por sus opiniones o por haberse alzado con el premio Planeta, utilizó el altavoz televisivo para visibilizar la violencia verbal que sufren los personajes públicos y la urgencia de legislar contra la impunidad en la red.
Durante una tertulia centrada en el uso delictivo de la Inteligencia Artificial para desnudar a menores, Del Val se mostró tajante al reclamar que estas prácticas sean perseguidas con toda la dureza de la ley. "No sé si ahora mismo es delito, pero debería serlo", sentenció el escritor, subrayando que la tecnología no puede ser un salvoconducto para el acoso. Sin embargo, el momento más tenso se produjo cuando el colaborador decidió leer algunos de los ataques que recibe de forma sistemática en sus propios perfiles sociales, y subrayando que no sería difícil localizar a estos generadores de odio.
La crudeza de los mensajes dejó en silencio el plató. Frases como "Ojalá te mueras, rata inmunda, paleto ¿alguien tiene balas de sobra?" o amenazas directas como "Eres un HGP... procura que nuestras vidas no se crucen", sirvieron para ilustrar la gravedad de un problema que trasciende lo virtual. Del Val lanzó una pregunta retórica pero cargada de intención a la audiencia y a las autoridades: "¿Esto es un delito o no es un delito?". La indignación del colaborador puso de manifiesto que el odio digital ha dejado de ser una molestia para convertirse en una amenaza real contra la integridad.
Nuria Roca se sumó a la preocupación proponiendo una solución que cada vez gana más adeptos en el debate social: la identificación obligatoria en redes sociales. Para Roca, la solución pasaría por eliminar el anonimato que protege a los agresores, exigiendo una acreditación de identidad similar a la que se requiere para operar en un banco o realizar una compra online. Esta medida busca acabar con los perfiles fantasma que sirven de escudo para el insulto y la coacción.
El debate también puso el foco en la responsabilidad de las grandes corporaciones tecnológicas. Juan del Val fue contundente al señalar que las plataformas como Instagram poseen los datos suficientes para localizar a los infractores: "Saben quién es este tío, aunque se llame Margarita82, lo saben perfectamente". Los colaboradores del programa coincidieron en que muchos de estos mensajes ya constituyen delitos tipificados, pero la falta de una persecución eficaz permite que el ecosistema digital siga siendo un terreno hostil.
La cifra aportada durante el programa es esclarecedora: se estima que cada año se generan unos 800.000 mensajes de odio en las redes sociales. La crónica de lo sucedido en La Roca no es solo el relato de la experiencia personal de un comunicador, sino el reflejo de una sociedad que busca desesperadamente poner límites a una bilis digital que parece no tener fin. La pregunta que queda en el aire es si la identificación digital y las nuevas leyes de protección al menor llegarán a tiempo para frenar esta marea de hostilidad.
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