Unicaja

Brancou Badio, un peligro para el Unicaja

Brancou Badio, jugador del Manresa.

Brancou Badio, jugador del Manresa. / ACB Photo

El Hadji Omar Brancou Badio (Rufisque, Senegal, 1999) es una de las grandes amenazas del Baxi Manresa, el rival de este sábado del Unicaja. El base africano rompe de alguna manera moldes. La proporción de interiores es muchísimo mayor que la de los exteriores que se exportan en general en todo el continente. Está siendo una de las sensaciones de la Liga a las órdenes de Pedro Martínez en su tercera temporada en Manresa tras una carrera itinerante desde que fuera reclutado por la Canarias Basketball Academy (CBA). Promedia, en 25 minutos en pista, 15.1 puntos (53% en tiros de dos, 30% en triples y 77% en libres), 2.8 asistencias y 2.6 rebotes para 14.6 de valoración. Es algo bastante habitual en el particular hábitat creado en Manresa con Pedro Martínez como maestro que los jugadores usen como trampolín al club catalán para propulsar sus carreras. Y en el caso de Badio, que es jugador cotonou, parece que va a seguir pasos de incontables jugadores. Uno de ellos, por ejemplo, Yankuba Sima, con el que le une una buena amistad. Se verán este sábado en el parqué del Carpena enfrente. Ya en el tramo final de la pasada temporada incrementó el nivel y fue clave para amarrar la salvación del club del Bages, pero ahora su eclosión parece más evidente.

Badio fue fichado por el Barcelona para jugar en LEB Plata cuando cumplió 20 años. Jasikevicius le hizo debutar con el primer equipo y jugó algunos partidos en ACB y Euroliga. Después tuvo una mili de una temporada en Frankfurt a las órdenes del entrenador español Diego Ocampo, que ya le había dirigido en el filial azulgrana. Ya tuvo en la liga alemana buenas cifras y se produjo entonces el regreso a la Liga Endesa, donde su crecimiento está llamando la atención. Es un jugador explosivo, con un gran primer paso y desborde, quizá más enfocado a meter que a dirigir, pero vertical. También defensivamente da el nivel. Es internacional absoluto con Senegal.

“Me dio la oportunidad de jugar. Aprieta, pero eso es lo bueno. Cuando pasan los años, te das cuenta de lo que te ayuda tener entrenadores que te exijan y te hagan mejorar”, explicaba Badio un par de meses atrás en Gigantes sobre lo que supone ser moldeado por Pedro Martínez, al tiempo que citaba algunos ejemplos de gente en la que se fijó y le ayudó: “Noto que he crecido y que me sigue gustando trabajar, mejorar y seguir esforzándome, fijándome en gente. Me acuerdo de Cory Higgins por ejemplo, que me ayudó mucho en Barcelona. Era amigo de Desagana Diop, que es seleccionador en Senegal y habían jugado juntos, y se portó muy bien conmigo”.

Miembro de una familia de ocho hermanos en Rufisque, una ciudad costera senegalesa, Badio quiere aprovechar la oportunidad con las dos manos. Este verano estuvo en las ligas de verano de la NBA con Phoenix Suns y la ambición es seguir dando pasos en su carrera. El Carpena es un buen escaparate para lucirse con bases de nivel como Kendrick Perry y Alberto Díaz, también un lugar exigente en el que no es sencillo brillar. Hay más jugadores interesantes en el equipo que adiestra Martínez, pero hay que echar un ojo al base senegalés.

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