Entrevista a Gody Dike. Jugador del Real Madrid "Alberto es ejemplo para todos los jugadores de baloncesto"

  • El pívot malagueño, internacional con España en todas las categorías, formado en Los Guindos y los tres últimos años en el Madrid, se marcha a EEUU para estudiar y jugar en la Universidad de Loyola Maryland

La entrevista a Gody Dike, en fotos La entrevista a Gody Dike, en fotos

La entrevista a Gody Dike, en fotos / Javier Albiñana

Golden Nmaemeka Dike Egun (Málaga, 2001) es Gody en el baloncesto. Criado entre Huelin y La Goleta, formado en Los Guindos entre la EBG y el Unicaja, con 15 años decidió marcharse a la ultracompetitiva cantera del Real Madrid. Fue una decisión que en Los Guindos dolió porque le veían como clarísimo proyecto de jugador del primer equipo. Tras un trienio en el club blanco, la disyuntiva tras acabar su etapa junior fue resuelta marchándose a los Estados Unidos para estudiar con Loyola Greyhounds, en Baltimore (Maryland). Con una planta imponente (2.04 metros), antes de unirse a la selección sub 18 para jugar el Europeo, atiende a Málaga Hoy para contar su historia.

–¿Cuáles son sus primeros recuerdos con un balón de baloncesto?

–Allí en la EBG, con 8-9 años. Mis primeros botes fueron allí en Los Guindos, Pepe Sendero era el entrenador. Todos los días entrenaba un poco antes para mejorar, era mi primera expriencia y tenía que ponerme al nivel del resto. Pasé muchas mañanas y tardes allí.

–De ahí, el paso al Unicaja.

–Así, estuve en el Infantil B y ya jugué la Minicopa en Los Guindos, en 2014, que quedamos subcampeones, perdimos contra el Madrid. Perdimos también la final del Campeonato de España por cinco puntos contra el Estudiantes, ganando al Madrid en semifinales. Al año siguiente, perdimos en Gran Canaria otra vez la final de la Minicopa contra el Madrid. Estaban ya Kareem Queeley, Sajantila, Garuba, Zivanovic... También perdimos la final del Campeonato de España contra ellos, ganamos un partido épico contra el Valencia con una canasta en el último segundo. Estaban Lucas Muñoz, Paco Montiel, Alessandro Scariolo... Ya en cadetes nos eliminaron en octavos el Zaragoza.

–Era un proyecto importante para el Unicaja. ¿Por qué decide dar el salto al Madrid?

–Quería dar un salto más en mi juego, conocer Europa. El Madrid juega muchos torneos por el continente, va invitado a todos lados y era como un escaparate para mi futuro. Yo la etapa del Unicaja la recuerdo con mucho cariño, de corazón. Mis padres me decían que era un loco del Unicaja, que siempre iba al Carpena y me sentaba con Los Mihitas. La verdad es que me costó salir de aquí, el final fue un poco raro pero yo sólo tengo palabras de cariño al Unicaja.

–¿Fue duro salir con 15 años fuera de casa?

–Yo soy malagueño 100%, pero no fue tanto salir de casa como dejar a mis colegas, no ir todas las tardes a Los Guindos, no ir al Carpena, no ver la playa, no ver a mis hermanos, mis padres, mi madrina... Hago amigos rápido y tampoco te da tiempo a echar de menos. Pero hay días en que sí piensas en Málaga.

"Fui a Madrid porque quería dar un salto en mi juego; entendí por qué ganaban al ver cómo se entrenaban"

–Ha ganado todo lo ganable en cadete y junior en el Madrid. ¿Considera positivo para su evolución estos tres años?

–Sí, sí. He aprendido mucho. Creo que no sabes lo que es el Madrid hasta que lo ves por dentro. Mucha gente opina sin saber y yo que he vivido allí y he conocido a todo el mundo, desde el primer equipo a la cantera, he comprobado que el trabajo es excepcional. No tengo una mala palabra.

–La cantera del Madrid arrasa en los últimos años a nivel español y gana mucho en Europa. ¿Hay algo más que los jugadores que se fichan de fuera?

–La dinámica buena que tienen es por eso. Que fichan jugadores de fuera y entonces los nacionales, aunque digan que no se apuesta por ellos y yo digo que sí, tienen que luchar. Si subes a jugadores a equipos superiores, el que está ahí tiene que seguir luchando porque si no te estancas. La dinámica buena es por eso. Yo todos los años he tenido que luchar el puesto con jugadores que son amigos míos pero con los que debes pelear en la cancha para jugar. Entendí por qué ganaban al ver cómo se entrenaba cada día.

–Y llega el paso a senior. ¿Busca esta oportunidad de ir a EEUU o le llega?

–Un poco las dos cosas. Mi idea primera no era ir a EEUU, pero me hablaron muy bien, también que estuvieran Ivo [Simovic, entrenador ayudante en Loyola Maryland] y Santi [Aldama, compañero de generación que también irá a jugar a la misma universidad], no es lo mismo irse allí sin nadie que sepa español al lado a irte con gente que lo sabe. Ha sido un poco consensuado. Le pregunté a Francis [Alonso] cuando vinieron a hacer el tour por España con Greensboro y me dio su punto de vista, le pregunté varias dudas y ahora también hablé cuando hizo los entrenamientos con equipos de la NBA. Con Rubén [Guerrero] coincidí menos, su último año aquí yo estaba en el infantil y él en el LEB ya, pero con Francis sí que coincidí más. Por temas de selecciones nos hemos visto más. Recuerdo quedarme a verle entrenar en Los Guindos, era impresionante cómo tiraba.

–Ahora llega el Europeo de Grecia con la sub 18. Ya fue campeón de Europa en sub 16.

–El año pasado ya estuvimos ahí. Hicimos un 6-1 en el campeonato, pero ese uno fue el que nos fastidió, perdimos el cruce de octavos. Teníamos una selección para ir al Mundial que empezó este fin de semana, de sobra. Estaba Carlos Alocén, Joel Parra, Adams Sola [todos han tenido minutos ACB ya], Dídac Cuevas, Parrado, Jaime Fernández, Pradilla... Una selección increíble. Pero se aprende de todo. Ahora vamos con Usman Garuba, Pradilla y yo repetimos, Aldama, Pau Carreño... Y de aquí de Málaga Alessandro Scariolo e Ismael Tamba. Hay gente buena para hacerlo muy bien. El sub 16 lo gané con los de la generación del año 2000, un año mayores que yo. Conozco a todos los jugadores, me gusta ver partidos de otros equipos. Si nos conseguimos una medalla, algo no habremos hecho bien.

Gody bota un balón frente a la catedral de Málaga. Gody bota un balón frente a la catedral de Málaga.

Gody bota un balón frente a la catedral de Málaga. / Javier Albiñana

–Por cómo habla, parece que ve mucho baloncesto. ¿Euroliga? ¿NBA?

–Durante la temporada veo bastantes partidos de Euroliga, por el horario es más fácil de seguir que la NBA. Pero veo bastante NBA también, al haber acabado el curso las finales las vi. Draymond Green me gusta mucho, Giannis Antetokounmpo por la forma que juega tan agresiva al aro. No tengo sus capacidades físicas, claro, pero es muy líder. Me gusta también la templanza y la tranquilidad de Luka Doncic. He coincidido con él en Madrid, pero ya estaba en el primer equipo. Es increíble, es buenísimo.

–¿Qué nos puede decir de su universidad, Loyola Maryland?

–Es una universidad académicamente muy exigente, hay que estudiar. Pero también deportivamente, están formando un proyecto fuerte con buenos jugadores de allí y ahora nos reclutaron a Aldama y a mí. A ver cómo sale. Allí toca volcarme con el baloncesto y los estudios, no hay mucho más.

–¿Qué sensación le dio su primer contacto en Baltimore?

–Muy buena. El Madrid también me aconsejó que fuera para allá por tema de becas y para mejorar físicamente.

–Recuerdo verle en la celebración de la Eurocup por la calle, como si fuera un aficionado más del Unicaja.

–Sí, vine con unos amigos. Estaban allí Ignacio Rosa y José Ibáñez, que habían sido compañeros de equipo míos, y me acerqué a verlos. Era un título para la ciudad y había que celebrarlo, hombre. Yo me siento muy malagueño. Siempre lo digo, que cuando deje de viajar por el mundo viviré aquí, en Málaga.

–¿Es tan bueno Usman Garuba como parece?

–Es muy bueno, sobre todo por la capacidad de concentración que tiene y las ganas e ilusión que le pone. Vive con mucho sentimiento el juego. Esa intensidad es lo que le hace tan determinante. Es una máquina de hacer números. He entrenado tres años con él, este año he vivido en la residencia en Valdebebas con él, compartiendo la misma habitación. Desde que él tenía 11 años y yo 12 hemos coincidido en las concentraciones de la selección y más allá de que haya mejorado mucho individualmente y tácticamente, el corazón es lo que le diferencia. Chocar todos los días con él, con Syla, con Paco Salvador en su día, Sow... Ha habido que luchar mucho y me ha hecho mejorar.

"Hablo con Francis [Alonso], recuerdo quedarme en Los Guindos a ver cómo tiraba, era increíble"

–En el Unicaja le veíamos jugar más de cara y allí en el Madrid, más interior.

–Sí, también era porque era en categoría infantil o cadete, que es otro baloncesto distinto. Para infantil tenía un físico bastante fuerte y me podía permitir jugar más de cara. Ya en cadete y junior es algo casi más profesional y ahí se clasifica más a los jugadores. Tú eres base, tú escolta, tú alero... Allí sí jugué más por dentro. En esta etapa nueva estoy expectante por eso, por si jugaré más de cara, por si el entrenador me pedirá más jugar de espaldas. He tirado menos estos años y tengo que trabajarlo más y ganar rango, el tiro tras bote, el step back... El pabellón está abierto allí todo el día y los entrenadores siempre están en la oficina. Una hora de tiro, de manejo... Todo lo que quieras puedes hacerlo. Es una gozada.

–También le vemos con frecuencia por Los Guindos en algún fin de semana libre.

–Cuando vengo a Málaga me gusta ver los partidos del equipo EBA. Lucas Muñoz y Alessandro Scariolo son muy amigos míos, saludo a los padres, que tengo muy buena relación con ellos. A Lucas le llamé antes del partido de su debut y después y le dije que cómo había metido esos tiros libres con esa templanza. Fue increíble. Por él me alegro mucho, él también pasó malos ratos porque salió de su casa. Es un tío genial.

–¿Le gusta ver a un malagueño como Alberto Díaz como uno de los líderes del primer equipo?

–Me acuerdo de Alberto cuando estaba en ese LEB con Francis Tomé, Pepe Pozas, Alex Abrines también, después estuvo Domas Sabonis, Maodo Nguirane, Malick Fall, Luis Conde... Alberto era un caballo loco, jugaba siempre al máximo, cubría todo el campo, era líder en la pista... No tengo relación estrecha con él, pero siempre que nos vemos nos saludamos y hablamos. Es un ejemplo para todos los canteranos del Unicaja y también para todos los jugadores de baloncesto. Siempre se decía que no tira, que no tiene talento... Y mira, cada año juega mejor y hace más cosas, es uno de los líderes, está en la selección... Para mí, Alberto es un referente, un jugador a seguir.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios