Unicaja

El Patrioti Levice, una cenicienta de 300.000 euros de presupuesto

  • El último escollo para estar en la BCL para el Unicaja es el modesto campeón de Eslovaquia

  • Tres títulos de Liga, el último en 2022, lideran la historia del equipo centroeuropeo

  • Así llegó a la final

El Patrioti Levice celebra en el Carpena.

El Patrioti Levice celebra en el Carpena. / BCL

Uno de los motivos que esgrimía la FIBA para crear la Basketball Champions League era el de favorecer la expansión del baloncesto a nivel continental, dar oportunidades a países menores en el contexto de la canasta para que compitieran con los mejores. Quizá la fotografía precisa sea el Patrioti Levice, el último escollo del Unicaja para jugar la fase de grupos de la Basketball Champions League. El admirable equipo centroeuropeo está viviendo un cuento de hadas, como Scariolo bautizó el oro europeo de la selección española. Tras ganar dos partidos en el Carpena, los jugadores se hacían fotos con las pocas decenas de familiares y aficionados que se habían desplazado desde Eslovaquia. “Era algo impensable, un sueño”, dice un miembro de la expedición en Málaga. Tras ganar al Kormend húngaro (79-70) y al Karhu (81-57), le llega el premio de jugar contra el Unicaja, un equipo de reconocido prestigio europeo.

El Patrioti Levice tiene en su palmarés tres Ligas (2011,2018 y 2022), una Copa (2019) y una Copa Alpe Adria (2022), competición que engloba a clubes de Austria, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia y Hungría. Michal Madzin es el entrenador en las últimas cuatro temporadas. Antiguo jugador, a sus 36 años es el líder del equipo. Un club modesto radicado en Levice una ciudad de 33.000 habitantes, en la región de Nitra, cerca de la frontera con Hungría, cuyo presupuesto dedicado a la plantilla no supera los 300.000 euros. No llega al sueldo medio de un jugador del Unicaja. Da idea del teórico desequilibrio que hay en el partido de este domingo en el Carpena.

No obstante, el Levice ha ofrecido un buen nivel en los dos partidos anteriores en el Carpena ante rivales de teórico mayor nivel. Su rotación básica tiene siete hombres. El bosnio Knezevic es quien maneja del equipo (12 puntos y 5.5 asistencias en estos dos partidos). El esloveno Lapornik, que jugó en el Bilbao Básket, es quien más juega (36 minutos) y da equilibrio al perímetro. Los americanos Freeman y McCallum, se desenvuelven como tres/cuatro bajitos y móviles, dan más nivel físico. Freeman destaca con 18 puntos, 10 rebotes y 26 de valoración entre los dos partidos. McCallum suma 9.5 tantos, 6.5 rechaces y 4 pases. También el alero luxemburgués Ben Kovac fue clave en el desarrollo de la semifinal ante el Karhu. El techo es el local Bojanovsky (2.13 metros para 11 puntos y siete rebotes), a quien acompaña el también internacional Bachan. Es el modesto pero admirable último rival del Unicaja.

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