Unicaja

Una fábula inesperada

  • El Unicaja ha completado dos meses enormes de competición en una transición ejemplar tras el fin de la era Plaza

  • Llega al parón dejando ganas de más y de explorar los límites

El banquillo del Unicaja celebra una buena acción de Salin ante el UCAM. El banquillo del Unicaja celebra una buena acción de Salin ante el UCAM.

El banquillo del Unicaja celebra una buena acción de Salin ante el UCAM. / Marilú Báez

Días antes del debut oficial ante el Valencia, Luis Casimiro confesaba, sin falsa impostura, que no sabía realmente cuál era el estado de gestación de su Unicaja. Una pretemporada fragmentada por las ventanas, poco tiempo de trabajo conjunto, un cambio de estilo impotante en el juego con dos tercios de la plantilla continuando, resultados no muy alentadores... Incertidumbre generalizada.

Dos meses después, el Unicaja tiene el mejor balance de su historia tras 18 partidos disputados. 15 triunfos y tres derrotas, todas lejos del Carpena. 9-0 en casa y 6-3 a domicilio. Parecer irreal mantener un ritmo ganador así hasta final de temporada. Un 83% de triunfos no se ha tenido ni en las mejores campañas de la historia. Ganar cinco de cada seis partidos es un rumbo de dominador. No obstante, como señala Casimiro, que el techo lo ponga la propia competición.

La presencia en la Copa del Rey está en el bote virtualmente, el objetivo debe ser amarrar la plaza de cabeza de serie, sobre todo pensando en el largo plazo, en el puesto final en el play off. Hay dos victorias de corte con el quinto clasificado tras la derrota del Iberostar en Burgos. El equipo se va cuarto al parón empatado con el segundo y el tercero y a sólo un partido del líder. Será, como poco, segundo en el grupo de Eurocup. El liderato se jugará en Kazán en 15 días, aunque no parece haber un beneficio real entre ser primero o segundo.

Diciembre y enero serán dos meses bastante duros, la dificultad se eleva. Vienen Barcelona y Baskonia al Carpena y hay salidas a Badalona y San Sebastián en diciembre. En enero se juegan cinco de los seis partidos del Top 16 de la Eurocup aliñados con los duelos de la siempre exigente Liga Endesa. Se pedirá más.

Hay cierto temor a que el parón y la dispersión de siete jugadores por Europa y América rompa el momentum actual del Unicaja. Lo lógico es esperar algún bache conforme pase la temporada, pero se está construyendo en tiempo récord algo sólido. El Unicaja es competitivo en diferentes registros, ha exigido al intratable Madrid hasta el minuto final, ha ganado en Andorra, también a equipos que físicamente o en capacidad atlética eran muy incómodos, como el Unics o el UCAM.

Y después ha desplegado un juego ofensivamente torrencial, con unos cánones de productividad muy altos. Promedia 90.1 puntos por partido entre las dos competiciones (59% en tiros de dos, 37% en triples y 78% en libres), cifras muy elevadas que serían las más altas de la historia del club si se proyectaran hasta final de temporada. 18 partidos es una muestra ya ciertamente fiable, casi un tercio de temporada, pero también quedan por delante los puntos candentes de la temporada, los de más exigencia. En cualquier caso, hay tramos de baloncesto espectacular en ataque, al mejor nivel de lo visto.

Un punto favorable es que la conexión con la afición es idílica en estos momentos. En algún momento complicado de partido no ha habido dudas y se ha volcado. Pasó ante el UCAM el sábado, también ante el Unics, en un duelo con relativa poca trascendencia y que se celebró con mucho orgullo. Fue súbita esa conexión desde el primer partido ante el Valencia. Al aficionado le gusta lo que ve. Y, además, se está ganando.

El papel de Luis Casimiro es esencial, evidentemente. Ha conseguido que la primera transición tras un lustro a las órdenes de Joan Plaza, técnico un sello característico, sea ejemplar. Ha sabido cambiar el chip de ocho jugadores e integrar a los cuatro fichajes con celeridad. No parece un bloque aún en construcción, como aún es.

El equipo aún no alcanzó la solidez que se pretende defensivamente. Tiene buenos picos (véase los últimos 15 minutos ante el UCAM), pero no es todo lo continuo que debe, porque para ganar a los mejores así se exigirá. El técnico ha captado bien lo que gusta en Málaga. Ha tenido sus guiños a la galería como el histórico debut de Pablo Sánchez. Hay ganas de ver hasta dónde puede llegar el Unicaja. El arranque ha sido espectacular y el listón se lo ha colocado bastante alto.

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