Unicaja - UCAM Murcia: Atrapados en la maraña de Sito (79-88)

El Unicaja cae en el estreno de la semifinal ante un UCAM Murcia que manejó los tiempos del partido de manera excelente y que sacó de su plan al cuadro malagueño

Este jueves (20:30 horas), el segundo partido

Kameron Taylor, con una contusión en el ojo

Kravish, circunspecto.
Kravish, circunspecto. / Javier Albiñana

El Unicaja quedó atrapado en la maraña tejida por el UCAM Murcia y Sito Alonso y perdió el primer partido de las semifinales de la Liga Endesa (79-88). El rival fue siempre, salvo algún instante puntual, por delante, en marcador y manejo del partido. Rara vez esta temporada el equipo de Ibon Navarro ha sido tan manejado por el rival como ocurrió este martes. Es una derrota a tiempo, aunque hay que crecer en la eliminatoria para que se quede en Málaga. Pero esto es el play off. El rival fue mejor desde el inicio hasta el final. Puede ocurrir cuando un equipo está parado una semana en este instante de la temporada y el otro llega con fuego competitivo y con un subidón tras hacer historia y transitar un camino por primera vez.

Se trata ahora de no perder los nervios, tener la cabeza en su sitio y seguir adelante. Es una cura de humildad también, había un lógico ambiente de euforia, pero también esto hace valorar la dificultad de llegar a una final de ACB. No pensar en ganar un partido en Murcia, sino ganar el segundo, el de este jueves, capital. Pudo haber algún dejá vu con el partido de Copa ante el Lenovo Tenerife en el Carpena. Son también lecciones que se aprenden, no es una línea recta el camino hacia las grandes gestas. Y hay que gestionar ahora este primer golpe del rival, que también tenía una vertiente estadística con la repetición de enfrentamientos y tantas victorias cajistas en momentos trascendentes. La moneda podía caer del otro lado cuando no se maneja el ritmo, como sucedió. Y, aunque el Unicaja estuvo en partido casi hasta el final, detalles marcaron diferencias. Triples a tabla, canastas en finales de posesión, balones divididos que caen de un lado constantemente en instantes decisivos, un fuerte golpe en el ojo que saca a un jugador importante, Kameron Taylor de la rotación, las faltas con el jugador más enrachado... Pero lo esencial fue que el UCAM fue mejor y más constante.

Como era previsible, y no cogió por sorpresa al Unicaja y a Ibon Navarro y su staff, el UCAM salió defendiendo en zona y así estuvo prácticamente durante todo el partido. La táctica le salió bien ante el Valencia Básket para hacer historia y la reeditó en el Palacio. Y se le indigestó al cuadro malagueño, que tuvo que tirar más de tres que de dos. Sin horribles porcentajes (33% en triples), pero sin fluir como suele. Sin hacer su juego, sin poder correr con el gran acierto rival, que sí tuvo la paciencia para atacar que a veces no tuvo el cuadro malagueño. El UCAM estuvo como un reloj en el 50% de tiro, tanto de dos como de tres.

El duelo transcurría con ventajas cortas en el marcador, en torno a los tres-cinco puntos, con el UCAM por delante, con cinco al descanso (36-41). El histriónico Dustin Sleva fue el mejor jugador sobre el campo, metiendo mucho y de diversas maneras. Por un momento Ejim le dio la réplica, con grandes minutos el canadiense, que le robaba un balón y daba la máxima ventaja tras el paso por el descanso (48-44). Parecía ese momento en el que el Unicaja tritura a sus rivales en el tercer cuarto cuando sostiene el ritmo. Pero esta vez no había esa soltura y confianza, no fluía el baloncesto en los dos lados de la pista. Era un dolor de muelas el ataque, con un UCAM que tenía bien planeado a quién conceder el triple y a quién no. Hizo dudar al cuadro malagueño. Cada tiempo muerto de Sito Alonso cuando el Unicaja remontaba tenía como respuesta una canasta y una buena secuencia de defensas. Y así se llegó al tramo final. Perry, era obligado meterlo para que cogiera ritmo y no saliera de dinámica, tuvo un par de malas decisiones que acabaron en pérdidas. Y ya el UCAM no perdonó. Otro triple a tabla de Sant-Roos fue la daga definitiva para el duelo. Una derrota a tiempo, que no deja de ser dolorosa, pero que debe activar al Unicaja que ha sido el mejor equipo de la temporada regular. Hay que resetear para escapar de la maraña tejida por Sito Alonso que ya devoró al Valencia Básket.

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