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Unicaja - UCAM Murcia, cuartos de final de la BCL: Habla el Carpena (20:30)

Kendrick Perry, en el entrenamiento de ayer.

Kendrick Perry, en el entrenamiento de ayer. / Unicaja B. Fotopress

A veces hay que mirar atrás para ser conscientes de lo que se ha construido y de cómo empezó todo. En el mes de septiembre, cinco días después de que España consiguiera un increíble oro en el Eurobásket con Alberto Díaz y Darío Brizuela en sus filas, el Unicaja jugaba una fase previa para entrar en la Basketball Champions League en el Martín Carpena, en la que se ganó al Heroes den Bosch holandés y al Patrioti Levice eslovaco. Empezaba un viaje en cierta forma a oscuras, con nueve fichajes y un equipo por ensamblar. Ni el más optimista seguidor cajista podía imaginar lo que vino después, pesaban mucho esos años de sinsabores y destructivos.

Estamos a 4 de abril de 2023, Martes Santo. El Unicaja juega una eliminatoria de cuartos de final de la competición europea contra el UCAM Murcia. Se ha disfrutado muchísimo del camino. Se ha ganado de manera increíble pero merecida una Copa del Rey tras eliminar a Barcelona, Real Madrid y Tenerife, el quinto título de la historia del club. Sólo se han perdido dos partidos en la BCL, lo que da este factor cancha en una eliminatoria que será muy dura. Y se está en el quinto lugar de la ACB, con cuatro victorias de ventaja sobre el noveno y a dos del cuarto para tener el factor cancha también en el play off.

Pero lo más importante es que se ha recobrado la ilusión por el baloncesto de alto nivel en Málaga. La base estaba ahí, pero los fieles habían decrecido hasta un núcleo de 3.000-4.000. Hay un enamoramiento juvenil con el equipo y el club, que también desde arriba se ha sembrado para volver. Hay muchos niños en el Carpena, se disfruta de cuaquier partido, sea el Barcelona o el colista. Ese es un equilibrio muy frágil que hay que cuidar. Porque no sólo se gana. También se juega muy bien al baloncesto, la propuesta de Ibon Navarro es muy atractiva. Y la afición palpa que los 12 jugadores van a muerte y que honran la camiseta y el escudo, algo que no ocurrió siempre en las temporadas anteriores, en las que había plomo en los zapatos y el suelo no se encontraba nunca.

En este punto, el UCAM Murcia, eliminatoria al mejor de tres partidos con factor cancha malagueño. “Ganar es adictivo”, solía decir Pepe Sánchez, uno de los grandes de la historia del club y protagonista en el trieno mágico Copa-Liga-Final Four que vivió el club malagueño a mediados de la primera década del siglo. La temporada puede ser histórica, ya lo es con ese título de Copa, pero aún más. A cuatro victorias en el Carpena hay una Basketball Champions League si no hay cambio de planes y la Final Four se disputa en el Carpena si el Unicaja la alcanza. Antes hay que superar al UCAM Murcia, un equipo aguerrido, ya con trayectoria, que jugó una Final Four de la competición cuando Ibon Navarro estaba al frente del equipo, precisamente. Y que ha calentado la eliminatoria con declaraciones incendiarias de su director general, Alejandro Gómez, reforzadas por su entrenador, Sito Alonso. La eliminatoria empezó a jugarse nada más se realizó el sorteo. Ha habido insinuaciones feas desde la entidad católica, sugiriendo que, como diría Simeone, la competición estaba “peligrosamente preparada” para el Unicaja.

El foco hay que dirigirlo ahora a la pista y dejar de lado ese calentamiento artificial. Se espera una entrada grande en el Carpena aunque la Semana Santa pueda ejercer de freno. En cualquier caso, haya 8.000 o 10.000, el ambiente está garantizado, Gómez y Alonso se han encargado de alimentar a quienes estuvieran dubitativos con la asistencia y han dado gasolina extra. Pero, cuidado, la sobreexcitación no es buena y hay que canalizar de manera efectiva todo para que el juego se aproxime a la normalidad. En los partidos de temporada regular el Unicaja ganó bien en Málaga tras un gran segundo tiempo después de la desgraciada lesión de Augusto Lima y en Murcia, hace pocas semanas, se tuvieron opciones hasta el último minuto pese a un escaso acierto propio y uno elevado del UCAM. Algo que puede ocurrir porque tienen jugadores de calidad que pueden mantener el nivel físico y de ritmo que propone el Unicaja y que ha permitido demoler a muchos rivales a lo largo de la temporada. Será clave el nivel de contacto que permitan los colegiados del encuentro. El UCAM ha pasado un tramo de temporada delicado, con sólo dos victorias en 10 partidos de ACB antes del triunfo de este domingo ante el Girona. Está en el mercado buscando jugadores para este tramo final, pero no llegarán para este encuentro (sí pueden hacerlo para los siguientes).

El Unicaja vuelve a tener 12 jugadores sanos, ha acumulado tres victorias en los últimos tres partidos y parece llegar en el momento preciso a los dos últimos meses de competición, con la batería cargada y el hambre intacta para repetir algo grande. Con el Carpena soplando fuerte hay que ir partido a partido. El primero, este Martes Santo (20:30).

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