Entrevista Fran Vázquez | Pívot del Casademont Zaragoza "A Málaga la hace especial su gente"

  • Fran Vázquez regresa con el Casademont Zaragoza, rival del Unicaja este viernes por un lugar en semifinales

  • Ahora vive el mismo duelo que en 2014, pero en el bando contrario

Fran Vázquez, en un posado para la ACB. Fran Vázquez, en un posado para la ACB.

Fran Vázquez, en un posado para la ACB. / acb photo

Con 36 años y cuatro Copas se presenta Fran Vázquez en Málaga, una ciudad a la que le guarda un cariño especial. El primer título lo levantó con el Unicaja, precisamente en Zaragoza, hace ya 15 años. Poco después ganó el segundo en el Carpena. Estuvo en la noche negra de 2014 y ahora regresa aunque está en la otra trinchera. A lomos de Porfi Fisac, el Casademont es una inyección de aire fresco para el baloncesto español, que tiene a uno de sus históricos de vuelta. Con jugador muy interesantes y prometedores, es la amenaza del anfitrión. El gallego es uno de sus faros espirituales y aprovecha los últimos sorbos de una carrera gigante. 

Hayas jugado las que hayas jugado, la Copa siempre es especial. 

Yo me la tomo como si fuera la primera. Evidentemente llevo muchos años yendo, pero es un torneo bonito de jugar, ves como el ambiente de las aficiones se mezclan. Puede haber rivalidades o no, pero es bonito, ya llegues a la final o no, lo que se vive dentro y fuera. 

¿Cómo se afronta después de haber estado en tantas?

Lo principal es los nervios. Con la primera tienes los nervios de empezar bien, de ver por donde va a salir la cosa... Con los años te acostumbras a tomártelo como un partido más. El primer objetivo es ese y hay que jugarlo como si fuera uno más. Llegar al pabellón, tener tus mismas manías, tu misma preparación para jugar y después el resultado dirá si puedes seguir o no. En la final lógicamente siempre tienes más nervios porque ves el ansiado trofeo en la pista y entras con esas ganas de conseguirlo. Pero intento estar tranquilo sabiendo que juego en Málaga, sabiendo que no sólo juego delante de siete aficiones, sino delante de Málaga que siempre me ha tenido cariño. 

Málaga y la Copa, ¿qué le dice?

Siempre que hablas de Málaga lo relacionas con el mundo del baloncesto y eso es bonito, que una ciudad así haga la Copa o cualquier evento relacionado con el baloncesto es ilusionante para los jugadores y para los malagueños. La gente que no la conoce [en referencia a la ciudad] lo hará de estos tres o cuatro días. 

¿Qué tiene Málaga para usted?

Cada ciudad es diferente, pero yo llevo muchos años allí y lo que la hace especial es su gente. Te ve, te conoce, te para y te habla como si te conociese de toda la vida, lleves un año o seis meses. Te hablan como si te conociesen desde chico. Y luego el ambiente. Yo conocí Málaga con 17 años con mi padre y el ambiente dentro de la pista con la animación de la banda [Los Mihitas], ya muy típicos en esa época... Vivir ese campo lleno todos los días o casi es especial. Cuando pasas una mala racha se nota que la gente va menos porque se siente muy dolida con el equipo y demuestra el cariño que le tienen a este deporte. 

15 años pasaron desde el título de Zaragoza. 

Ha llovido mucho (risas). Tenía 22 años y lo recuerdo como si fuera ayer. Lo conté muchas veces, pero recuerdo ese viaje tan famoso que tuvimos [en referencia al Mosquito]. Despegaba el avión, teníamos problemas y bajábamos. Llegamos tarde, a las 11 o las 12:30 de la noche. Fuimos partido a partido. Muy contento porque fui mi primer título y mi primer torneo, no que había ido, pero sí que jugaba de verdad. Disfruté porque fui partícipe. Ves que al llegar a Málaga la gente te esperaba en el aeropuerto y ver a la ciudad celebrar un título es algo que tengo metido en mi cabeza como si fuera ayer. 

¿Sigue una de las redes en su casa?

Sí. Siempre que conseguí más títulos intenté conseguir la red, la tengo de todos. Es un orgullo porque tienes la Copa y algo más especial de ese momento. Siempre que puedo la suelo cortar. 

¿Cómo de importante fue Garbajosa para usted en esa época?

Importantísimo, pero no sólo para mí, para todos los jugadores por todo lo que había hecho. Era un referente no sólo en la liga, en Treviso ya se había hecho un nombre grande. Fue una parte clave del equipo. Era frío en los momentos importantes, sabía cómo ayudarme porque con 22 años tienes cosas que mejorar o intentar probar a hacerlas. No sólo Jorge, también Zan Tabak. Aunque pareciera que no porque estaba lesionado, siempre me ayudaba y me hacía estar tranquilo en momentos importantes. Son jugadores a los que le tengo que agradecer todo lo que he aprendido o todo lo que intento aconsejar a la gente joven es gracias a ellos. 

Ganó luego otra Copa en 2007, curiosamente en el Carpena. 

El primer partido lo jugamos precisamente contra el Unicaja. Me acuerdo del accidente que tuve, que me hizo ir al hospital por un esguince cervical. Recuerdo un ambiente muy chulo aunque la afición estuviese en contra. Cuando consigues un título ya es especial. Después de dos años volver a Málaga y conseguir mi primer trofeo en Barcelona fue importante también. Estás en un club más grande que el Unicaja y fue increíble. Te vas adaptando a esa presión de tener que conseguir cosas. 

Estuvo también en 2014, otra vez con el Unicaja. ¿Cómo vivió aquella noche y lo de después?

Te hablo personalmente. Estábamos muy jodidos porque jugábamos en casa y teníamos la afición a nuestro favor y perder contra por entonces el CAI Zaragoza fue un batacazo. Era una temporada de altibajos, pero llegábamos con ganas de afrontar ese reto de jugar en casa y poder ganar la Copa. Después del partido lo primero que hice fue ir al hotel a coger las cosas y llegar a mi casa y me puse a pensar qué habíamos hecho mal para perder aquel partido. También qué podía haber hecho yo porque no había jugado bien. Pensar y darle vueltas, creo que no dormí hasta las tres o las cuatro de la mañana pensando en eso. Al día siguiente intentaba dar la cara y no estar encerrado en casa. Sabía que la gente me iba a reprochar la derrota, pero quería dar la cara por el equipo. 

Para ir hablando del partido, se os ve como uno de los grandes equipos de la temporada.

Tenemos que tener los pies en tierra, jugamos contra un equipo como el Unicaja. Vemos, yo por lo menos lo sigo, que ha tenido partidos buenos y malos, pero sobre todo tiene el aliciente de jugar en casa. No se puede dar por ganado un partido antes de jugarlo. Nos vamos a encontrar un partido complicado y un rival que va a salir a morder y tenemos que estar preparados. Lo vimos con el Manresa, que nos echó de la pista. Tenemos que ir con la tranquilidad con la que sabemos jugar, que es lo que estamos demostrando hasta ahora. Cuando jugamos en equipo es más difícil ganarnos, que se nos puede ganar evidentemente, pero sabemos que el rival sufre más. Cuando queremos ir cada uno por nuestra cuenta hacemos partidos malísimos y nos echamos las culpas unos a otros, perdemos de 20 y no encontramos la solución. 

Parece que una de las claves es la mezcla de juventud y experiencia. 

A principio puede que te choque. Somos jugadores veteranos con otros jóvenes. Por ejemplo Carlos [Alocén] ya había jugado el año anterior un poco y sabía de lo que iba esto y Barreiro lleva cuatro años en la ciudad y está adaptado a la filosofía del club y de cómo trabajar aquí. Nuestro trabajo es que a la gente que viniese joven ayudarlos lo máximo. Ellos escuchan y si le das algún consejo lo intentan poner en práctica. Alocén ha ido a más, nos ayuda mucho con su energía y su agresividad a canasta y Barreiro ha pegado un salto increíble, ese salto del tres al cuatro nos ayuda mucho en el rebote. Está teniendo su recompensa porque está jugando bien y ha tenido momentos en el que ha luchado por ser el mejor reboteador. Esa energía joven que los veteranos la tenemos calmada a veces, nos contagian y lo revolucionamos todo en el buen sentido. 

Fran Vázquez, en el duelo de Málaga'14. Fran Vázquez, en el duelo de Málaga'14.

Fran Vázquez, en el duelo de Málaga'14. / efe

¿Cuál es el mejor consejo que se le da a estos jóvenes que se estrenan en la Copa?

Siempre intento decir lo mismo. Sabemos lo que rodea, intentamos abstraernos a eso aunque es difícil, pero siempre digo lo mismo. Es un partido más, sacando lo evidente que no lo podemos controlar que es lo que conlleva estar en el hotel, pero es un partido más. Si pasas tienes tu recompensa y si no pues felicitas al rival y ver qué has fallado para ver si en el futuro tienes otra oportunidad. Intento no ponerle presión porque ya hay mucha. Algunos jugadores tienen mucho foco y hay que intentar no agobiarlos. Son momentos en los que hay que estar en la pista para saberlo. 

¿Cómo está viendo al Unicaja?

Cuando tienes gente que se lesiona pues la continuidad es más difícil, corta esa dinámica de trabajo. Cuesta ver que le cuesta un poco encontrar esa dinámica, siempre digo que tiene que estar arriba, esas ideas que el entrenador intenta plasmar. Es difícil y hablo con gente que ahí allí. Veo partidos y algunos que tienen más o menos ganados y los pierden. Te fastidia por la gente que tienes dentro. 

Llegó Brizuela, ¿qué le pareció su fichaje?

Lleva un par de años dando un puñetazo en la mesa y siendo uno de los mejores nacionales y en Málaga lo han aprovechado. Han cambiando algunos roles, él se ha adaptado muy bien desde el principio y ha hecho partidos increíbles. Tienen un grupo nacional que es la columna vertebral de ese equipo y es una de las facetas que tenemos que mirar. Tenemos que estar pendientes de Jaime y de Brizuela, son jugadores muy importantes para ellos. Aunque los pares, sí que tienen un roster largo. 

¿Cuál es la importancia de un bloque nacional?

El nacional venga de donde venga siempre va a luchar por ese escudo y eso es lo importante. Hay gente extranjera que también puede hacer lo mismo, pero creo que no tanto. Esa sangre... Es lo más importante y tenemos que luchar porque haya un bloque. Un equipo sin un nacional que sienta los colores es difícil. 

¿Qué le está pareciendo la irrupción de Rubén Guerrero?

Cuesta encontrar ese momento y tu forma de jugar, pero ahora que no está Elegar ha dado un paso adelante y se ha encontrado más cómodo y es lo más importante. Ahora que ha tenido la oportunidad está demostrando. Si juega un minuto o 20 tiene que seguir demostrando. Es un jugador joven, con mucha progresión por delante y con buen trabajo. Igual no es un jugador importante, pero sí currante o destacable. 

Unicaja y Casademont Zaragoza estáis por un lado a priori más sencillo, ¿hay sensación de oportunidad histórica de jugar la final?

Te sorprende porque sabes que no va a haber una final de Barça-Madrid. Ves el cuadro y aunque sea difícil, es bonito que equipos que no sean siempre los mismos puedan jugar la final. A nivel aficionado es bueno e interesante porque equipos que años atrás luchaban incluso por estar en la Copa han dado un paso de gigante. 

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