Unicaja

Un punto o una línea

  • La llegada de los dos fichajes y la victoria en la BCL ponen la primera piedra para cambiar el panorama

Varios jugadores celebra en el banquillo en el Carpena.

Varios jugadores celebra en el banquillo en el Carpena. / javier albiñana

No fue un partido más el del Filou Oostende este miércoles en el Carpena. Puede ser un buen punto de inflexión para el Unicaja, que con la victoria pudo poner la primera piedra para cambiar la compleja situación deportiva que atraviesa. Al menos, en la Basketball Champions League continúa con las opciones intactas de colarse entre los ocho mejores. El triunfo y el buen punto de partida de Dejan Kravic y Matt Mooney, ambos con aire fresco y energía positiva, hacen, al menos de manera momentánea, ver algo de luz en este túnel en el que está el equipo malagueño. 

Se veía a los jugadores celebrar con rabia una alegría después de unas semanas complicadas. A las derrotas frente al Cluj Napoca y el Surne Bilbao Básket se había unido la grave lesión de Micheal Eric. Y se confirmó la ausencia en la Copa del Rey. Un carrusel de noticias negativas que evidencian el escenario crítico de los cajistas. En Los Guindos han movido ficha y han reforzado a la plantilla con dos jugadores nuevos. Y han dado una bala más a Fotis Katsikaris, aunque sea más por necesidad que por convicción. Pero lo que está claro es que los directivos han mostrado que aún hay mucho en juego en esta temporada. 

El entrenador griego se congratulaba del cambio de chip frente a los belgas. "El primer partido de la temporada que tenemos una energía y actividad en defensa casi 40 minutos. Esta es la manera, hay que seguir, lo podemos hacer. Es la mentalidad que pedía desde el primer día. El cambio está en la responsabilidad de cada uno, cómo puede ayudar al compañero e ir al límite. Ya sabemos que cuando nos ponemos al límite siempre vamos a tener resultados positivos. Tenemos cualidades como equipo. No hay secretos. Si sales y compites al límite... esa es la manera", repetía el técnico, consciente del camino que tiene que recorrer este Unicaja. 

Pero lo del Oostende es un punto en el mapa que ahora habrá que hacer línea. Si no hay victoria en la ACB este fin de semana de poco valdrá. Hay un exigente tramo ahora de competición antes del parón por las ventanas FIBA. Cuatro partidos en 13 días donde se puede dar un paso adelante y espantar algún fantasma. En la Liga Endesa visita a los de los equipos que están por debajo, por lo que serviría para alejar el descenso. Y de paso, para intentar engancharse a la lucha por el play off. En la BCL significaría estar en disposición de pelear el primer lugar. Toca darle continuidad a esas buenas sensaciones, aunque será sin Jaime Fernández de momento. 

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