Unicaja

Una semana de pico alto bajo la lupa

  • El Unicaja, con el proyecto en un laberinto, se mide al Valencia y al Gran Canaria en la ACB y al Buducnost en la Eurocup

La plantilla del Unicaja hace piña después de un entrenamiento en el Carpena. La plantilla del Unicaja hace piña después de un entrenamiento en el Carpena.

La plantilla del Unicaja hace piña después de un entrenamiento en el Carpena. / unicajacb

Aún no llegó el ecuador de octubre, pero el proyecto del Unicaja, el tercero de Luis Casimiro en Málaga, se encuentra en un laberinto. Más allá de los resultados, con un balance global de 2-4, las sensaciones hablan por sí solas. Jugadores y entrenador están bajo lupa y si la dinámica no cambia pueden tomarse decisiones de calado en Los Guindos. Cierto es que que en las arcas hay poco remanente, teniendo que recordar el esfuerzo que se hizo la temporada anterior y la situación excepcional que se vive por la pandemia del COVID-19. El presupuesto siguió hacia abajo, lo que hace que el margen de maniobra sea inferior. 

Una semana de pico alto, con partidos de exigencia alta, que también servirán para ver el compromiso y orgullo de la plantilla. En definitiva, la capacidad de reacción ante el primer revés serio. También está el foco puesto en la banda del Carpena, con un técnico manchego que ha dado síntomas de estar desbordado por momentos. Tampoco se le aprecia en este momento, al menos de puertas hacia afuera, autocrítica. No hay una cartera de entrenadores en paro muy amplia, pero hay opciones interesantes. Es la ley del banquillo, siempre el eslabón más débil. Unos días sin escala de grises, donde salir reforzados o recibir otra jornada. Parece mucha presión a estas alturas de campaña, pero la situación es compleja. No quedan tantas balas para algunos objetivos primordiales como estar en la Copa del Rey y el terreno podría complicarse en la Eurocup, siempre teniendo en cuenta que la primera fase es de menor dificultad. 

El domingo espera un Valencia Básket henchido de confianza tras avasallar al Real Madrid en su casa. Un partido duro y de sensaciones opuestas en ambos bandos. Suele ser, a veces, el caldo de cultivo idóneo para resurgir. Se sabrá el domingo por la noche. El miércoles recibe el equipo malagueño al Buducnost, uno de los pocos equipos invitos en la segunda competición continental. Un conjunto físico, que es una de las taras de las que adolece el club cajista. Y al otro domingo toca visita al Herbalife Gran Canaria, que alternó victorias y derrotas. En pretemporada hizo estragos en Benahavís. Los de Porfi Fisac deben medirse antes al Real Madrid en las islas y al Estudiantes en la capital. 

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