Unicaja-Covirán Granada: Tarde fea, una Copa para olvidar (88-79)
El Unicaja salva en los últimos minutos un partido nefasto ante el colista de la ACB en la que se fueron concatenando noticias negativas aunque se selló el billete a Valencia
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Tarde fea en el Carpena, resuelta con un triunfo (88-79) en el derbi andaluz ante el Covirán Granada que dejó más sombras que luces. Lo mejor (lo único bueno, quizá) desde la óptica malagueña es que la clasificación para la Copa del Rey es ya un hecho matemático, pero fue un partido para olvidar, que no dio continuidad a la línea de progresión exhibida en Valencia, con el equipo montado en una montaña rusa que desconcierta. Una actuación muy pobre después de una semana de trabajo con el viento a favor de haber tomado el Roig Arena. Desde un golpe en la rodilla de Chris Duarte que le impidió jugar más allá del primer cuarto hasta un porcentaje de tiros libres más propio de infantiles (también en jugadores con más de 80% de porcentaje) que hizo peligrar el triunfo ante un colista que está camino de Primera FEB pero que en Málaga mostró dignidad y coletazos de vida, liderado por su último fichaje, Mehdy-Sofian Ngouama, un exterior francés que debutaba con su equipo en la ACB y que fue un dolor de cabeza (23 puntos). Muchas pérdidas y descontrol mezclado con dudas y renuncias a ser agresivos en los primeros segundos de posesión, seña de identidad del equipo. Detalles que preocupan pensando en las cotas más exigentes que vienen a continuación, desde la BCL hasta la Copa de Valencia, para la que ya hay billete confirmado con las 10 victorias. Con este nivel de baloncesto se ganarán pocos partidos en este tramo de la temporada.
Dentro de lo negativo, persiste esa línea de flotación para mantener unos mínimos de seriedad y sacar adelante partidos ante equipos de zona baja. No hacía adivinar lo que vendría después la salida del Unicaja, que dominaba plácidamente antes del final del primer cuarto (24-10), con correctos niveles defensivos y compartiendo bien la bola. El Covirán, en el que el malagueño Arturo Ruiz volvía a la pista a la que solía venir de niño con su padre pero sentado en el banquillo rival, intentaba algunas defensas zonales para frenar el ritmo. Encontraba soluciones hasta que encalló en un segundo cuarto de museo de los horrores. Un par de triples del internacional Lluís Costa engancharon al Covirán al partido y poco a poco revirtió la situación para dominar al descanso (37-38).
Ninguna mejoría tras el paso por el vestuario, con los mismos síntomas. Suele ser frecuente que cueste engancharse a un partido cuando al rival no se le tiene el respeto que merece aunque sólo haya ganado un partido esta temporada. Atacaba la zona el Covirán, con varias canastas fáciles y unos árbitros contagiados por el nivel del encuentro que enmarañaban todo un poco más. Con igualdad hasta el final, tras un tiempo muerto de Ibon (73-72) aparecieron Audige, Webb y Perry con tres triples consecutivos para sentenciar el partido ya en los tres minutos finales y evitar una derrota sonrojante. Pero el mensaje está ahí, el juego fue deficiente y no se progresa como demandará el nivel de exigencia en los próximos meses, ya semanas. Al menos, la asistencia a la Copa, que no hace tanto se veía por la tele, es una realidad. Pero para estar siquiera cerca del equipo que ganó dos de los tres últimos títulos hay que mejorar muchísimo.
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