Aún hay una manera 100 % efectiva para descubrir algo creado por IA y es un gesto muy común

Tecnología

Estudios recientes concluyen que la mayoría de la sociedad tiene dificultades para distinguir entre contenidos reales y los generados por inteligencia artificial

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Juan Ramón, el personaje de Grefusa para esta campaña.
Norberto López

26 de febrero 2026 - 13:19

La inteligencia artificial se ha integrado de lleno en la vida cotidiana. Está presente en redes sociales, en buscadores, en herramientas de trabajo e incluso en la creación de noticias e imágenes que consumimos a diario. Tanto es así que, como señalan diversos estudios recientes, cada vez resulta más complicado distinguir qué es real y qué ha sido generado por una máquina.

En este contexto, El Piponazo, la marca de pipas de Grefusa, ha decidido entrar en la conversación tecnológica desde el humor. Lo hace con una campaña que plantea una idea sencilla pero contundente: puede que la IA imite casi todo, pero no puede replicar el “gustazo” de comerse unas pipas. Porque, al menos de momento, ese sigue siendo un gesto exclusivamente humano.

La IA, cada vez más difícil de detectar

El debate sobre la autenticidad digital no es menor. En 2025, el diccionario Merriam-Webster eligió “slop” como palabra del año, un término utilizado con ironía para describir ciertos contenidos generados por inteligencia artificial cuando intentan imitar sin éxito la creatividad humana.

Más allá de la anécdota lingüística, los datos respaldan la creciente confusión. Un análisis internacional de Microsoft AI for Good Lab, realizado con más de 12.500 personas y cerca de 287.000 evaluaciones de imágenes, concluyó que solo alrededor del 62 % de los participantes acertaban al identificar si una imagen era real o creada por IA, especialmente en paisajes o escenas complejas.

En la misma línea, un estudio publicado en la revista científica Journal of Imaging reveló que los usuarios identifican correctamente imágenes hechas por humanos en un 84 % de los casos. Sin embargo, cuando se trata de imágenes generadas por inteligencia artificial, el porcentaje desciende a algo más del 61 %, lo que demuestra hasta qué punto lo artificial se camufla con eficacia.

Juan Ramón, el personaje que no sabe comer pipas

Partiendo de esta realidad, Grefusa presenta una pieza creativa cuyo protagonista es Juan Ramón, un personaje generado por IA que presume de tenerlo todo: familia, casa y rutina… también creados artificialmente. Sin embargo, en clave humorística, confiesa su gran frustración: no sabe cómo comer pipas.

Imagen del videoclip de Grefusa.

La campaña personifica así la tensión entre lo humano y lo artificial, y utiliza el humor como vehículo para reflexionar sobre los límites de la tecnología. La pieza busca interactuar con la audiencia y generar conversación en torno a una cuestión muy presente en la sociedad actual: ¿qué nos diferencia realmente de las máquinas?

Tecnología sí, pero con sabor humano

Con esta acción, El Piponazo refuerza su posicionamiento desde un tono desenfadado y culturalmente relevante. La marca reivindica que, aunque la inteligencia artificial avance a pasos agigantados, existen experiencias sensoriales, culturales y emocionales que siguen siendo intrínsecamente humanas.

“Queríamos acercarnos al fenómeno de la inteligencia artificial desde nuestro propio lenguaje y sentido del humor. Está claro que la IA puede imitar muchas cosas, pero hay gestos, costumbres y placeres profundamente humanos que no se pueden emular ni disfrazar. Con esta acción buscamos sumarnos a una conversación muy presente en la sociedad, entretener a nuestra audiencia y reivindicar, con humor, algo tan nuestro y tan disfrutón como el gustazo de comerse unas buenas pipas”, ha señalado Alicia Lucas López, brand manager de Grefusa.

En plena era del contenido sintético y la automatización creativa, la campaña lanza un mensaje claro: puede que la IA escriba, dibuje o componga, pero todavía no puede disfrutar del crujido y la sal justa de una pipa recién abierta. Y ahí, de momento, seguimos ganando los humanos.

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