Procesiones de la Virgen del Carmen en Málaga Al calor de la devoción marinera

  • Los barrios pesqueros de la capital y las principales localidades de la provincia celebraron la procesión de la Virgen del Carmen

  • Los embarques llegaron con las luces del atardecer

La Virgen de El Carmen de El Palo. La Virgen de El Carmen de El Palo.

La Virgen de El Carmen de El Palo. / Javier Albiñana

En la orilla, detenido frente a la barca que porta a la Virgen por la que bebe los vientos, un devoto suspira ante el recuerdo de quienes un día partieron en el viaje de la vida. Sus recuerdos, tan unidos al mar como la imagen de María bajo la advocación del Carmen, le inspiran remembranzas de su vida en aquella casa encalada, siempre con olor a salitre, enfrentada al inmenso Mediterráneo azul. Pero algo saca a nuestro protagonista de la realidad: una pequeña le pide que le coja en brazos para ver mejor el espectáculo que genera en la costa ese embarque al atardecer para, instantes después, meter los pies en el agua ya bendecida por la imagen.

Esta escena, dada en una de las playas de la provincia malagueña, tiene su reflejo en cada procesión de la Virgen del Carmen. Ya desde casi una hora antes de salir, en la parroquia paleña de las Angustias había quienes estrenaban su fajín rojo para vestir a la usanza marenga, la de la gente del mar. El enclave, que mantiene sus esencias casi inmaculadas, se engalanó con redes de pesca y remos en forma de aspa con los que dar salida a la imagen. Los sones de la banda de cornetas y tambores de Gitanos, cuyos músicos hicieron su puesta de largo oficial, sonaron con fuerza a la salida del cortejo, abrieron la procesión en dirección a San Estanislao de Kotska. A la salida de la Virgen, desde la poca sombra que en la avenida Juan Sebastián Elcano existe, se lanzó un viva que fue replicado por los congregados en la plaza.

Entre las presencias destacadas, ante el trono y con esa mezcla de hábito marengo y presencia institucional, se presentaron el alcalde, Francisco de la Torre, y el concejal de Distrito Este, Carlos Conde, que renovaron una vez más su estampa ante la Virgen. La banda de música de Zamarrilla interpretó la Salve marinera y, de esa manera, se dio por iniciada la jornada en la capital de la Costa del Sol.

Minutos más tarde iniciaría desde la parroquia del Corpus Christi su salida procesional la Virgen del Carmen de Pedregalejo. Una vez finalizada la eucaristía en el interior del templo, el cortejo salió con las notas de la banda de música de La Paz, haciendo la complicada maniobra de salida desde el templo hacia la avenida principal del barrio. La sombra de los árboles aliviaron el calor de los portadores del trono, que deberían aguantar largos periodos bajo el sol inmisericorde. La cercanía del mar aumentaría la sensación de frescor a medida que se atravesaban los distintos ambientes que el entorno regala.

Ya con las sombras de la tarde alargando los perfiles, la playa frente al colegio SAFA-ICET se llenó de espectadores mientras la feria de El Palo despertaba de su letargo matinal. La Virgen llegaba y un cordón de hermanos creaba el espacio necesario para portar a la imagen hasta la orilla. Como es costumbre, la talla se incorporó a su barca una vez los marengos quedaban cubiertos por el agua. Una vez posada sobre la barca, los hermanos lanzaron agua en todas direcciones en forma de bendición informal para que pudiese seguir repartiendo la calma en el Mediterráneo.

Tras pasar por las instalaciones de Astilleros Nereo, la Virgen del Carmen de Pedregalejo continuó todo el paseo marítimo hasta encontrarse con el lugar donde esperaba la jábega Santa Cristina. Allí, la hermana mayor de la corporación consultó al mandao si el agua estaba lista para el embarque y procedieron, tras el rito, a transportar la imagen hasta la barca.

En un mar de aplausos entró la Virgen a la orilla mientras los marengos terminaban de empujar su trono marino para iniciar su recorrido sobre el agua. A estas procesiones se unieron igualmente las que se realizaron en Guadalmar y Palma-Palmilla, donde la Virgen del Carmen lució un rosario regalado por el papa Francisco.

La Virgen de Rincón estrenó jábega por el centenario de la Hermandad

En la provincia, las procesiones se extendieron por el litoral axárquico y de la Costa del Sol. Tras la procesión de La Cala del Moral, empezó la de Rincón de la Victoria, cuya Virgen estrenó la jábega Mi Carmela con motivo del centenario de la Hermandad. Pasadas las 21:00 salía de la parroquia Nuestra Señora de la Victoria rumbo al barrio de pescadores para adentrarse en la playa donde la esperaban decenas de barcas que la acompañaron en su recorrido hasta los túneles de El Cantal donde se encuentra su hornacina y hacia el este, para llegar a la Casa Fuerte Bezmiliana. Antes los marengos se sumergieron tres veces en el mar con ella a hombros en señal de reverencia.

En Vélez-Málaga fueron tres las procesiones marítimo terrestre con la que los vecinos quisieron honrar a la Virgen del Carmen. En ninguna de ella faltaron los devotos ni aquellos arraigados a la tradición. La más numerosa fue el del barrio de Las Melosas y Las Protegidas. Los marengos la portaron con orgullo sobre sus hombros antes de que se internase en el mar. Las otras fueron las de Benajarafe y Caleta de Vélez que recorrió el puerto pesquero.

En Nerja, se volvieron a vivir uno de los momentos más emotivos de la festividad en la puerta de la iglesia de El Salvador cuando se entregaron las placas e insignias de la Hermandad a la Viuda del Mar y al Hombre de la Mar de más edad. La Virgen embarcó en la playa de la Torrecilla hacia Calahonda donde se lanzaron fuegos artificiales.

En la Costa Occidental, una de las primeras en abrir sus puertas fue la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Fuengirola, en el barrio de Los Boliches. La Virgen estrenó este año toca de sobremanto, cuello de encaje de Bruselas, una rosa de los vientos en su mano izquierda y dos cráteras, entre otros. Las calles volvieron a llenarse de devoción a la Reina de los Mares, procesión que pone el broche de oro a cinco días de feria.

En Torremolinos, el barrio de La Carihuela se convirtió, como cada 16 de julio, en el centro neurálgico con la procesión de la patrona de los marineros. La comitiva partió pasadas las 19:00 desde la Iglesia Nuestra Señora del Carmen.

En Marbella, los actos en honor a la Virgen del Carmen comenzaron desde primera hora de la mañana con el tradicional Rosario de la Aurora y la procesión hasta la playa del Cable, donde después tuvo lugar la misa marinera. Por la tarde la procesión partió desde la Casa Hermandad hasta el puerto pesquero. También Benalmádena Costa puso fin en la tarde de ayer a la Veladilla con la procesión de la Virgen del Carmen.

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