Un proyecto piloto propone helicópteros no tripulados para vigilar las aguas andaluzas frente al narco

La UE deberá aprobar la iniciativa de un consorcio, liderado por una empresa española, y que cuenta con el respaldo de la Guardia Civil

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Un helicóptero sobrevuela Ceuta. / M. H.

Controlar las fronteras marítimas europeas ante el narcotráfico y la inmigración irregular con helicópteros no tripulados. Andalucía se erige como el campo de pruebas ideal para demostrar la eficacia de un sistema, ya testado en la valla de Ceuta. Esta es la propuesta del proyecto European AERO, que lidera una empresa española y que cuenta, entre otros, con el respaldo de la Guardia Civil y la Policía costera de Grecia. La iniciativa se ha presentado a la convocatoria abierta por la Unión Europea (UE), que deberá decidir antes del otoño de 2026 por qué iniciativas se decanta entre las que han concurrido a este Clúster 3 Horizon Europa.

Una vez concluido el proceso de selección, los consorcios elegidos dispondrán de 3,3 millones de euros de presupuesto y 36 meses de plazo para desarrollar y validar el sistema propuesto. La intención de la UE es que a partir de 2029 las aguas de los Veintisiete cuenten con una protección que se acerque al blindaje.

La elección de la comunidad autónoma no es casual y se fundamenta en dos razones principales: “Andalucía presenta una mayor necesidad de este tipo de vigilancia y las pruebas realizadas en esta región son extrapolables a las condiciones que se podrían encontrar en la zona fronteriza entre Grecia y Turquía. Esta frontera incluye tanto áreas terrestres como marítimas, y dado que Grecia es un país participante en el consorcio, la posibilidad de trasladar los resultados es de especial relevancia", explica el director del departamento de UAVs (vehículo aéreo no tripulado) de Sitep, Miguel Ángel Rodríguez Peña.

Demostración en la valla de Ceuta. / M. H.

Al margen de la mejora de las fronteras exteriores de la UE, la lucha contra el narcotráfico y el control de la inmigración irregular o situaciones excepcionales de llegadas masivas, el sistema de vigilancia también ofrecería apoyo ante desastres naturales. Además de los ya citados, el European Aero cuanta como socios con otra empresa española, dos francesas y Kemea, un centro de investigación y de consultoría tecnológica especializado en seguridad y ética.

Su baluarte principal será un helicóptero no tripulado, desarrollado por Sitep, una firma especializada en ingeniería mecánica, aeronáutica y de software, se propone abordar, de manera eficaz. La plataforma está equipada con funcionalidades para la detección y el seguimiento automático de objetivos y capacidades de reconocimiento. En ella se integran el análisis de datos a bordo, la geolocalización en tiempo real y sistemas de comunicación resilientes. Para evitar que la comunicación sea interceptada, dispone de la Comunicación Óptica en Espacio Libre, que se utiliza en las transmisiones de las naves espaciales. Esta asegura mantener la geolocalización y la comunicación permanente del helicóptero con la estación terrestre, o una embarcación, cuando el sistema satelital es atacado o anulado, según defienden sus impulsores.

Además, contaría con un sistema de inteligencia, vigilancia y reconocimiento aerotransportado que le permite centrarse en entornos marítimos y desembocaduras de ríos para la interceptación de objetivos a alta velocidad. Rodríguez Peña recuerda el caso de la narcolancha que en febrero del año pasado embistió en el puerto gaditano de Barbate a una embarcación de la Guardia Civil y que provocó la muerte de dos agentes y ocasionó heridas a otros cuatro. “Con las aeronaves de sistemas no tripulados, se evita poner en riesgo a las personas”, señala el ingeniero industrial, cuya empresa ya ha realizado demostraciones a la Guardia Civil en la valla de Ceuta, así como en Valencia, durante la Dana del año pasado.

Frontera hispano marroquí

En la prueba realizada en Ceuta, los vehículos no tripulados portaban cámaras para verificar cómo se comportarían en un territorio real y en condiciones climáticas concretas, así como la tecnología que pueden aportar a los sistemas del Instituto Armado. La demostración incluyó también el sistema Lídar, inspecciones con un rayo láser que escanea el terreno y permite ver el entorno, la superficie y lo que halla debajo de la vegetación. La prueba demostró ser capaz de detectar estructuras y vehículos, según se asegura de Sitep.

Además, la firma precisa que se alabó que el tamaño de helicóptero y que su ruido sea totalmente disuasorio. “Como cuerpo de seguridad, vieron las ventajas de utilizar este tipo de aeronaves. Llevamos años haciendo demostraciones de diversos sistemas: las aeronaves, los sensores, nuestra capacidad de integración con los de información de los cuerpos de seguridad, así como la capacidad técnica en general de la empresa”, defiende Rodríguez Peña.

Un operador junto a un helicóptero. / M. H.

El proyecto se asienta en la importancia de anticiparse a las amenazas, a kilómetros de distancia. En el caso ceutí, la tecnología permitía descubrir a grupos de personas que, desde días antes se concentran en zonas próximas de la valla, y así poder reaccionar con tiempo. “Recuerdo a un efectivo de la Guardia Civil que dijo: 'con este sistema los detectamos en zonas donde hasta ahora no era posible'”, señala el CEO de Sitep, para agregar:“Nos proponemos ser útiles a los cuerpos de seguridad y crear confianza en la colaboración de este tipo. Esto no se consigue si no es con una relación a largo plazo, estas colaboraciones se han labrado desde hace varios años”.

El sistema de cámaras del helicóptero, en condiciones ideales, puede reconocer la presencia de objetivos a una distancia de veinte kilómetros. En malas condiciones atmosféricas hay que recurrir al radar que, además de alertar de los movimientos, puede crear imágenes y funcionar como una cámara.

“En el caso de que los dos sensores nos puedan dar información, cogeremos lo mejor de cada uno, fusionar la información de varios es parte del proyecto, como también lo son los algoritmos”, explica el ingeniero industrial. Añade además que el software permite ver como si lo hiciera una persona e interpretar la información que se está recibiendo.

Persecución de narcolanchas

Cuando se detecta una embarcación que se mueve a gran velocidad la plataforma la sitúa e informa de las coordenadas en tiempo real. Ya se trate de una barca, un dron o un grupo de personas. La identificación incluye desde el tipo de embarcación a su eslora o los motores o si estamos ante una patera. El sistema permite desde el reconocimiento de matrículas de vehículos hasta la detección y localización precisa de la carga que los narcos arrojan por la borda.

Un helicóptero ante la valla. / M. H.

“Al objetivo no podemos perderlo de vista, tenemos que poder seguirlo, porque la información va cambiando. La lancha se va a mover, a huir, y el helicóptero tiene que perseguir el objetivo, aéreo, terrestre o marítimo, por cámaras, radar y físicamente. Debe poder acercarse a él, mantener una distanciaprudencial para evitar que puedan derribar la aeronave o hacer ella daño a las personas que vayan a bordo”, explica Rodríguez Peña.

El proyecto resalta el cumplimiento en materia de ética y seguridad. Para ello la agencia Kemea liderará los requisitos de privacidad, uso legal, procedencia de datos, integridad y cadena de custodia. Que la solución no solo sea tecnológicamente avanzada, sino también adecuada para su implementación legal. “Kemea, la Guardia Civil, la Policía Griega y todas las empresas del consorcio, contribuyen a diseñar y probar los escenarios operativos, para validar la experiencia en cooperación transfronteriza”, señala el documento presentado ante la UE.

Reducción de gastos

La vigilancia marítima y fronteriza actual trabaja con sistemas heterogéneos, que no siempre intercambian los datos de manera fluida, lo cual limita la capacidad de EMSA (la Agencia Europea de Seguridad Marítima) y Frontex (la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas de la UE) o de las propias guardias costeras nacionales para coordinar respuestas en tiempo real. El proyecto European AERO plantea fortalecer la interoperabilidad, para pasar a la toma de decisiones operativas compartidas.

La UE debe aprobar la iniciativa de un consorcio que está liderado por una empresa española / M. H.

Las autoridades de la UE operan con embarcaciones de patrulla tripuladas, helicópteros, estaciones de vigilancia fijas e infraestructuras de sensores fragmentadas. Estos sistemas, que son costosos de operar por hora de vuelo -dependen del tipo de aeronave y los requisitos de personal- , requieren de grandes equipos que a menudo son incapaces de dar respuesta en tiempo real, según los propios informes de costos operativos de Emsa y Frontex.

Los impulsores del uso de helicópteros no tripulados destacan que estos pueden realizar misiones de mayor duración con un menor gasto de combustible que los tripulados. El informe resalta que se puede reducir hasta en un 80% los costos operativos de vigilancia comparado con el sistema del resto de aeronaves. Se reduce significativamente el consumo de combustibles fósiles, al pasar de los entre 100 y 150 litros por hora, que gastan aparatos como el Airbus H125, frente a los ocho litros por hora de una aeronave no tripulada.

El director ejecutivo de Sitep señala que la Dirección General de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa, del Ministerio de Defensa ha homologado el helicóptero, único de este tipo en España por sus capacidades. “Hay mucho interés por este proyecto como lo demuestra el paso dado por la Guardia Civil para sumarse al consorcio y después, de su mano, la Policía Griega”, precisa.

España, Francia y Grecia en el consorcio

El proyecto European AERO lo integran las empresas Sitep, Asense, Onera y Nexvision; dos cuerpos de seguridad, la Guardia Civil, la Policía Griega, y el Centro de Estudios de Seguridad del Gobierno griego, Kemea. Destaca la participación de la Oficina Nacional de Estudios e Investigaciones Aeroespaciales de Francia, Onera, que depende del Ministerio de Defensa de ese país, y que aporta el diseño de sensores multimodales que integran tecnologías electro-ópticas, infrarrojas, visión nocturna y el radar para garantizar la detección y seguimiento en diversas condiciones marítimas y climáticas.

Nexvision es responsable de la ingeniería de optoelectrónica y radar. Asense y Nexvision proporcionan comunicación y localización óptica y de radiofrecuencia para transmitir datos resilientes y seguros. Nexvision y Sitep se encargan de la inteligencia artificial y desarrollo de software. Kemea asegura el origen de los datos, el cumplimiento de las leyes de protección y garantiza la cadena de custodia y la inviolabilidad de los mismos.

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