Málaga Hoy En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Cine

Todas las canciones e 'intros' de James Bond: de 'Dr. No' a 'Sin tiempo para morir'

  • Hacemos un repaso a las secuencias de introducción de las 24 películas de 007. De la última entrega, sólo se puede hablar de momento de su tema principal.

  • ¿Por qué James Bond nunca será mujer?

Todos los actores que han encarnado a James Bond Todos los actores que han encarnado a James Bond

Todos los actores que han encarnado a James Bond / M.G.M.

La estadounidense Billie Eilish firma el tema principal de la nueva película de James Bond, Sin tiempo para morir, que se estrenará el 2 de abril. La joven artista se une a una saga que desde 1962 ha ido repitiendo a rajatabla una fórmula muy particular: una escena espectacular de acción seguida de una elegante secuencia de créditos con un tema principal firmado por un cantante o grupo reconocido. 

Paul McCartney, A-ha, Tina Turner, Tom Jones... muchos le han cantado al famoso espía británico  acompañados siempre por unas sugerentes imágenes.

A continuación, un repaso a todas ellas:

Agente 007 contra el Dr. No (1962)

Intro de 'Dr. No'

Pese a ser muy sencilla, su estética psicodélica le da cierto gran encanto y recuerda a otras películas de la época, como Vértigo. En la presentación, la primera de muchas que hizo Maurice Binder para 007, ya se dejan ver los aspectos característicos que identificarán esta saga, como los juegos de luces y algunas siluetas femeninas. Lo más destacado es, sin duda, el tema instrumental de la primera mitad, el himno de James Bond. Sus sones son tan reconocibles que prácticamente cualquiera los relaciona con el popular personaje.

Desde Rusia con amor (1963)

Desde Rusia con amor

Aquí, la sensualidad de las formas femeninas en movimiento ya adquiere todo el protagonismo. Su realización es muy simple también: los coloridos créditos se proyectan sobre el cuerpo de una bailarina. Asimismo, es de las pocas que tiene un tema de acompañamiento totalmente instrumental.

Goldfinger (1964)

Goldfinger

De nuevo, una mujer. Aunque en este caso aparece pintada de oro y con proyecciones de escenas de la película sobre su piel. Sin duda, el diseño de Brownjohn es llamativo, pero lo que realmente llena esta introducción es la profunda voz de Shirley Bassey y la espectacular canción que da nombre al villano y a la cinta.

Operación trueno (1965) 

Operación trueno

El torrente de voz Tom Jones pone la música a una presentación que añade un nuevo elemento a la mezcla: las armas. A partir de ahora será habitual ver a mujeres armadas bailando o posando. En este caso, nadan sobre fondos de colores planos. Vuelve el estilo psicodélico de Maurice Binder. 

Sólo se vive dos veces (1967)

Sólo se vive dos veces

Nancy Sinatra se encarga de dar dulzura a una introducción que muestra de principio a fin imágenes de una erupción volcánica. El tono oriental de la película se plasma con claridad en la música y en unos paraguas que aparecen superpuestos. También salen siluetas femeninas con tocados japoneses y proyecciones de mujeres de esta nacionalidad.

Al servicio secreto de su majestad (1969)

Al servicio de su majestad

La primera y única película de John Lazenby como 007. En la intro, el concepto del tiempo siempre presente, de hecho, durante gran parte de su duración un reloj de arena va recorriendo la pantalla de abajo a arriba mientras muestra personajes de entregas anteriores. Es una forma de decirle al espectador que aunque Sean Connery no encarna esta vez al espía, se trata del mismo personaje. El trabajo gráfico está mucho más elaborado con las señas características (mujeres), pero añade por primera vez la silueta del propio James Bond. Su tema musical es instrumental, muy apropiado y espectacular.

Diamantes para la eternidad (1971)

Diamantes para la eternidad

El retorno de Connery al traje de 007 y de la voz de Shirley Bassey a la canción principal. Los créditos de Binder destacan por su elegancia con mujeres vestidas de noche (y no vestidas) y con las referencias a la propia película a través de los diamantes o del gato de Blofeld, el villano de esta ocasión. En resumen, una presentación muy sensual gracias a las imágenes y a la banda sonora.

Vive y deja morir (1973)

Vive y deja de morir

Se trata posiblemente de una de las intros más conocidas de la saga. Paul McCartney da un cambio radical a la banda sonora y le da un toque más cañero con un ritmo más intenso. El diseño de los créditos, nuevamente de Maurice Binder, es más inquietante con presencia de fuego, mujeres africanas y referencias al vudú, asunto que toca esta película con la que se estrenó el genial Roger Moore.

El hombre de la pistola de oro (1974)

El hombre de la pistola de oro

La película anterior dejó el listón muy alto musicalmente y puede que el tema de Lulu no agradara igual, aunque no era malo tampoco. Lo que sí está claro es que el diseño está mucho menos inspirado, con recursos que se repiten de otras películas y que llaman poco la atención. Lo más distintivo es la pistola dorada del enemigo de Bond, Scaramanga, que también da nombre al filme.

La espía que me amó (1977)

La espía que me amó

A diferencia de las dos presentaciones anteriores, en ésta se vuelve a recuperar un acompañamiento musical más suave de la mano de Carly Simon. Respalda un desarrollo que, al igual que en la película, intenta plasmar la complicada relación amorosa entre dos espías. Vuelve la silueta del propio Bond a los créditos y participa en algunas coreografías bastante irrisorias. Lo más destacado es un desnudo femenino más explícito, aunque siempre dentro de la elegancia.

Moonraker (1979)

Moonraker

Otra de las películas más valoradas de la serie y la última en la que Shirley Bassey colabora con su bonita voz y con un estilo muy clásico. La temática espacial se representa con mujeres revoloteando y dando saltos ante fondos con nubes. Quizá lo más interesante sea la transición entre la escena inicial y el comienzo de estos créditos.

Sólo para sus ojos (1981)

Sólo para tus ojos

Un videoclip en toda regla. Es la única escena en la que aparece la cantante. En este caso se trata de una hermosa Sheena Easton que entona una balada con un marcado tinte ochentero. Por lo demás, muchos efectos de agua, mujeres desnudas nadando y, en algún que otro momento, la silueta de Roger Moore posando con su pistola.

Octopussy (1983)

Octopussy

En todas estas presentaciones queda muy claro que Maurice Binder no quería abusar de tecnología. No será el caso en Octopussy, ya que en ella introducirá efectos y proyecciones láser, algo muy innovador en la época. Poco más que añadir que no se haya dicho ya: bellas mujeres, desnudos, armas, bailarinas, poses de Roger Moore... todo muy elegante. El tema romántico de Rita Coolidge no es de los más recordados, aunque encaja muy bien en el conjunto.

Panorama para matar (1985)

Panorama para matar

Tras cuatro películas con temas principales tranquilos, llegó Duran Duran para dar más ritmo con una canción muy pegadiza que prácticamente protagonizaba los créditos diseñados por Binder. Es la secuencia más ochentera de todas y se recordará por las coloridas pinturas fluorescentes en los cuerpos de las modelos y el uso de luces violetas.

Alta tensión (1987)

Alta tensión

Cambio de protagonista (ahora sale Timothy Dalton), pero pocas novedades en los créditos de apertura. De hecho son más sencillos que los de Panorama para matar. El grupo noruego A-ha, muy de moda entonces tras su éxito Take on Me (1985), puso un tema muy elegante que, al igual que pasó con Duran Duran, llenaba la presentación por sí solo.

Licencia para matar (1989)

Licencia para matar

Segunda y última de Timothy Dalton. También representa el final de las presentaciones clásicas de Maurice Binder. La de Licence to Kill  apenas aporta nada destacado salvo quizá la importancia que adquiere la cámara Olympus que la abre y la cierra. El tema principal de Gladys Knight, sin ser malo, puede pecar de ser algo aburrido, sobre todo teniendo en cuenta las dos canciones que la preceden.

Goldeneye (1995)

Goldeneye

Seis años estuvo Bond sin reaparecer y, la verdad, es que volvió a lo grande con la nueva cara de Pierce Brosnan. Sus créditos, diseñados por el debutante en la serie Daniel Kleinman, toman todo lo visto anteriormente y, siendo fiel a los aspectos característicos de la serie, los mejora. Ofrece una de las presentaciones más espectaculares de la serie. Gran mérito de ello es la música que pone una explosiva Tina Turner interpretando a la perfección una canción escrita por Bono y The Edge, de U2.

El mañana nunca muere (1997)

El mañana nunca muere

El listón estaba muy alto y la verdad es que la introducción de esta entrega, siendo aceptable, no impactó igual que la de Goldeneye. Kleinman vuelve a usar recursos clásicos, pero pronto cae en el abuso de la imagen generada por ordenador. Son otros tiempos y el teaser se vuelve más tecnológico, como reflejan esas mujeres cibernéticas cubiertas de circuitos. En cuanto a la música, Sheryl Crow pone su voz a un tema muy correcto, algo más tranquilo en general, pero con un estribillo fantástico. Encaja a la perfección en ritmo y tono con las imágenes que se muestran.

El mundo nunca es suficiente (1999)

El mundo nunca es suficiente

Sorprendió que Garbage fuera el grupo encargado de ponerle música a esta entrega de 007. Resolvieron bien la tarea y su tema The World Is Not Enough sentaba de maravilla al espectáculo visual que volvía a realizar Kleinman. Las imágenes, con el petróleo como elemento central, están menos cargadas de CGI y se recurre mucho a efectos estroboscópicos.

Muere otro día (2002)

Muere otro día

Una introducción interesante. Lo primero que resulta más llamativo son las imágenes generadas por ordenador mezcladas con la realidad, pero en esta ocasión se nota el avance técnico y no quedan mal del todo (tampoco han envejecido tan mal como en las dos anteriores). Lo segundo es que los créditos se integran en la narración de la película: vienen a contar cómo torturan a Bond en un interrogatorio. Por último, la música la pone Madonna con una canción quizá demasiado techno. No es un tema principal muy recordado.

Casino Royale (2006)

Casino Royale

Puede que sean los créditos de James Bond más atípicos. ¡Por primera vez no salen siluetas de mujeres! Sólo se ven personajes en 3D peleando, disparando y forcejeando. La introducción tiene un importante trabajo gráfico y es muy dinámica, siempre con las cartas de póker de fondo. Al tema principal le pone su grave voz Chris Cornell, el difunto vocalista de Soundgarden. La canción transmite la misma fuerza que el nuevo 007, Daniel Craig.

Quantum of Solace (2008)

Quantum of Solace

Se ve que los créditos de Casino Royale no gustaron mucho, porque las mujeres vuelven de nuevo. Al igual que en la anterior entrega, Craig sigue centrando la coreografía apuntando con su pistola mientras unas gigantescas mujeres salen de entre las dunas de un desierto. La música se hace más soul con una espectacular Alicia Keys que da mucha personalidad (y sensualidad) al teaser.

Skyfall (2012)

Skyfall

En este caso tiene nombre propio: Adele. Su imponente voz es la protagonista de estos créditos. Todo lo demás es secundario. La canción comienza muy pausada, pero su estribillo es de los mejores que hay en la saga. Las imágenes que acompañan vuelven a ser de Daniel Kleinman, aunque en esa ocasión destacan por ser más oscuras. Una mansión y un cementerio son recurrentes a lo largo de esta presentación. El espectador descubrirá la razón.

Spectre (2015)

Spectre

Curiosa. Romanticona musicalmente, pero inquietante en lo visual, aún más oscura que la anterior. Formas oscuras, calaveras... si no fuera por los flashes de películas previas, parecería más una película de terror que de 007. Su tema principal, Writing's on the Wall de Sam Smith, no termina de casar bien con lo que se muestra. Radiohead llegó a escribir inicialmente la canción para esta película, pero no gustó a los productores porque era muy oscura. No habrían visto aún las imágenes de Kleinman.

Sin tiempo para morir (2020)

Billie Eilish: canción para la película de James Bond: 'No time to Die'

Es la última de toda esta larga lista. Billie Eilish es la encargada de cantar una balada con un sonido amable, aunque con una letra que habla de traiciones. El acompañamiento orquestal lo firman Hans Zimmer y Matt Dunkley. Aún falta por ver el grafismo que acompañará a estos sonidos en los créditos de la película.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios