Baloncesto | Asisa Alhaurín de la Torre Aire suficiente a mitad de camino

  • "Ahora somos más compactos, el equipo se recuperó del peor momento de la temporada”, dice Francis Trujillo de un Asisa Alhaurín que abrió una brecha con los puestos de descenso

Las jugadoras del Asisa Alhaurín de la Torre posan en el Blas Infante. Las jugadoras del Asisa Alhaurín de la Torre posan en el Blas Infante.

Las jugadoras del Asisa Alhaurín de la Torre posan en el Blas Infante. / Javier Albiñana

El Asisa Alhaurín de la Torre bordea el ecuador del año de su bautizo en la Liga Femenina 2. “Contento a día de hoy”, contesta seguro Francis Trujillo, capitán de la nave, cuando se le interpela por su nivel de satisfacción a un partido para ponerle el broche a la priemera vuelta. El equipo, máximo representante del baloncesto femenino provincial, sumó cuatro victorias en 12 partidos y abrió un hueco con el descenso de dos triunfos. La permanencia, objetivo básico, está más cerca.

“Pasamos por tres etapas diferentes. Empezamos bien y sólidas, haciendo un buen baloncesto, dimos un bajón grande después y no transmitíamos buenas sensaciones y estábamos desorientadas, luego retomamos lo de principio de temporada. Ahora estamos más compactas”, resume el entrenador, que pone en valor la reacción de la plantilla: “Lo que más me gustó es recuperarnos del peor momento de la temporada, donde parecía que nos hundíamos. El equipo se recuperó y me gustó”.

No dista mucha lo vivido de sus planes iniciales, aunque reconoce que el salto es grande. “El nivel físico no tiene nada que ver, el cambio con Primera Nacional es abismal. El nivel de los entrenadores es evidente, casi todos son profesionales. Se nota en el nivel de los partidos, se nota que saben de qué va esto”, explica. Hay varios escalones dentro de la segunda categoría. “Tanto Ciudad Adelantados, Promete y Leganés me parece que están muy, muy por encima del resto. Hay una clase media y luego estamos los invitados a la fiesta. Hay tres partes diferenciadas. Recién ascendidos, Lanzarote y Olímpico”, admite Trujillo, que marca la línea de la salvación: “Creo que si ganamos el enfrenamiento directo a Murcia con siete victorias puede valernos, en ocho debería estar la salvación”.

Se alegra por la pequeña fractura que se abrió abajo. “Más que la brecha, que también, hay equipos que no debían estar ahí como Raca y Lanzarote, todo lo que sea que haya equipos jugando por no descender es bueno para nosotros”, dice, aunque rápidamente recuerda que queda mucho camino por andar: “Tenemos que seguir creciendo porque tenemos que volver a correr, como empezamos la temporada, y que el equipo no se caiga. Dos partidos te cambian la cara”.

Hay complacencia con el desembarco de Jasmine Lumpkin, piedra angular del proyecto. “Sí, es una gran profesional. No tengo ninguna queja en sus entrenamientos y adaptación al grupo. Se adapta al juego del equipo, ella jugaba en Estados Unidos más despacio, no tanto en transición, y está haciéndose a un rol donde tiene que aportar mucho más en ataque y rebote, ella en su universidad era una especialista defensiva”, dice el entrenador malagueño: “Muy contento con ella”. La alero, que actúa también como cuatro, 12.6 puntos, 9.4 rebotes y 13 de valoración en algo menos de 30 minutos en el parqué.

Hubo algún amago de salir al mercado, aunque ahora se mira de reojo. “Cuando estábamos mal miramos para fichar, no cualquier cosa, y como no salía nada que realmente diera al grupo un paso más, no fichamos”, dice Trujillo, que no descarta gastar esa bala más adelante: “No es la intención, pero estamos pendientes del mercado porque se quedó un equipo corto, diez jugadoras más las junior. Estamos cogidos con pinzas. Una lesión nos haría movernos. Si hay que moverse rápido, sabríamos como hacerlo”.

Este sábado, a las 19:30 horas en el Blas Infante, el Asisa Alhaurín recibe al Pacisa Alcobendas. El conjunto madrileño, con dos victorias más, es uno de los clásicos del segundo escalón, aunque esta campaña aún no carburó. “Pase lo que pase, no puede estar en descenso con esta plantilla. Es corta, pero tiene dos jugadoras [Livermore y Grace Moore] que son de nivel top total y eso les va a dar partidos. Ellas hay partidos que no van a poder perder”, analiza el técnico, que piensa en las consecuencias de un triunfo: “Más que por ellas, a nosotros nos daría una seguridad de ganarle a un equipo de jugadores individualmente con un talento especial”.

Aunque contento, Francis Trujillo sabe qué camino tienen que seguir para abrazar la permanencia. “Es básico que sigamos sólidas, que seamos un equipo serio atrás como últimamente y que ganemos los enfrentamientos directos, va a ser primordial”, remacha el entrenador malagueño, que da la cara con un Asisa Alhaurín de la Torre batallador en la antesala de la élite nacional.

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