Golf

La mejor Azahara Muñoz está de vuelta

  • Acaba segunda en el KIA Classic californiano y despliega su mejor golf una vez controlada la enfermedad de Hashimoto

Azahara Muñoz golpea con el drive. Azahara Muñoz golpea con el drive.

Azahara Muñoz golpea con el drive. / LPGA

Una sensacional Azahara Muñoz ha recuperado su mejor golf y vuelve a combatir con regularidad con las mejores jugadoras del mundo. Lo corroboró una semana más en el Kia Classic, disputado en Carlsbad (California) y dotado con 1.5 millones de dólares. La malagueña completó un magnífico torneo en el que acabó en segunda posición, a tres golpes de la japonesa Nasa Hataoka (-18).

Azahara compartió la segunda plaza con la norteamericana Danielle Kang y las surcoreanas Inbee Park, Jin Young Ko y Sung Hyun Park. Finalizó con -15 después de su mejor vuelta del torneo, 67 golpes, en la que hizo siete birdies y dos bogeys. Vueltas, de 70, 68 y 68 precedieron.

Con este resultado, el mejor de la temporada, Azahara ha acabado cuatro de los seis torneos disputados entre las seis mejores, un síntoma de regularidad, justo en la víspera del ANA Invitational, primer major de la temporada. Las consecuencias se ven en la Race to CME Globe, el ranking de resultados de esta campaña, en el que va quinta. En el ranking mundial clásico, que agrupa los resultados de los últimos 24 meses, está ya entre las 40 mejores.

En esta mutación, obviamente, ha influido el diagnóstico de la enfermedad de Hashimoto. En mayo de 2018, la de San Pedro de Alcántara daba a conocer el calvario por el que había pasado. Un desequilibrio hormonal causado por la tiroides que le dejaba sin energía. Es una enfermedad crónica pero con un tratamiento posible que le está permitiendo recuperar su nivel. “Antes no me encontraba muy bien, sobre todo no tenía mucha energía. Evidentemente, es mucho más fácil entrenar y trabajar cuando tienes energía y te sientes mejor. Esa es la diferencia. Ahora estoy como se supone que debo estar, sé como combatir el problema y me encuentro mucho mejor”, refería tras acabar el torneo, en declaraciones que recoge la prestigiosa Tengolf.

 “Creo que la clave es que estoy trabajando en las cosas correctas. Tengo un objetivo en lo que quiero trabajar y no me salgo de ese guión. Hago las cosas más simples y obviamente también ayuda que me siento mucho mejor. Mi actitud también está mejor y las cosas han estado encajando. Todo suma”, incidía Azahara, que admite que su juego ahora es más programado: "Son objetivos que tengo con mi swing. Antes me movía más por sensaciones, según me estaba encontrando y ahora no, ahora me ajusto más un plan y me sienta como sienta y me levante como me levante trato de cumplirlo”.

La única victoria de Azahara en el LPGA, el mejor circuito del mundo, data de 2012. Desde entonces ha acabado 21 veces a menos de cinco golpes de la líder. Ganar es el objetivo final, lo ha conseguido más de una vez cuando ha competido en el circuito europeo, pero Azahara no quiere obsesionarse. “Obviamente, el objetivo es ganar y me encantaría volver a levantar un trofeo, pero no estoy frustrada ni ansiosa, sé que estoy trabajando en la buena dirección. Cuantas más veces me ponga en esa situación, más opciones tendré y creo que en algún momento podría ocurrir”, remacha.

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