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El hambre de Brahim

  • El malagueño (19 años) es presentado por el Real Madrid, donde jugará hasta 2025

  • Estuvo acompañado por su familia en el Bernabéu

Brahim, en su presentación con el Real Madrid. Brahim, en su presentación con el Real Madrid.

Brahim, en su presentación con el Real Madrid. / Efe

Acompañado de su padre, Sufiel, su madre, Patricia, y sus hermanas Zaida, Iraida, Duna y Dina en el palco del Bernabéu, el malagueño Brahim Abdelkader Díaz (Málaga, 1999) fue presentado como nuevo jugador del Real Madrid. Rodeado de una expectación inusual para un jugador con apenas un puñado de partidos en la élite, Brahim fue introducido por Florentino Pérez como "un jugador talento especial y valores, con magia, calidad, una enorme personalidad".

Firma el malagueño un contrato hasta junio de 2025, seis años y medio. Paga el Madrid al City 17 millones de euros con 7.2 de variables. Ello implica que el Málaga recibirá una pequeña pedrea de al menos 85.000 euros por los derechos de formación que recoge la normativa FIFA. Se formó desde edad benjamín hasta los 14 años en el club malagueño, cuando se marchó al Manchester City.

Brahim Díaz, con Florentino Pérez. Brahim Díaz, con Florentino Pérez.

Brahim Díaz, con Florentino Pérez. / Efe

El sueldo de Brahim en este periodo será de 2.5 millones de euros netos por temporada, bastante considerable para un jugador con 15 partidos como profesional en el City. Pero había competencia de clubes grandes de Europa (PSG, Juventus, Dortmund...) y el Madrid piensa que está ante un jugador diferente y que puede cambiar al panorama. Llega a un Real convulso, aún más tras la derrota ante la Real Sociedad. También con lesiones en la parte de arriba y con huecos para obtener minutos en este mes de enero en el que hay abundancia de partidos con la Copa del Rey.

Brahim lucirá el número 21, el que siempre portó uno de sus ídolos, David Silva, con el que ha madurado en las últimas temporadas en el Manchester City. El canario le despedía a través de las redes sociales. "Te deseo lo mejor para tu nueva etapa, sigue trabajando con esa humildad y sacrificio, los éxitos llegarán solos", afirmaba el campeón del mundo y de Europa con España. De alguna manera le veía como su sucesor. También Guardiola le tenía fe, pero no le dio los minutos que Brahim demandaba para seguir creciendo. Curiosamente, Pere, hermano del técnico del City y uno de los socios de Media Base, la agencia de representación, estaba al lado de la familia y en el césped del Bernabéu

Brahim posa en el césped del Bernabéu. Brahim posa en el césped del Bernabéu.

Brahim posa en el césped del Bernabéu. / Efe

"Llegas de uno de los grandes clubes, un club amigo como el City. Con 19 años te vas a enfundar la camiseta del Madrid y cuando pises el césped sentirás sensaciones únicas. Llegas al club más exigente del mundo, y sin duda requerirá de toda tu entrega. Tienes un desafío inmenso pero ya has sido capaz de mostrar tu categoría. Querido Brahim, esta afición te lo va a dar todo", le exhortó Florentino.

Con un discurso preparado, Brahim leyó con aplomo. "No he podido tener mejor regalo de Reyes que vestir esta camiseta. Cuando tomé la decisión de dejar el City, sólo contemplaba tres opciones: la primera, jugar en el Madrid; la segunda, jugar en el Madrid y la tercera, jugar en el Madrid. No quería ir a ningún otro sitio. Imposible ir a otro club. Es enfundarse la camiseta de ganar siempre y dejarte el alma por el mejor club del mundo. Intentaré que estén orgullosos. Gracias a todos y Hala Madrid", decía Brahim antes de bajar al césped del Bernabéu, inmortalizar el momento para los medios y también para sí con su familia. Especialmente emotivo el momento con su abuelo materno, al que se le podía ver siempre por los campos de la provincia con él y persona clave en su infancia.

Brahim, en el palco del Bernabéu. Brahim, en el palco del Bernabéu.

Brahim, en el palco del Bernabéu. / Efe

Al lado de Emilio Butragueño, que le recordó la exigencia y el tamaño del desafío, Brahim se sentó en la sala de prensa del Bernabéu. No se quiso salir del guión preparado, eludió preguntas con más aristas y trasladó a los periodistas la definición de cómo juega. Eso sí, recalcó un sustantivo varias veces: hambre.

"Estoy a disposición del entrenador, con muchas ganas y hambre, aunque él decidirá. Todos los compañeros son magníficos y de talla mundial. Vengo con mucha hambre, con muchas ganas de empezar a jugar. Estoy preparado, quiero conocer a los compañeros ya y empezar a entrenar. Iré cogiendo el ritmo. Hay un gran vestuario con grandes estrellas", decía Brahim: "Cuando me dijeron de venir al Madrid, no me lo pensé venir. Es lo que quiero, triunfar aquí y ser grande. Tengo hambre de jugar".

"Trabajaré duro y con humildad, lo demás vendrá solo. El tren solo te pasa una vez y no hay que dejarlo pasar", afirmó sobre los motivos por los que eligió el Madrid: "Las opciones se ganan trabajando duro. He venido a ganar títulos aquí. ¿Posición favorita? En todos los puestos de ataque, pero si no lo haré en otra posición. No me gusta definirme como jugador, vengo a aprender".

Cuestionado por la situación del Madrid, ahora en crisis, Brahim abrió la fotografía: "Ha ganado las tres últimas Champions, cuatro en cinco años. No se debe dudar de estos jugadores, son de talla mundial", acabó.

Se sentará en el vestuario Brahim al lado de Isco (dorsales 21 y 22), dos malagueños que se juntan en el Real Madrid. Con él ha tenido relación desde que le admiraba cuando era recogepelotas en La Rosaleda en la era dorada de la Champions. Con 19 años, Brahim comienza su carrera profesional en España, aunque todo se inició en Málaga, cuando levantaba muy pocos centímetros del suelo.

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