Duda no quiere bastón (0-1)

Fútbol

El portugués, que ayer cumplió sus bodas de oro como asistente en la élite, puso la chispa en un Málaga serio que recordó al de los momentos más sólidos de la temporada.

Duda no quiere bastón (0-1)
Duda no quiere bastón (0-1)
J.l Malo

Elche, 20 de diciembre 2013 - 22:14

Duda es introvertido e indescifrable, ADN portugués de manual. No traza líneas para elegir quién está con él y quién contra él, pero su fútbol suele provocar elecciones extremas. Hay quien lo jubila cada semana y quien lo ve metido en formol de por vida, nada de juicios aristotélicos. Ya no es ese chico flacucho que encontró Manolo Hierro por Guimaraes, tampoco el martillo pilón que casi mete al Málaga en la UEFA y hace internacional a Salva en la época de Juande Ramos. Ahora su código de barras habla de un tipo que no está para grandes derroches físicos, que ha reído y llorado por igual con el club y que aún no quiere bastón. Porque sigue aferrado a su cañón, su bendita pierna izquierda, la que ayer cumplió sus bodas de oro como asistente en la élite. Palabras serias. Tanto como su partido en Elche, la brújula para volver a vencer a domicilio nueve meses después.

Xavi (88), Dani Alves (86), Messi (83), Iniesta (54) y Villa (51), sólo ellos son los jugadores en activo con más pases de gol que el luso. Y eso es porque centra en estático como pocos, amenaza con disparar desde cualquier posición y es el socio ideal para quien llegue al área. No hay más que ver cómo botó la falta del único gol de la noche, pura repetición del dibujo a la cabeza de Santa Cruz la semana pasada. Desde la misma posición, dejando a Camacho perfectamente habilitado para marcar a placer. Nada de casualidad, le pega como los ángeles.

Sólo esa producción le dejaba en el palco de los mejores de la noche. Pero no quedó contento, tiró de ambición y mandó un aviso a los que le mandan al asilo. Eso sí, rozando el descuento las piernas dijeron basta. Ayer con motivos de sobra. Contribuyó a cerrar espacios, a crear esa línea Maginot que no permitió al Elche ser fluido y le obligó a balones en largo. No contento con sus últimas dos asistencias, casi se le puede computar otro par. Porque aún no se concibe cómo en el ecuador de la segunda mitad primero Samu mandó al cielo un pase de la muerte medido y cómo Weligton no acertó a remachar ante Toño la sentencia. Duda, en el partido más completo que se le recuerda en los últimos tiempo, buscó la guinda en un recorte a Pelegrín que luego estrelló ante Botía lo que ya era un lamento de Toño. Aferrado a su zurda reivindicativa el Málaga despidió 2013 invocando un 2014 más halagüeño. 20 puntitos que suenan a 20 puntazos por todo lo que ha llovido en los últimos tiempos por La Rosaleda. Schuster, en su salsita, suma cinco encuentros sin perder. Media la eliminación de Copa, aunque no cayó en ninguno de los dos encuentros ante Osasuna. Dos victorias y dos empates han puesto al equipo en la primera mitad de la tabla. Comienzan la Navidad blanquiazul a siete puntos del descenso; para el aficionado los Reyes Magos han traído más regalos de los esperados.

El conjunto blanquiazul fue una plataforma petrolífera en la primera mitad y un brindis al gol en la segunda. La cosa es que salió un partido redondo, aunque con más sufrimiento del previsto dada la falta de puntería para cerrar el encuentro. Se vio de inicio el Málaga rocoso de la mejor racha de la temporada. El Elche disfrutaba de una posesión ficticia, sólo le quedaba el recurso a balón parado para intimidar.

Quizá para que la alegría por los tres puntos se amplificara más aún, en la fase final hubo algo de zozobra porque, pese a acabar con diez jugadores por culpa de Damián Suárez, un amigo, el Elche llegó hasta las inmediaciones alguna vez que otra. Allí emergió la figura de Caballero, quien sacó adelante un complicado día con lluvia de balones del cielo y recordó a sus viejos aficionados del Martínez Valero esas paradas tan argentinas que le caracterizan ante Coro en la primera mitad. Así que el partido murió con el Elche esperanzado en su particular Duda, Edu Albácar. Otro que a balón parado blande su zurda despertando el miedo. En un córner en el 94, la última acción, el lateral buscó un gol olímpico con Toño en el área para el remate. Ahí aparecieron los puños del extramotivado Willy, recibido y despedido entre aplausos a pesar de que en ese lance frustró la última oportunidad ilicitana.

Se acabó 2013, la gloria de Champions y el sufrimiento posterior. Brotes verdes esperan al regreso. Y Duda. Con suerte, alcanzará a Martínez, el segundo blanquiazul con más encuentros ligueros de la historia (245). Con un poco más aún, desbancará a Migueli como leyenda (271). Mientras su zurda no se jubile...

stats