Resultado y crónica del Diego Schwartzman-Alejandro Davidovich Fokina Davidovich despide una temporada de nota alta en París

  • El malagueño pierde en octavos de final de manera contundente con el argentino Diego Schwartzman, nueve del mundo, por un doble 6-1

Davidovich, en un momento del partido ante Schwartzman. Davidovich, en un momento del partido ante Schwartzman.

Davidovich, en un momento del partido ante Schwartzman. / efe

Terminó la temporada tenística para Alejandro Davidovich, que puso el broche sobre la central de París-Bercy. Un cierre aciago para el malagueño, que recibió un serio correctivo de Diego Schwartzman, que lo batió en una hora y un minuto por un doble 6-1. En la capital de Francia se termina un año tenístico de nota alta, seguramente sobresaliente. Sin duda, el mejor de su trayectoria. Que va a dejar al rinconero entre las 50 mejores raquetas del mundo, la quinta de España y en un lugar donde nunca hubo un tenista de la provincia, y ya dentro de la élite. Se lo ganó a pulso después del parón por la pandemia del COVID-19, con un balance de 11-10 en torneos ATP (16-11 si se contabilizan también los partidos de previa) y un duelo al menos ganado en los tres grand slam que se disputaron (Wimbledon no se pudo recolocar en el calendario). En el US Open incluso se coló en la segunda semana, en octavos. 

"Nos matamos a entrenar y está dando sus frutos", llegó a decir Foki, como cariñosamente algunos le llaman en el circuito, que hizo algunos entrenamientos de mucha calidad en Marbella con el número uno, Djokovic. Dio varios pasos adelante el de La Cala del Moral, que le hizo sudar a dos del top ten (Zverev y Schwartzman) y le ganó a Khachanov (19). Tenísticamente mostró un nivel superior, dominando el ritmo de los encuentros ante rivales de primerísimo nivel. Del 96 al 62, su tope, esperando la nueva actualización que le colocará 10 puestos, como poco, más arriba. También hubo crecimiento mental, con grandes esfuerzos junto a su psicólogo Antonio de Dios. Por ahí está su gran margen de crecimiento para el 2021, más dureza mental en los choques, que cada vez son más exigentes y largos. 

Por ahí se le escapó el partido con Schwartzman en los octavos de final del Masters 1000 de París-Bercy. Era uno de los duelos de la jornada del jueves, con la central, coqueta e impoluta para la ocasión, como escenario. Empezó fuerte Davidovich, que decidió comenzar al resto. Tuvo cuatro bolas de rotura en el primer juego, que duró 10 minutos, pero no supo certificar ninguna. Y ahí comenzó la cuesta abajo hasta el final. Le aparecieron los fantasmas de Colonia, donde perdió con el argentino tras tener bola de victoria. "Le tengo muchas ganas", decía en la previa. Y le pasó factura ese revés. Le rompió su saque el sudamericano, que se subió al trampolín y voló. Se encontró el malagueño con un contundente 3-0 de inicio, cuando podría haber sido perfectamente un 1-2 a favor. Y no se levantó de ello. Pese a poner el 3-1 le cayeron siete juegos seguidos en contra. 

De ese 3-1 se pasó al 4-0 en el segundo set. La primera manga era para el Peque por 6-1. No demostraba el aguerrido tenista su mejor tenis, pero uno sólido y efectivo le bastaba para barrer al pupilo de Jorge Aguirre. No sólo iba perdiendo, es que apenas forzaba al argentino. Acabaría con 32 errores no forzados y ocho golpes ganadores, insuficiente para competir en partidos de este calibre. Y le acabaría cayendo otro 6-1 en un encuentro donde no demostró todo lo bueno que venía haciendo hasta entonces: tensión, buena colocación, golpes agresivos, ambición, hambre y mentalidad positiva. Y así se terminó para el rinconero su tercera temporada en el universo ATP, competido ya de manera sí integra contra los mejores. 

Ahora tocan unos meses de merecido descanso y de programación de nuevos objetivos. El 2021, si la pandemia lo permite, trae retos muy sugerentes. Hay que tener en cuenta que Davidovich parte desde el 50 del mundo, donde la exigencia ya va a ser muy alta. Si la campaña transcurre con normalidad ganará colchón en los ATP 250, donde partirá entre los aspirantes, y tendrá acceso sin jugar la previa a los Masters 1000. También está el desafío de meterse entre los cuatro mejores españoles, lo que da acceso a los Juegos Olímpicos de Tokio. Palabras mayores. Cuenta con experiencia en la modalidad y ya ganó en febrero el ATP 250 en Santiago de Chile con Roberto Carballés. 

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