Política

El PP encara las elecciones municipales en Málaga en el peor escenario político posible

  • El 66% de los votos que pierde el 28-A se localiza en los grandes municipios en los que ya gobierna

  • Málaga capital es el caso más sonoro, con una hemorragia de casi 43.500 sufragios

Cartel de una mesa electoral en Málaga. Cartel de una mesa electoral en Málaga.

Cartel de una mesa electoral en Málaga. / Marilú Báez (Málaga)

Escenario cuanto menos preocupante para el Partido Popular cara a las municipales del 26 de mayo, con la tendencia que vienen marcando las últimas citas electorales celebradas en la provincia de Málaga. Por más que la relación de los votantes con sus alcaldes y candidatos a las alcaldías otorga una idiosincrasia particular a esos comicios, es incuestionable el peso que puede suponer para las listas populares la respuesta del electorado a la marca PP.

Y más aún si se tiene en cuenta que es justamente en las localidades, todas ellas de tamaño medio y grande, en las que el PP está al frente de sus consistorios donde la hemorragia de votos es superior. Sirva de muestra que de los 112.000 sufragios que la formación presidida en la provincia por Elías Bendodo se deja en el camino respecto a junio de 2016, 74.000 (el 66%) corresponden a los diez municipios de mayor tamaño en los que los populares tienen la vara de mando.

Lo ocurrido el 28-A no hace otra cosa que dar continuidad a lo sucedido en las autonómicas del pasado 2 de diciembre, cuando el PP también perdió las elecciones, a costa del PSOE, aunque aguantó el pulso de Ciudadanos. Eso sí, con una merma superior a los 48.000 votos.

Siendo de relevancia la herida en todos los casos, lo es especialmente, por tratarse de plazas de voto tradicionalmente popular, Málaga capital, donde pierde 43.496 papeletas, un 16,8%; Marbella, con 9.156 votos menos (un 18,6% de caída) y Fuengirola, con 5.004 apoyos menos, lo que se traduce en un 19,21% de descenso. Desde un punto de vista estrictamente porcentual, el más significativo de los desplomes tiene lugar en Estepona, con un 20,57% de caída (4.573 votos menos), y donde gobierna uno de los grandes pilares municipales de la formación, José María García Urbano.

Celebración en la sede del PSOE tras los resultados de las generales del pasado domingo. Celebración en la sede del PSOE tras los resultados de las generales del pasado domingo.

Celebración en la sede del PSOE tras los resultados de las generales del pasado domingo. / Marilú Báez (Málaga)

Los números, lejos de dibujar una realidad que puede resultar aislada, vienen a dar continuidad a lo que ya pudo observarse en los comicios autonómicos del pasado 2 de diciembre. En esa ocasión, a cinco meses vista, los populares no fueron capaces tampoco de retener el apoyo mayoritario en buena parte de estas mismas plazas.

La penalización que ejerce el votante urbano sobre el PP no solo está detrás de la mayor derrota electoral que se recuerda en unas generales por parte de los populares (el menor porcentaje de votos obtenidos en unas generales antes de las de este domingo tuvo lugar en 1989), sino también de que se haya materializado el sorpasso en el ala conservadora. Ciudadanos adelanta de manera destacada a los populares no solo en el global de la provincia, donde pasa a ser por vez primera la segunda fuerza con más apoyos, sino también en parte de las grandes plazas urbanas.

La formación naranja está por delante del PP en Málaga, Marbella, Alhaurín de la Torre, Estepona, Rincón de la Victoria y Coín. Relación de localidades que se incrementa si a las mismas se añaden otros emplazamientos en los que ya gobierna, caso de Mijas, o feudos de gran peso en la provincia como Torremolinos, Vélez-Málaga, Benalmádena (donde el PP es la cuarta fuerza, tras Unidas Podemos).

El partido presidido a nivel nacional por Albert Rivera saca un rédito sustancial del descalabro de los populares. Aunque no son vasos comunicantes directos, mientras el PP se deja 112.000 votos en la provincia, Cs casi 37.500. Esta circunstancia multiplica el grado de preocupación en el seno del PP en un escenario político en el que la fragmentación del voto de centro derecha le ha penalizado de manera grave.

A ello ha contribuido la irrupción de Vox, que tras lo ocurrido en las andaluzas, reafirma ahora su posición como alternativa para el votante conservador y amenaza de nuevo con restar de manera seria apoyos al PP en las municipales de mayo.

Si el PP es la cruz, el PSOE es la cara. El tirón de Pedro Sánchez en el escenario nacional, sumado al incremento de la participación electora, con siete puntos más en la provincia, traen consigo una mejoría considerable en los números socialistas, ganando cerca de 50.000 votos respecto a la cita de junio de 2016. ¿Pero dónde los gana? Casi la mitad de estos votos agregados proceden de Málaga capital, con 23.713, seguido de Marbella, con 2.873 más, y Benalmádena, con 2.303. Los 250.000 votos socialistas de este domingo suponen casi 100.000 más que los cosechados hace apenas cinco meses en las autonómicas.

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