Este es el paraje natural en el que siempre se refugia Ana Mena cuando vuelve a su Málaga natal: está a un paso de Estepona
La artista malagueña acude a Los Reales de Sierra Bermeja para desconectar cuando vuelve a Estepona
La playa de Málaga en la que Ana Mena y Óscar Casas muestran su amor: está al lado de un conocido hotel
En plena etapa de máxima proyección profesional, marcada por nuevos lanzamientos musicales y rodajes internacionales, Ana Mena mantiene un vínculo constante con su tierra. La artista esteponera, que también comparte pantalla con Óscar Casas en la reciente película Ídolos, regresa siempre que puede a su ciudad natal para reencontrarse con un entorno muy concreto. A escasos minutos de Estepona, en pleno corazón de Los Reales de Sierra Bermeja, la cantante encuentra un espacio natural que se ha convertido en su refugio personal, alejado del ruido mediático y del ritmo que impone su agenda artística.
Este espacio natural se caracteriza por un paisaje abrupto, de gran fuerza visual, en el que dominan las rocas rojizas que dan nombre a todo el macizo. El entorno se completa con amplias zonas forestales, senderos que atraviesan zonas de niebla frecuente y miradores naturales desde los que se abren panorámicas hacia el Mediterráneo, el valle del Genal y, en días especialmente despejados, incluso la costa africana. Se trata de uno de los parajes naturales más singulares del entorno de Estepona y de toda la franja occidental de la provincia de Málaga.
Desde diferentes puntos elevados del macizo, la vista se extiende hacia la línea de costa y hacia los valles interiores, generando un contraste muy marcado entre el verde de los bosques, el color de la roca y el azul del mar al fondo. Este paisaje, silencioso y poco domesticado, es el que la cantante malagueña frecuenta cuando busca desconectar en su regreso a la Costa del Sol.
Los pinsapos de Sierra Bermeja, una joya botánica del sur de Europa
Uno de los grandes valores naturales de Los Reales de Sierra Bermeja que tanto visita Ana Mena es la presencia de los pinsapos, una de las especies más singulares del sur de Europa. En este entorno se localizan algunos de los bosques de pinsapo mejor conservados y más meridionales del continente.
Este abeto endémico está considerado un auténtico fósil viviente, ya que ha mantenido prácticamente el mismo aspecto desde hace millones de años. Algunos ejemplares superan los 500 años de vida. Se caracterizan por su tronco recto, su corteza grisácea y una altura que puede rebasar los 30 metros.
El color verde azulado de sus copas genera una imagen muy reconocible, especialmente cuando contrasta con el suelo rojizo de la sierra. Este bosque aporta una personalidad única al paisaje de Sierra Bermeja y constituye uno de sus principales valores ecológicos.
Peñas Blancas y el acceso principal al corazón de la sierra
Para quienes han crecido en Estepona como Ana Mena, Sierra Bermeja es un espacio natural de referencia a apenas unos kilómetros del núcleo urbano. El acceso más habitual se realiza por la carretera MA-8301 en dirección a Genalguacil, que conduce hasta el puerto de Peñas Blancas.
Este pasozinero es un punto clave dentro del paraje. Desde aquí parten varias rutas de senderismo y se localizan algunos de los principales espacios de apoyo al visitante, como la Venta El Refugio y el entorno del refugio Agustín Loza, donde existen zonas habilitadas para dejar el vehículo. Ana Mena ha mencionado este entorno en alguna de sus visitas, resumiendo su experiencia en una frase muy reconocible: “Mucho sendero y mucha comida”.
Las principales rutas por Los Reales de Sierra Bermeja
Dentro del paraje natural de Sierra Bermeja se distribuyen varias rutas señalizadas de diferente longitud y desnivel. Una de las más accesibles es una ruta circular de 6,5 kilómetros, sin dificultad técnica, que atraviesa el bosque de abetos. Este recorrido permite adentrarse de forma sencilla en los pinsapares y conocer una de las zonas más representativas del macizo.
Otra de las rutas parte desde el entorno del Mirador de Los Reales, situado a 1.100 metros de altitud. Desde este punto se inicia un itinerario de unos 4 kilómetros de ida y vuelta hasta uno de los picos cercanos, con un desnivel de subida constante de entre 350 y 400 metros. A lo largo del recorrido se abren vistas directas hacia Estepona, el valle y el mar. La ruta más larga del entorno comienza en el paso de montaña de Peñas Blancas. Tiene una distancia aproximada de 17,7 kilómetros y un tiempo estimado de entre cinco horas y media y seis horas. Es uno de los recorridos más completos de Sierra Bermeja, ya que enlaza zonas de altura, miradores naturales y tramos forestales.
También te puede interesar
Lo último