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El novio y la novia
La Guía Repsol, una de las referencias gastronómicas más influyentes del país, ha distinguido con su categoría Solete a diversos bares de la provincia de Málaga en los últimos años. Se trata de locales que, sin perder su esencia popular, han logrado captar la atención de la crítica gracias a su ambiente, su cocina y su cercanía. Desde el interior hasta la costa, estos establecimientos conforman un recorrido único para descubrir la identidad gastronómica de Málaga. Toma asiento, busca hueco en la barra o reserva una mesa en alguno de estos bares con esencia, cartas precisas y con un Solete en su entrada.
Una parada imprescindible para descubrir la cocina de Charo Carmona en pequeños bocados. Tapeo casero y con raíces en pleno corazón de Andalucía. Una excusa perfecta para volver a Antequera.
En muy poco tiempo se ha convertido en un punto de referencia para tapear al aire libre. Ambiente animado, precios ajustados y un trato cercano que ya recomienda la Guía Repsol.
En el bullicio del mercado central de Málaga se encuentra este clásico donde probar fritura malagueña, marisco fresco de la bahía y verduras de temporada. Y sí, un vino dulce encaja a la perfección.
Ensaladilla rusa, brochetas de rape con gambones o gazpachuelo. Tapas sabrosas en Rincón de la Victoria, a un paso de la playa. No olvides pedir de postre su irresistible “chocotorta” argentina.
Producto de primera y trato cercano en este gastrobar consolidado en la plaza de Chinorros, muy cerca de la playa. Una dirección que la Guía Repsol ya marca en el mapa de Fuengirola.
De la tapa clásica a la innovadora, este local ha conquistado el centro de Málaga gracias a su carta variada y su excelente relación calidad-precio. Un imprescindible para el tapeo urbano.
A un paso del Puerto Deportivo, José González Godoy despliega imaginación en platos como ajoblanco de aguacate con langostinos o hamburguesa de lagarto ibérico. Cocina creativa en clave marbellí.
Cervezas artesanas, vinos andaluces y una carta informal con guiños a la tierra. La tortilla y el embutido, tal y como señala Benito Gómez, “son de otro mundo”. Gastronomía informal en su máxima expresión.
Un clásico de toda la vida donde el lujo marbellí se traduce en pescaíto frito, marisco fresco y raciones tradicionales. La esencia de un bar histórico.
Pitu y su equipo firman esta taberna andaluza renovada con personalidad propia. Cocina local en un espacio pet friendly que respira autenticidad rondeña.
Cuatro décadas sirviendo pescado fresco y asequible en Nueva Andalucía. Atún rojo, gamba blanca, centollo… y una terraza que invita a quedarse.
Bar de barrio en pleno casco histórico malagueño, con buena música, bebidas variadas, terraza pequeña y un ambiente auténtico. La excepción en un centro cada vez más gentrificado.
Uno de los bares-marisquería más singulares de Málaga. Carta breve, marisco fresco y fiesta asegurada cada noche con banda sonora de copla.
Raciones para compartir de pescaíto frito malagueño en pleno casco histórico de Nerja y a dos pasos del Balcón de Europa. Acierto seguro.
María José González, con solo 20 años, recupera recetas de siempre con productos locales: salmorejo con carne, pisto con huevo… Tradición en estado puro en Genalguacil.
El mollete de carne mechá que conquistó a Dani García es solo la punta del iceberg. Desayunos y tapeo de nivel en pleno mercado municipal.
Dos décadas de tapeo familiar en Torre del Mar. Producto local, buenas raciones y vinos bien elegidos en esta barriada marinera de Vélez-Málaga.
La cocina de autor se fusiona con productos de cercanía y guiños asiáticos en Alhaurín de la Torre. Un sitio al que chefs como José Carlos García acuden a tomar una cerveza fresca.
Barra y mesas altas para raciones sencillas pero sabrosas. Uno de los lugares favoritos del chef de ‘Sollo’ en Fuengirola.
Platos vegetarianos, de carne y de pescado con combinaciones originales. Entre los habituales, el actor José Sacristán. Una de esas direcciones secretas del centro de Málaga.
Más de cuarenta años de tradición avalan a este mesón del centro. Raciones para compartir en una calle peatonal que desemboca en el Paseo del Parque.
Tasca tradicional de ambiente local. Pide boquerones fritos y ensalada malagueña para saborear la auténtica Málaga.
Su propio nombre indica la tapa estrella, pero tampoco olvides el salmorejo. Cocina sencilla y sabrosa en pleno casco antiguo.
Un clásico del centro donde la primera copa suele dar paso a muchas más. Ambiente festivo y esencia de tasca tradicional con toque contemporáneo.
En la Guía Repsol, el chef Benito Gómez decía: “son tres los monumentos imprescindibles de Ronda: el Puente Nuevo, la Plaza de Toros y El Lechuguita”. Bar de tapeo convertido en templo de peregrinaje.
Uno de los indispensables del centro malagueño para comer bien sin perder informalidad. Buen ambiente y vinos a la altura.
En el barrio de la Victoria, más de 30 años sirviendo su mítica ensaladilla rusa. Autenticidad y buen hacer en estado puro.
Estilo jerezano en un amplio local taurino. Marisco, pescaíto frito y recetas tradicionales con cerveza bien fría.
El sitio al que van los locales: porra antequerana, migas, pescaíto y carnes. Tapeo tradicional en el corazón de Antequera.
Ambiente distendido y buena materia prima. Tacos de bacalao, gildas de atún y otras propuestas eclécticas en su terraza junto al mar.
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