El decano del Cuerpo Consular: "Las empresas que no recurren a nosotros pierden una oportunidad de internacionalización”

Alberto Benito anima al ecosistema provincial a contar con la institución en sus procesos de atracción

Los 52 consulados representan a 1.500 millones de personas

"Las empresas malagueñas deben saber que Uruguay es la puerta de entrada a Mercosur"

El decano del cuerpo consular de Málaga, en Calle Larios.
El decano del cuerpo consular de Málaga, en Calle Larios. / C.G.

Cooperación es una de las palabras que más está pronunciando el tejido empresarial de Málaga. También sus instituciones. En el caso del cuerpo consular de la provincia es una reclamación. “Se pierde una oportunidad de internacionalización cuando las empresas no recurren a nosotros”. Así de contundente se muestra Alberto Benito. Decano de la institución desde el pasado noviembre, aspira a renovar la estrategia del medio centenar de consulados en torno cuatro comisiones: una provincial, otra destinada a la relación institucional, la tercera cercana a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y una cuarta dirigida a la cultura y la actividad social.

-¿Por qué es importante la cooperación con el cuerpo consular?

-Tenga en cuenta que representamos a 52 países aquí en Málaga, estamos hablando de una población de más de 1.500 millones de personas. Claro que nuestra influencia repercute. Más en un contexto donde se está poniendo sobre la mesa la importancia de la internacionalización de las empresas españolas y se da el caso que las malagueñas desconocen o ni siquiera piensan la posibilidad de acercarse al consulado para dar ese salto. Como empresario que ha internacionalizado creo que se pierde una oportunidad no yendo de la mano.

-¿Es un problema de divulgación?

-No hablaría de un problema, sino de un desconocimiento. La figura del cónsul al final se asocia a una persona, pero es que esa persona representa a un país a nivel institucional, somos la máxima representación de un país concreto en Málaga. Eso te da una ventaja comercial tremenda porque tienes un contacto personal y directo con el destino. ¿Qué sentido tiene no utilizar un canal como el nuestro, que le da proyección de 1.500 millones de personas? No es falta de interés, es desconocimiento. Incluso la Cámara de Comercio, cuando realiza las misiones diplomáticas a países donde nosotros representamos, no nos requiere.

-¿Qué hace un cónsul?

-En esta vertiente económica, nuestra importancia no está tan sólo en ser receptivos o prescriptores a la inversión de los países que representamos, nosotros también tenemos la capacidad de presentar informes, ponernos en contacto con embajadores y delegaciones de los países. En definitiva, un trabajo continuo y directo con estas regiones. Una labor muy silenciosa, pero que se traduce en que hay una reciprocidad, un interés y, luego, un impacto económico en la ciudad y la provincia.

-¿Qué objetivos plantea?

-Nosotros aspiramos a ser una herramienta útil y que sume. Una de las principales funciones que nosotros debemos desempeñar es la de tener más presencia o estar cerca. Ya no solo de las instituciones, sino también de la ciudadanía o las empresas, como comentaba. Es una necesidad bidireccional: nosotros respondemos a los propios intereses de los países a los que representamos y ese interés es transversal. Del ámbito económico, cultural, educativo o de cualquier otra índole vamos a cubrirla de la mejor manera posible como punto de unión entre estas y los países a los que representamos. Por eso nuestra relación debe ser fluida y tenemos una comisión que precisamente se encarga de ello.

-¿Qué otras comisiones existen en el cuerpo consular?

-También queremos potenciar la presencia en la provincia. A veces tendemos a volcarnos en exceso en la capitalidad, pero pretendemos ampliar nuestra presencia para que sea más relevante. No hay que olvidar que quizás donde tengamos más ciudadanos representados es en la Costa del Sol. Pero no solo en el litoral, recientemente también he mantenido reuniones con instituciones de Coín o Antequera, donde la inauguración del Puerto Seco seguro que atrae a empresas que pueden tener el primer contacto a través de nosotros. Hay cada día más extranjeros en el interior a los que nos tenemos que acercar y esos municipios tienen que conocer la labor consular y la importancia que tiene.

-¿Y más allá del aspecto económico?

-Tenemos la comisión de relaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desde la Policía Nacional hasta la Subdelegación del Gobierno, Guardia Civil, Policía Local, la base aérea e incluso la comandancia naval. Y la cuarta comisión estratégica que tenemos es la de cultura y actividades sociales y educativas. En este sentido, tenemos un aula de estudios consulares y organizamos talleres y actividades.

-¿Cómo se explica que una persona local represente a un país extranjero?

-Al final nos buscan porque tenemos un cierto prestigio a nivel local y se aspira a que ese valor aumente el volumen de interacción entre la provincia y la propia región a la cual representamos. Somos una herramienta supereficiente porque somos una puerta de doble entrada, es decir, no solo llevamos inversiones al país, sino también inversiones desde el país que representamos al nuestro. Precisamente ese es uno de los intereses de nuestros representados: la transacción comercial. Nuestra condición de local nos ofrece ese sentimiento de afinidad que se traduce en efectividad.

-Alemania, Francia, Estados Unidos… ¿Qué otras nacionalidades más desconocidas están presentes en el cuerpo consular de Málaga?

-Yo mismo soy cónsul de Armenia. Tenemos también Guinea-Bissau, Kazajistán, Hungría, Letonia… Cada vez hay más consulados en Málaga simple y llanamente porque hay un interés mayor por Málaga. Y al revés: no se entiende la historia de Málaga sin la participación de los cónsules. Esa interacción de la que hablábamos al principio provoca que se generen sinergias. Ahora todo el mundo está mirando Málaga y eso genera más consulados.

-¿Cómo llegó usted al consulado de Armenia?

-El embajador confió en mí para ofrecerme este puesto honorífico, que no tiene remuneración económica, porque he tenido mucha relación con el país en los últimos años. Tengo que confesar que para mí era una de las desconocidas, pero en un workshops hace algo más de una década coincidí con representantes del país y di el salto en mi sector, el turismo idiomático, que es a lo que me dedico.

-¿Qué importancia adquieren las infraestructuras?

-Precisamente los orígenes del cuerpo consular malagueño están en el puerto. El tránsito internacional es lo que provoca que este 2024 celebremos nuestro 400 aniversario. El mismo primer cónsul danés que hubo viene del puerto. Entonces, es indudable la importancia de la mejora de la comunicación, sobre todo el transporte marítimo y aéreo. Más de la mitad de los viajeros extranjeros que llegan tienen representación consular aquí en Málaga.

-¿Cómo se lidia con los conflictos internacionales que ahora protagonizan la geopolítica?

-No forma parte de nuestras competencias, pero sí puedo afirmar que en los últimos años hemos vivido un aumento significativo de la población ucraniana y nuestra cónsul Svitlana Kramarenko ha tenido un incremento sustancial de trabajo para la atención a todas esas personas que han venido desplazados.

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