Málaga

Alcaldes de Málaga en la batalla contra el coronavirus

  • Los regidores se enfrentan en primera línea a una situación desconocida y compleja con políticas que habrán de servir a la recomposición de sus municipios

Calles vacías del municipio de Beanoján. Calles vacías del municipio de Beanoján.

Calles vacías del municipio de Beanoján. / Javier Flores (Benaoján)

Cuando hace menos de un año juraron su cargo al frente de la alcaldía jamás imaginaron tener que afrontar un escenario como el presente. Seguramente el más desconocido de todos, probablemente el más complicado. Decretar cierres de espacios públicos, prohibir funerales, clausurar negocios que son el único sustento, atender necesidades más acuciantes cada día, modificar por completo su actividad para dar respuesta a una emergencia sanitaria sin precedentes.

Nada ha sido fácil en las últimas semanas. Pero los alcaldes y alcaldesas de la provincia de Málaga, desde pequeños municipios del interior hasta grandes ciudades costeras, han actuado con celeridad para poner en marcha la maquinaria de una situación excepcional. Hoy es el momento de mantener a sus vecinos confinados. El esfuerzo se ha centrado en la contención de los contagios y la cobertura más urgente. Después llegará lo que, con certeza, será aún peor. La reconstrucción de la normalidad será ardua.

Cártama

Jorge Gallardo, alcalde de Cártama, coordina trabajos en su despacho. Jorge Gallardo, alcalde de Cártama, coordina trabajos en su despacho.

Jorge Gallardo, alcalde de Cártama, coordina trabajos en su despacho.

Jorge Gallardo, el alcalde de Cártama, se reúne todas las mañanas por videoconferencia con Policía Local, Protección Civil, técnicos municipales y los Servicios Sociales. Entre todos hacen balance y coordinan las principales actuaciones, muy basadas en la desinfección y la limpieza de las zonas de contenedores, centros de salud, farmacias y supermercados.

Hace unos días ya habían puesto unas 40 sanciones por incumplimiento del decreto pero, en general, el pueblo está cumpliendo. “Desde el Ayuntamiento se está ayudando con mis concejales para los repartos de alimentos a las familias más vulnerables”, dice Gallardo. De Bancosol recibieron unos 9.000 kilos que se entregarán entre el 25 y el 27 de marzo. También han donado lotes de productos cárnicos Prolongo y Carnicería Mancera.

Con guantes, mascarillas y cumpliendo con las distancias recomendadas, el alcalde y su equipo están a diario en primera línea y acudiendo a donde se les llama. “No esperábamos esta situación, ni que iba a llegar a estas dimensiones, es una catástrofe a nivel mundial, parece una película de ficción de esas que hemos visto muchas veces”, confiesa el alcalde de Cártama. Y ahora, asegura, “no queda otra que continuar”.

“Me preocupa el virus pero sobre todo cómo vamos a salir de esta, espero que podamos remontar pronto, porque la situación se puede poner muy complicada para muchas familias”, añade Gallardo. El Ayuntamiento de Cártama ya prepara un plan de choque económico para intentar bonificar los impuestos a los comercios cerrados y a las familias que más lo necesiten. Por el momento, no se va a presentar ningún ERTE para los trabajadores municipales.

Cuevas bajas

Manuel Lara, alcalde de Cuevas Bajas. Manuel Lara, alcalde de Cuevas Bajas.

Manuel Lara, alcalde de Cuevas Bajas.

En Cuevas Bajas están censados 1.430 habitantes que viven, principalmente, de la agricultura con el olivar a la cabeza. Por fortuna la crisis de coronavirus ha llegado con la campaña ya finalizada, aunque las últimas cosechas no hayan sido buenas.

En los últimos años también acogen a un buen número de turistas gracias al descenso del río Genal y esa actividad, que contó con 5.000 participantes el pasado verano, también ha quedado lógicamente paralizada. “El confinamiento está siendo total”, explica Manuel Lara, alcalde de Cuevas Bajas. Y destaca que el pequeño comercio está haciendo un esfuerzo llevando mercancías a las viviendas para evitar salidas. “

Lo primero que hicimos fue preparar un listado de personas mayores y tenemos una comisión de seguimiento en la que participa la oposición y otras asociaciones para llamarlos uno a uno para conocer su situación”, indica Lara.

En estos días en los que “el teléfono arde” comienzan a notar la ansiedad de los vecinos “por una situación totalmente extraordinaria”. “Era inimaginable pensar en que un día íbamos a estar preparando estos bandos”, agrega el alcalde.

Cartajima

Francisco José Benítez, alcalde de Cartajima Francisco José Benítez, alcalde de Cartajima

Francisco José Benítez, alcalde de Cartajima

Igual pasa en la tranquila Cartajima, una localidad con 260 vecinos, en la que su alcalde y sus concejales se desplazan los 15 kilómetros que la separan de Ronda para comprar para los más mayores. “Una de las labores diarias es la desinfección de las zonas más céntricas del pueblo, bancos, papeleras y zona de contenedores, el consultorio, el centro de adultos o el colegio”, indica el alcalde, Francisco José Benítez.

Con un tractor y una cuba realizan la fumigación de todas las calles para intentar que el virus no entre en el pueblo. “Pedimos también que eviten acudir a empresas externas para evitar el contagio desde fuera”, agrega Benítez, que por las mañanas atiende el teléfono en el Consistorio y por las tardes teletrabaja en casa.

Alhaurín el Grande

Antonia Ledesma, alcaldesa Alhaurín el Grande Antonia Ledesma, alcaldesa Alhaurín el Grande

Antonia Ledesma, alcaldesa Alhaurín el Grande

Antonia Ledesma, alcaldesa de Alhaurín el Grande, intentan lanzar un mensaje de tranquilidad a sus vecinos pero es consciente de que “la gente desconoce hasta dónde va a evolucionar esto, a dónde va a llegar, tienen mucha información que les vuelve un poco locos”.

También comienza a recibir la lógica preocupación de aquellos que han tenido que cerrar los negocios de los que dependen, los que se han quedado sin trabajo y los que dependen ya de ayudas sociales para poder comer. “Las familias que estaban en una situación ya mala se vienen aún más abajo sin un colchón para mantenerse”, indica Ledesma y apunta que se están atendiendo todos los casos.

“La administración local es la que está más cerca del ciudadano pero es la que menos recursos tiene y lo que estamos haciendo es sacrificar algunas partidas para atender esta crisis”, agrega la alcaldesa de Alhaurín el Grande. Una de las medidas será el reajuste del calendario fiscal. “Temo más a lo que viene después del encierro, vivimos del turismo, de la gastronomía, de los alojamientos rurales nos preocupa cómo van a afrontarlo las familias”, confiesa Ledesma.

Alhaurín de la Torre

Joaquín Villanova, alcalde de Alhaurín de la Torre, el segundo por la derecha. Joaquín Villanova, alcalde de Alhaurín de la Torre, el segundo por la derecha.

Joaquín Villanova, alcalde de Alhaurín de la Torre, el segundo por la derecha.

En el vecino Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova ya tenía constituido un comité de coordinación antes del estado de alarma. “El 12 de marzo ya estábamos haciendo un bando para organizar el teletrabajo en el Ayuntamiento y la atención al público a distancia, flexibilizar horarios y proteger a los mayores de 60 años y las personas en riesgo”, comenta.

El lunes del decreto ya habían aplazado durante tres meses el pago de impuestos y tasas municipales “y se adoptaron medidas de declaración de emergencia para dotar de partidas económicas y poder atender a las familias más vulnerables”, apunta Villanova.

En el municipio cuentan con siete residencias de mayores y proveerlas de mascarillas y material sanitario ha sido también una prioridad. “Hemos pedido que se hagan unos 700 test para los médicos y enfermeros del centro de salud, monitores de centros de día, empleados de farmacia, autónomos de los mercados, Policía, Guardia Civil, Protección Civil y técnicos del servicio de agua”, apunta el alcalde, que tuvo que cancelar la celebración de su boda el sábado 14 de marzo y su viaje a París. “Ya dije que iba a estar al pié del cañón”, comenta.

Salvo el gabinete de crisis, en el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre todos teletrabajan. “Esto es como si estuviéramos viviendo una guerra nuclear”, considera y estima que “éste tendrá que ser un Gobierno de salvación, porque España se va a convertir en una escombrera y habrá que levantarla”.

Teba

Cristóbal Corral, alcalde de Teba Cristóbal Corral, alcalde de Teba

Cristóbal Corral, alcalde de Teba

En Teba sus 4.000 habitantes viven igualmente recluidos desde hace ya dos semanas. “Entienden lo que está sucediendo, comprenden que deben de estar en su casa”, comenta el alcalde Cristóbal Corral. “Noto cierta incertidumbre, que se transforma en preocupación grande sobre las circunstancias económicas que se van a quedar en el país cuando esto pase, ahora existe una especie de sacrificio temporal y cuando pase esto las repercusiones van a ser grandes y tienen miedo a esto”, señala Corral.

En su localidad, el sector textil está haciendo mascarillas y más de 95 personas desde su casa, también. Pero hay casi una decena de empresas de la construcción, sobre todo a la rehabilitación de hoteles y casas rurales, que temen el batacazo. “A nosotros nos han asolado ya las siete plagas en los últimos años, hemos tenido inundaciones, sequía, los efectos de la listeriosis y ahora esto”, lamenta Corral.

Benaoján

Soraya García Mesa, alcaldesa de Benaoján Soraya García Mesa, alcaldesa de Benaoján

Soraya García Mesa, alcaldesa de Benaoján

Pero fue en Benaoján donde la listeria asestó el golpe más duro. Su alcaldesa, Soraya García Mesa, lo sabe muy bien. “El 80% de la economía del municipio se basa en la industria cárnica, ya sufrimos un palo grande con la listeria y cuando estaban empezando a salir, aunque a un ritmo lento, cuando se estaba empezando a notar un ascenso positivo, nos encontramos con esta crisis”, explica la alcaldesa desde su cuarentena.

“El jueves 12 empecé con fiebre y tos y soy una persona de riesgo por patología previa, así que estoy cuidándome, sin tener contacto con nadie y trabajando desde casa”.

García Mesa también subraya que las inundaciones de 2018 le hicieron mucho daño al pueblo, ya que destrozaron dos puentes claves para su sector turístico, el acceso de la Cueva del Gato y el de la Barriada de la Estación. “Llevamos dos años muy complicados, la gente lo está pasando mal, pero somos un pueblo muy luchador y tenemos arrojo ante situaciones negativas”, afirma.

Y añade que se está actuando “con mucha responsabilidad y la máxima sensatez y responsabilidad, porque cuanto antes volvamos a la normalidad menores serán los daños económicos colaterales”. Ya desde el primer día las viviendas y comercios tienen una bonificación del 100% de los impuestos municipales.

Torremolinos

José Ortiz, alcalde de Torremolinos José Ortiz, alcalde de Torremolinos

José Ortiz, alcalde de Torremolinos

También José Ortiz, alcalde de Torremolinos, se encuentra en aislamiento desde que estuvo en contacto con un positivo. Trabajando a través de Skype, correo electrónico y el teléfono, intenta afrontar una situación que ha dejado vacías las calles y cerrados sus hoteles.

“Nuestro objetivo cuando esto pase es salvar el verano, promocionarnos y estar en coordinación con el sector para intentar que las consecuencias sean lo menores posible”, apunta José Ortiz. Recuperar el turismo perdido será esencial para esta localidad de la Costa del Sol.

Vélez-Málaga

Antonio Moreno, alcalde de Vélez-Málaga Antonio Moreno, alcalde de Vélez-Málaga

Antonio Moreno, alcalde de Vélez-Málaga

En Vélez-Málaga, confinar a más de 82.000 habitantes censados no es fácil y se han puesto casi medio centenar de sanciones diarias. Aún así, “Vélez es una ciudad solidaria y la gente está recluida”, dice su alcalde, Antonio Moreno.

El regidor subraya que “hay una situación de preocupación, como no puede ser de otra manera, y en el Ayuntamiento estamos intentando coordinar todos los servicios básicos y derechos sociales para que llegue la ayuda a los domicilios de las personas mayores, para que no falten los suministros y para desinfectar las zonas de mayor afluencia”.

Otra medida tomada por el Consistorio es acelerar el pago de las facturas atrasadas a proveedores para que, al menos, cuenten con ingresos. “Esperemos que esto acabe pronto y la economía tenga algún repunte en el verano que pueda compensar todo esto, sobre todo en los municipios en los que vivimos del sector servicios”, destaca Moreno.

Mijas

El alcalde de Mijas, Josele González en una videoconferencia. El alcalde de Mijas, Josele González en una videoconferencia.

El alcalde de Mijas, Josele González en una videoconferencia.

En el municipio de Mijas las reuniones también se hacen por videoconferencia. “Las primeras medidas que tomamos, incluso antes del estado de alarma, fueron el cierre de espacios públicos y la suspensión de actividades deportivas, además de poner un teléfono de atención a personas mayores”, indica Josele González, alcalde de Mijas.

También organizaron una red de voluntarios a través de Cruz Roja y Protección Civil para repartir alimentos donados por grandes empresas y también por el comercio de proximidad.

Para el alcalde, la temporada turística se va a ver fuertemente afectada. “Ahora mismo estamos ante una crisis sanitaria pero en cuanto venzamos al virus vamos a tener una crisis económica de un impacto considerable y eso va a marcar la legislatura”, considera González.

Y agrega que “los planes que teníamos al principio del mandato no van a tener nada que ver con lo que se hagan este año y el que viene, los presupuestos se tienen que replantear”. No cabe otra opción que adaptarse a estas novedosas circunstancias.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios