Patricia Navarro | Delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga “Si a cualquier ciudadano le preguntas si prefiere más camas o puentes en el Guadalmedina, te dirá que el hospital”

  • Admite la imposibilidad de dar respuesta este mandato a todos los compromisos asumidos y da prioridad máxima a la sanidad 

  • "No sé cuándo va a llegar el Metro a la Alameda", afirma

Patricia Navarro, en su despacho de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga.

Patricia Navarro, en su despacho de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga. / Javier Albiñana

–Leo que es empleada de Banca en excedencia. ¿Cuántos años ha trabajado en el sector?

–Terminé la carrera y empecé a trabajar como dos años y medio.

–¿Qué opinión tienen en ese debate sobre la necesidad de que los políticos antes de hacer carrera pisen la calle?

–En política la experiencia es un grado. Quien crea que entra cualquiera y ya lo sabe todo está muy equivocado. Pero si me preguntas por mi caso personal, tengo una excedencia porque no descarto en cualquier momento volver al sector privado. De hecho me gustaría hacerlo. Me puede venir bien oxigenarme, hacer cosas diferentes, incluso volver al banco o probar otras actividades.

–¿Se pone fecha de caducidad en política?

–Desde que empecé nunca he hecho planes y no me ha ido mal. Nunca he pedido nada y circunstancialmente he estado en responsabilidades importantes. Para salir tampoco voy a ponerme plazos. Llegado el momento sabré que es el momento de irme.

–¿Cómo le ha cambiado ser madre?

–Eso le cambia la vida a cualquiera, igual que ser padre. Lo que más me ha cambiado es la maternidad. Ningún puesto en política me la ha cambiado tanto.

Navarro posa tras la entrevista. Navarro posa tras la entrevista.

Navarro posa tras la entrevista. / Javier Albiñana

–¿Y a cuánto tiene que renunciar por su actividad diaria?

–Intento que sea lo menos posible, pero es difícil. Cualquier madre le dirá lo mismo. En cualquier empresa tienen que hacer sacrificios personales para mantener la actividad que se les exige.

–En el tiempo que lleva al frente de la Delegación del Gobierno en Málaga, ¿qué valoración hace?

–Siempre había soñado con el cambio en Andalucía. No conocía otra cosa desde que nací y creo que formar parte de ese hito es un sueño cumplido. Estar donde estoy no lo hubiera imaginado jamás. El nivel de presión y de exigencia que tenemos por parte de la opinión pública y la ciudadanía quizás es mayor del que esperaba. Es posible que hayamos puesto el nivel muy alto. He encontrado gente muy buena, muy profesional. Tenemos funcionarios y empleados públicos que están muy por encima de lo que la ciudadanía puede pensar en cuanto a capacidad de trabajo y competencia. Pero es cierto que hay unas dinámicas de trabajo diferentes a lo que nos gustaría para hacer en tiempo y forma la transformación que llevamos proponiendo tantos años.

"Hay unas dinámicas de trabajo diferentes a lo que nos gustaría para hacer en tiempo la transformación que llevamos proponiendo tantos años"

–¿Sabe cuándo va a llegar el Metro a la Alameda?

–No, no lo sé. Pero es que aunque lo supiera, por responsabilidad, no lo diría. Estamos un poco cansados de agarrarnos como un clavo ardiendo a fechas que se han ido dando con proyectos como el Metro, el puerto seco, el hospital, que se han ido incumpliendo permanentemente. No le presumo mala intención a mis antecesores. Engordar tanto la administración, hacerla tan torpe, muchas veces ha podido ser la causa de que muchos de esos proyectos no hayan estado en tiempo. Ha habido también falta de capacidad de gestión y de mando. No vamos a caer en los mismos errores. Las eventualidades de cualquier obra pública puede retrasar en un mes, en dos, en un año una obra, no en nueve como ha ocurrido con el Metro al Centro.

–El contenido del Presupuesto de la Junta para 2020 incluye en su letra pequeña un dato llamativo. 2.500 millones de euros habrá que pagar por el funcionamiento del Metro hasta 2043...

–Málaga es una ciudad que se presta a tener un Metro en condiciones. Ahora bien, hay muchas maneras de enfocar estos proyectos y gestionarlos; la que hemos tenido hasta ahora no ha sido la más adecuada. También le digo que cuando uno se embarca lo hace sabiendo que económicamente siempre va a ser deficitario. Nadie ha engañado a nadie, aunque podría ser mucho menos lo que tendríamos que pagar si se hubiese gestionado mejor todo el proceso.

–La última pieza es el Metro al Civil. El PP en campaña se comprometió a llevarlo soterrado. ¿Por qué es mejor bajo tierra en lugar de en superficie?

–Es mejor porque simple y llanamente los vecinos, que son los verdaderos beneficiarios de esta infraestructura, no lo quieren en superficie. No íbamos a hacer caso omiso a esa negativa tan rotunda. Esa es la principal razón.

–¿Aunque vaya a costar 110 millones más?

–Son costes que hay que asumir o desterrarlos directamente. Pero si una parte de la ciudadanía, que es la que lo va a padecer, no lo quiere, ¿por qué tenemos que ponerlo por narices? Ahora se plantea de manera paralela al nuevo hospital, que nos pondrá más o menos en la media de camas por habitantes. Cuando se abra no cabe otra que tener el Metro.

–El coste del tercer hospital se estima en unos 400 millones; el Metro al Civil son otros 150 millones... ¿Hay Presupuesto que lo soporte? Para 2020 destinan a toda la provincia 208 millones...

–Ese era el error de los anteriores gobiernos socialistas, que se abrumaban con esas cifras. Si repartimos un total de 600 millones en diez años... No es nada desorbitado y nada que no se merezca esta ciudad.

–Hubo cierto debate sobre el tercer hospital.

–Lo más viable y ágil es levantar el hospital donde ya teníamos el acuerdo para la cesión de los terrenos. Málaga ya no está para esperar más.

"La idea es que la ampliación del centro de salud de El Palo sea una referencia en la provincia y Andalucía en cuanto a coberturas y servicios"

–¿La Junta descarta un nuevo hospital en la zona este?

–No, eso está encima de la mesa, pero la prioridad ahora es la ampliación del centro de salud. La idea es que sea una referencia dentro de la provincia e incluso en Andalucía en cuanto a las coberturas y servicios. La idea es que albergue especialidades que son necesarias en esta zona. Y pruebas diagnósticas para que los ciudadanos no tengan que desplazarse a otros hospitales.

–Hemos hablado ya de unos cuantos proyectos comprometidos. ¿Es posible que el señor Moreno Bonilla haya llenado demasiado mochila?

–No es una mochila de compromisos, sino de incumplimientos flagrantes. Son proyectos que no nos sacamos de la manga. Lo que nos gustaría es acometerlos todos. ¿Se puede hacer al mismo tiempo? No. Este Gobierno si por algo quiere caracterizarse es por ser riguroso en el cumplimiento de sus compromisos. Y todo no se puede abarcar. Somos conscientes de que no todo lo vamos a poder hacer en esta legislatura, por eso hemos priorizado por lo que cualquier persona de a pie lo hubiese hecho, la sanidad. Hemos puesto en la cúspide el tercer hospital y algunas otras infraestructuras. Hay cosas que pesan mucho ¿La integración del Guadalmedina pesa? Sí, porque siempre hemos defendido que Málaga es una ciudad con el corazón partío, con un río que la separa. Es hora de empezar a pensar en soluciones para integrarlo. Lo tenemos en cartera. Pero si a cualquier ciudadano le preguntas qué es más importante para él, si tener camas disponibles y una asistencia sanitaria de mayor calidad o tener tres o cuatro puentes a lo largo del Guadalmedina, te dirán que tener un hospital como Málaga merece. Es una cuestión de sentido común.

–¿De Arraijanal hay algo nuevo?

–Lo que hemos podido hacer hasta ahora es cerrar una herencia que nos han dejado, que es pagar el proyecto que encargó el anterior Gobierno. Pero lo que queremos hacer es sentar en la misma mesa a las partes afectadas y que lo que se vaya a hacer cuente con el consenso de todos. No es lógico que se encargase el proyecto sin el consenso con el Ayuntamiento. La prioridad es firmar un convenio con el Ayuntamiento que está siendo estudiado por las consejerías de Fomento y Medio Ambiente. La idea de que siga siendo un parque. Pero vamos a escuchar al Ayuntamiento.

"Siempre hemos defendido que Málaga es una ciudad con el corazón 'partío', con un río que la separa"

–Uno de los problemas siempre latentes en una provincia como Málaga es el de la sequía. ¿En qué punto estamos y qué medidas contempla la Junta a corto plazo?

–Hay varias líneas de acción. Lo primero es intentar llevar el agua de donde sobra adonde falta y ahí están los 1,4 millones para permitir que la tubería que conecta con la Axarquía pueda llevar agua desde la Concepción. Estamos pendientes del trasvase de Iznájar, de que el Gobierno lo declare de interés general y se pueda adelantar la obra. Y llevar agua adonde no es que falte es que no hay desde hace dos años, como ocurre en Fuente de Piedra. Hay otra vertiente que se está estudiando que pasa por implantar tratamientos terciarios en las depuradoras que ya están hechas y que hay que reformar para riego agrícola, baldeo de calles y el riego de los campos de golf, por ejemplo.

–Sobre la Axarquía, creo que ya se analizan medidas a corto plazo en caso de que siga sin llover.

–Lo que se ha hecho es advertir a los agricultores de la Axarquía de que si de aquí a noviembre no hay lluvias se recortarán los riegos un 25%. Es una forma de prevenir lo que, si la cosa se pone muy cruda, puede venir después, que es el decreto de sequía.

La delegada del Gobierno andaluz, durante la entrevista. La delegada del Gobierno andaluz, durante la entrevista.

La delegada del Gobierno andaluz, durante la entrevista. / Javier Albiñana

–El director general de Ordenación del Territorio, José María Morente, admitió cierta preocupación por el efecto llamada que puede generar un decreto que permite regularizar unas 50.000 viviendas en Málaga. ¿Qué va a hacer la Junta para evitarlo?

–Aprobar la reforma de la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), que es donde tendrán reflejo las medidas para evitar que se reproduzcan las situaciones que hemos tenido. En Andalucía hay tradición de vivir en el campo; ahora estamos obsesionados con que la gente vuelva a los pueblos. A eso no hay que ponerle freno, hay que ponerle orden. Lo que se ha hecho hasta ahora es echarles la pelota a los ayuntamientos, pero no tienen medios. Donde más viviendas irregulares se suelen dar, por regla general, es en los municipios más pequeños, donde el trato con el vecino es más cercano y directo. Para el alcalde es una faena ponerle el cascabel al gato y decirle que tiene que demoler su casa porque incumple la normativa. A eso hay que darle una vuelta. Lo que tiene la Consejería de Ordenación del Territorio es la certeza de que esto puede ocurrir, que haya cierto efecto llamada pero para eso se trabaja en la reforma de la LOUA. Una de las cuestiones en las que más se va a hacer hincapié es en la inspección y en la disciplina que se les ha endosado a los ayuntamientos sin más medios ni recursos.

–¿Los ayuntamientos van a seguir manteniendo las competencias en inspección y disciplina?

–En todo esto se está reflexionando y creo que puede haber cambios. Está claro que el modelo que tenemos no ha funcionado, no solo eso sino que ha sido un fracaso.

–Si Paco de la Torre quiere seguir y el partido considera que sigue estando en el ‘top ten’ para arrastrar los apoyos seguirá siendo el candidato"

–¿Se arrepiente de haber dicho aquello de que Bendodo iba a ser con toda probabilidad el candidato a la Alcaldía de Málaga?

–No me arrepiento porque no dije eso. Lo que dije en aquel momento, cuando había posibilidades de un relevo, que el mejor candidato para relevar a De la Torre era Bendodo. Si hoy se diesen las mismas circunstancias lo volvería a decir. Pero es que no se dan. En aquel momento no se había decidido el alcalde. Siempre dijimos que si quería quedarse tendría el apoyo del partido. Pero si hubiera dicho ‘hasta aquí he llegado’ tendríamos la suerte de contar con un gran candidato. Y desde mi punto de vista podría seguir siendo la mejor opción. Pero es que como no existe ese escenario hablamos de nada.

–¿Cuándo el PP tiene que empezar a pensar en un relevo a Francisco de la Torre?

–Si Paco de la Torre quiere seguir y el partido considera que sigue estando en el ‘top ten’ para arrastrar los apoyos seguirá siendo el candidato.

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