Málaga

El Puerto de Málaga declara desierto el concurso para la construcción de la marina deportiva de San Andrés

  • La decisión se toma después de que la Abogacía del Estado haya detectado defectos formales en las propuestas

Diseño original de la marina deportiva proyectada en la zona de San Andrés. Diseño original de la marina deportiva proyectada en la zona de San Andrés.

Diseño original de la marina deportiva proyectada en la zona de San Andrés.

El concurso para la construcción de la marina deportiva de San Andrés, uno de los grandes proyectos del Puerto de Málaga para el presente ejercicio, será declarado desierto. Así lo ha anunciado este lunes la Autoridad Portuaria, que precisa que la decisión será adoptada en el próximo consejo de administración del ente. 

A la licitación, cuyo plazo de presentación quedó cerrado el pasado mes de noviembre, concurrieron dos entidades, una de ellas el mismo fondo de inversión catarí que promueve la torre hotelera en el dique de Levante. Éste forma parte de la unión temporal de empresas integrada por Marina Málaga San y Marina de Formentera. La otra propuesta es la de Formentera Mar, Ailana Cubed y Port Med Málaga. 

De acuerdo con los detalles aportados por el organismo presidido por Carlos Rubio, la determinación se adopta después de que la Abogacía General del Estado haya detectado algunos defectos formales en los mismos. Al parecer, algunos relacionados con la solvencia económica que han de presentar las firmas.

Siendo un revés para los intereses del Puerto, la incidencia puede ser menor, por cuanto ya se comunica la intención de convocar una nueva licitación en la que, tanto las empresas que optaban a la concesión administrativa en el concurso anterior como otras nuevas podrán realizar sus ofertas. 

El esquema contemplado sigue una línea muy semejante a cuando por vez primera salió al mercado en la búsqueda de un socio privado. En concreto, el futuro puerto deportivo tendrá capacidad para al menos 503 embarcaciones, de las cuales 350 tendrían hasta 12 metros de eslora, 150 entre 12 y 30 metros y dos serían mayores de 30 metros (se precisa que deberán permitir hasta 50 metros de eslora). A cambio de la inversión necesaria, el futuro concesionario dispondrá de un periodo de explotación de 50 años. 

El futuro promotor tendrá derecho de concesión sobre una superficie de lámina de agua en la margen derecha de la desembocadura del río Guadalmedina de 93.938 metros cuadrados, así como una superficie de tierra en la explanada de San Andrés de 20.358 metros. Entre las condiciones impuestas en el proyecto está la de tener que construir al menos 300 plazas de aparcamiento en superficie, la edificación de un complejo náutico (club náutico, escuela de vela, otras enseñanzas náuticas, restauración, pequeño comercio y actividades sociales) de 2.200 metros cuadrados, con una altura máxima de 8 metros (PB+1).

Asimismo, tiene que desarrollar locales comerciales (restauración, comercio especializado en sector náutico, pequeño comercio auxiliar) de 3.000 metros cuadrados, prohibiéndose el uso de discoteca o negocios similares. Para tratar de hacer más atractiva la baja edificabilidad asignada al proyecto, el Puerto introdujo una pequeña modificación con el objetivo de ampliar los espacios de terraza de los que dispondrán estos negocios.

Otro de los elementos a incluir es un edificio de capitanía del puerto y torre de control (PB+2 más torre de control según necesidades del proyecto), con unos 200 metros. El futuro puerto también incluirá naves y talleres para la zona de varada con una superficie de operaciones no inferior a los 10.000 metros cuadrado.

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