Validan las elecciones al claustro y la junta de centro de Medicina
Se abrieron tres urnas durante la votación para subsanar errores al depositar las papeletas
Las elecciones en Medicina tanto al claustro de la Universidad de Málaga (UMA) como a la junta de centro se han validado, pese al escrito de queja presentado por un grupo de profesores que advertían de la existencia de irregularidades tras haberse abierto tres urnas para cambiar las papeletas depositadas por error por un docente y un alumno.
La junta electoral de la UMA se reunió el pasado lunes y acordó aceptar el resultado de la votación tras apreciar que las irregularidades relatadas en el escrito recogía hechos de los que no habían sido testigos presenciales ninguno de los denunciantes.
"Hacía alusión a hechos observados por terceros, no era una denuncia concreta y, en cualquier caso, no afectaba al resultado de las elecciones al claustro, puesto que entre el último profesor que consigue entrar en el claustro y el siguiente hay cinco votos de diferencia", explicó ayer el presidente de la junta electoral y vicerrector de Profesorado, Enrique Caro.
Dadas estas circunstancias, la junta electoral le ha remitido a los denunciantes y al decano de Medicina un escrito en el que da por zanjado el asunto y valida el resultado de la consulta.
La junta electoral de centro también ha validado la elección. Aunque este periódico no consiguió ayer recabar la versión de los líderes de las dos listas que concurrían en el proceso, Alfredo Blanes y Francisco Martos, otras fuentes precisaron que ambos han aceptado el resultado y han desistido de reclamar la nulidad de las elecciones.
Las fuentes consultadas han precisado que las anomalías sucedieron, en primer lugar, cuando un profesor se confundió y depositó en la urna que recogía las papeletas para el claustro la correspondiente a la junta de centro y viceversa. Entonces, el presidente de la mesa, Salvador González, optó por abrir las urnas y cambiar las dos papeletas confundidas.
Seguidamente, un alumno votó dos veces, al introducir papeletas en la urna correspondiente a alumnos y a doctorandos. En este caso, de nuevo, se abrió la urna para retirar el voto equivocado.
Las irregularidades han sido atribuidas a un "error de buena fe" de los responsables de la mesa electoral. Las fuentes consultadas se han congratulado porque se acepten los resultados y no se impugnen porque esto hubiera implicado "romper la facultad en un momento clave, cuando debe iniciar su proceso de adaptación al Espacio Europeo, una reforma que necesita de consenso general".
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