Málaga

Las carreteras de Málaga suman ya nueve fallecidos más que en 2018

  • La provincia registra 28 muertos en lo que va de año

  • El móvil al volante, la causa de al menos tres de los accidentes

  • Advierten del escaso uso del cinturón en los asientos traseros

Uno de los últimos accidentes registrados en la provincia de Málaga Uno de los últimos accidentes registrados en la provincia de Málaga

Uno de los últimos accidentes registrados en la provincia de Málaga / M. H.

La mortalidad por accidentes de tráfico ha repuntado en Málaga. Un total de 28 personas han perdido la vida en las carreteras en lo que va de año, nueve más que el ejercicio pasado. La cifra rompe la tendencia a la baja de descenso continuado de este tipo de siniestros en vías interurbanas, a diferencia de 2018, que fue el de mayor caída de la siniestralidad desde que la Dirección General de Tráfico (DGT) comenzara en 1960 a contabilizar estos datos. Hubo, no obstante, 19 víctimas.

El móvil al volante, una práctica todavía habitual

Pese a las campañas que alertan de los peligros de utilizar el móvil al volante, este delito fue clave en al menos tres de los accidentes mortales ocurridos entre enero y octubre en la provincia malagueña, según reconocieron varios de los ocupantes que resultaron heridos. Una práctica todavía habitual que se repite con más frecuencia de la que se debiera. Así lo atestigua un estudio de la Fundación Línea Directa, que recoge que dos de cada diez muertes en las carreteras se producen por hacer uso de este dispositivo mientras se conduce.

El informe revela que leer un mensaje de WhatsApp o atender una llamada siguen siendo, todavía, prácticas muy generalizadas al volante. Asimismo, la mitad de los conductores en España, unos 13 millones, reconocen que usa el móvil alguna vez mientras conduce. Diez millones admite haber chateado y unos 600.000 aseguran ser “adictos”, es decir, se ven incapaces de dejar de mirar el teléfono.

Escaso uso del cinturón en los asientos traseros

Tampoco parece haber demasiada concienciación con el cinturón, especialmente en los asientos traseros, que se utiliza con poca frecuencia, según resaltaron fuentes próximas a estas investigaciones. Las conductas más habituales y que, por ende, se denuncian en mayor medida están relacionadas con el consumo de alcohol o drogas al volante, la velocidad, las distracciones por el uso del móvil. Estas prácticas, que se corresponden con las que la DGT persigue a través de las campañas de concienciación, suponen casi el 90% de las causas de los siniestros viales. “Conducir exige los cinco sentidos, además del común, por lo que ninguno debe estar afectado”, indicaron fuentes cercanas a la DGT, que recordaron la importancia de obedecer las medidas de seguridad, entre otras, respetar la distancia de seguridad con el vehículo que precede.

El alcohol, la velocidad y la distracción por el móvil están detrás del 90% de los siniestros

Uno de los accidentes más trágicos ocurrió a finales de octubre. Una mujer de 67 años y dos hombres, de 69 y 51, murieron en un siniestro registrado en la A-357, en Carratraca, tras una colisión frontal entre dos turismos a la altura del kilómetro 28, en sentido Campillos, según informó entonces el servicio de Emergencias Sanitarias 112 Andalucía. El accidente, que todavía se investiga, resultó llamativo para los investigadores. El conductor del vehículo que invadió el sentido contrario llevaba varios metros sin adelantar a ningún otro.

Era uno de los siniestros más graves que se recordaba desde 2017, cuando murieron tres personas que viajaban en un taxi monovolumen al que un turismo, conducido por un sargento de la Guardia Civil, embistió en la A-7, a su paso por Torremolinos. La investigación apuntaba entonces a que el agente, que fue detenido, dio positivo tanto en la prueba de alcoholemia como de drogas.

Un tercio de los conductores había tomado drogas

En junio, varios usuarios de la asociación Aspaym participaron en una campaña promovida por la DGT, llamada No corras, no bebas, no cambies de ruedas, para evitar el consumo de bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes entre los conductores. Las estadísticas del Instituto de Toxicología y Ciencias Forenses recogían que un tercio de los conductores fallecidos en Málaga habían tomado drogas antes de coger el vehículo.

En Málaga, el último accidente de tráfico mortal, ocurrido el sábado 9 de noviembre, se cobró la vida de un motorista que chocó con un turismo en la A-369, a su paso por Alpandeire. El caso venía a sumarse a otro registrado en octubre en la capital, cuando el conductor de una motocicleta falleció al ser alcanzado por un vehículo cerca de Plaza Mayor. La víctima era el coordinador de Programas y Contenidos del Centro de Producción de Canal Sur Radio y Televisión en Málaga. Era el segundo motorista que moría desde septiembre.

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