Málaga

La carta de la hermana de María Esther a 'El Vaca': "No te deseo ni la mitad del daño que nos has causado"

  • Carmen Villegas escribe esta carta al asesino de su hermana, en Arriate, un día después de que este haya salido de la cárcel

Ciudadanos concentrados tras la detención del joven en Arriate. Ciudadanos concentrados tras la detención del joven en Arriate.

Ciudadanos concentrados tras la detención del joven en Arriate. / Javier Flores

Carmen Villegas, la hermana mayor de María Eshter, ha escrito una carta a 'El Vaca', en la que se dirige al asesino de su hermana, un día después de que este saliera de la cárcel tras haber cumplido ocho años de prisión por matar a golpes a la niña en Arriate, cuando esta tenía solo 13 años.

Esta es la carta completa de la hermana de María Esther a 'El Vaca':

"Ojalá, tan solo ojalá, algún día consigas ser feliz, porque después de todo lo que nos has hecho, no te deseo ni la mitad del daño que nos has causado a todos nosotros. A mi familia y a mí. Después de no dejar despedirme de mi hermana, de no verla crecer, de no ver su cara, de no poder pelearme más con ella, quererla, abrazarla... ¿Cómo te atreves y eres capaz de decir que estás arrepentido? ¡Tú no sabes ni por asomo qué es eso!

Arrepentimiento y remordimiento siente una persona antes de hacerlo, antes de tan siquiera intentar hacer daño a un ángel inocente... Pero para ti, y para todo ese tipo de personas que son capaces de tal cosa, no creo que exista ese sentimiento. No me salen las palabras, no me puede salir otra cosa más que sufrimiento y rabia.

Decir que ya casi han pasado 9 años de la partida de mi hermana, desde aquel momento en el cual decidiste quitarle la vida sin más, decidiste arrebatarme a una de las personas que más amaba, he amado y amaré durante toda mi vida, decirte que cuando te llevaste a mi hermana arrancaste también un trozo de mi alma.

No hay día, ni momento ene lo que no piense en ella, en todo lo que le hiciste, en lo que ella sufrió, en la desesperación que debió sentir sin tener a nadie que la socorriera ni ayudara. En el dolor que ella sintió al creer en ti y confiar que eras una buena persona, sin saber que le atacarías a traición. Sin saber que acabarías con su vida.

Por favor solo te pido que dejes de decir cosas que ni sientes ni padeces. Tú no eres buena persona, tú no estás arrepentido. Tú desde un principio distinguías entre el bien y el mal... Tú y solo tu lo hiciste, y ni los jueces ni la cárcel ni la ley te van a hacer pagar lo que hiciste, la vida se encargará de darte todo lo que mereces como buen asesino que fuiste, eres y serás hasta los restos de tus días.

Se despide, la hermana de María Esther".

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