La casa del botín de los 185.000 euros: el ocaso de una banda de ladrones con 16 asaltos entre Marbella y Nerja

Los cacos, que ahora condena la Audiencia provincial, encadenaron casi una veintena de robos en viviendas de Marbella, Estepona, Nerja, Torrox o Vélez-Málaga

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El Arco de entrada a Marbella.
El Arco de entrada a Marbella. / M. H.

El robo más valioso de la serie se acercaba a los 200.000 euros en joyas. Pero, insatisfechos aún, perpetrarían nuevos golpes. Durante nueve meses, una banda organizada de ladrones recorrió viviendas de la Costa del Sol con un mismo objetivo: entrar, robar y desaparecer dejando tras de sí persianas forzadas y ventanas fracturadas. La Audiencia Provincial de Málaga ha puesto ahora punto final judicial a aquella sucesión de asaltos -casi una veintena- con una sentencia firme contra cinco de los cacos, a los que condena por pertenencia a grupo criminal, robo en casa habitada y receptación.

El caso se remonta a 2020. Uno de los atracos tuvo como escenario una vivienda de Mijas. Allí, uno de los acusados accedió al interior y se apoderó de una gran cantidad de alhajas cuyo valor pericial superó los 185.000 euros. Fue el botín más elevado de toda la causa y uno de los episodios que mejor ilustra la magnitud de la actividad de la organización. No serían las fechorías. La sentencia declara probados al menos 16 hechos delictivos cometidos en municipios como Marbella, Estepona, Nerja, Torrox o Vélez-Málaga, donde lograrían llevarse relojes, dinero en efectivo, ordenadores y joyas. La banda criminal anota también varios fracasos en los que debieron huir sin botín al verse sorprendidos, aunque dejando a su paso numerosos daños materiales.

Sus estrategias mantenían el mismo sello: vehículos alquilados, accesos forzados por puertas, ventanas o balcones de viviendas cuyos propietarios se encontraban, confiados, fuera. Los cacos, en un mismo día, llegaron a encadenar varios intentos y robos que pudieron consumar en distintas localidades.

Con el botín en la mano, principalmente joyas, los ladrones se proponían entonces darle salida a los efectos sustraídos de manera que nunca quedaran en manos de los autores materiales. La resolución judicial, a la que ha tenido acceso este periódico, describe cómo uno de los condenados actuaba como intermediario, recibiendo las piezas a sabiendas de su origen ilícito, para darle salida a través de terceros. Entre ellos, el propietario de una joyería de Málaga que, según la Audiencia, adquiría los objetos robados con idea de venderlos.

Los registros practicados el 30 de noviembre de 2020 resultaron decisivos. Los investigadores confiscaron tanto en este negocio como en viviendas joyas, relojes marcas, prendas que habrían sido usadas en los asaltos y cerca de 37.000 euros en efectivo.

El procedimiento ha culminado tras una conformidad alcanzada en el juicio oral celebrado en octubre de 2025. Los acusados aceptaron la calificación del Ministerio Fiscal y la acusación particular, lo que permitió a la Audiencia dictar sentencia firme ese mismo día.

Las penas impuestas a los malhechores alcanzan hasta tres años y medio de prisión por delito continuado de robo con fuerza en casa habitada, además de condenas por integración en grupo criminal y por receptación. El tribunal ha fijado indemnizaciones a favor de las víctimas por el botín que no ha podido ser recuperado y los perjuicios causados.

La sentencia judicial ordena la devolución definitiva de los objetos que los agentes encontraron y acuerda la suspensión de las penas de prisión para tres de los condenados por receptación, condicionada a que no vuelvan a delinquir durante dos años. El ocaso de una banda que, en total, se hizo con más de 285.000 euros.

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