Una estación a medio usar
El cierre de uno de los accesos a Victoria Kent obliga a vecinos a dar un gran rodeo para coger el tren · Renfe asegura que ese edificio se utiliza en momentos puntuales
¿Quién dijo que acceder al transporte público es sencillo? La pregunta deben estar haciéndosela desde hace algunos meses muchos vecinos de las zonas de El Duende, Barceló o Nuevo San Andrés, entre otras, ante los problemas con los que se topan para acceder a la estación Victoria Kent, inaugurada en junio de 2009, y utilizar el tren de Cercanías. Todos los usuarios del ferrocarril que habitan en estas zonas se ven en la obligación de andar al menos diez o doce minutos para poder acceder a esta parada y ello a pesar de que a escasos metros de sus viviendas se levanta uno de los dos edificios que componen estas instalaciones ferroviarias, que sirven de punto de entrada al tren.
El motivo de tener que andar más de la cuenta es doble: de un lado, que uno de los tres pasos que el Ayuntamiento de Málaga y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) habilitaron sobre el soterramiento de las vías del tren para permitir el paso de un lado a otro de la ciudad, el más cercano a estas barriadas, está cerrado, lo que imposibilita que los residentes puedan ir directamente hasta la estación sin tener que dar un rodeo. Pero a esta circunstancia se suma una segunda: que el edificio de acceso a la Victoria Kent más al norte también está cerrado e inhabilitado para el uso de los usuarios del ferrocarril.
Francisco Naranjo es buen conocedor de la situación en la que se encuentran los barrios levantados en las márgenes de las vías del tren, que durante décadas han permanecido separados. Él es uno de los vecinos de El Duende que se topa casi a diario con este escollo. "Parece que no quieren que cojamos el tren, porque si no fuese así no se entendería que el edificio estuviese cerrado", comentó.
Francisco puso los hechos en conocimiento de Renfe, encargada de la explotación de las instalaciones, al objeto de conocer el motivo de lo ocurrido. Tras casi un mes de espera y un par de consultas, desde la compañía ferroviaria se dio contestación el pasado lunes, que literalmente dice: "En relación al asunto que nos traslada, comunicarle que el edificio de acceso habitual para la estación de Victoria Kent será el edificio del lado sur quedando, en principio, el edificio del lado norte cerrado para la explotación habitual. El edificio del lado norte únicamente se pondrá en servicio cuando se prevea que lo van a utilizar un número de usuarios suficiente (eventos como la Feria, etc.) que justifiquen la utilización de recursos necesarios para su apertura".
La contestación fue confirmada por Renfe, organismo desde el que explicaron que el edificio al que se hace referencia fue construido "fundamentalmente para dar servicio en ciertos momentos, como la Feria". "Pero se entiende que con el aforo de viajeros que hay en este momento es suficiente con el actual edificio", añadieron las fuentes consultadas. Asimismo, fuentes próximas a la compañía recordaron que estas instalaciones, que sustituyen a la antigua parada, "están más cerca del núcleo de población que antes, incluso teniendo que hacer ese desplazamiento".
Es decir, que el edificio norte, el más cercano a donde habita Francisco y otros muchos vecinos, no será habilitado para el acceso excepto en casos puntuales. "Al final el que vive ahí durante todo el año y quiere usar el Cercanías se tiene que fastidiar más que el que lo hace sólo durante la Feria", añadió este vecino de El Duende. "Sigo usando el tren, pero cada vez que lo hago la verdad es que me desespero".
"Lo que más me encorajina es que no hay un motivo justificado para que esté cerrado ese edificio", comenta Francisco, quien cree que con un par de trabajadores que se encarguen de controlar los accesos por esta parte de la estación sería suficiente. La estación, en la que el Ministerio de Fomento invirtió 12,5 millones de euros, está incompleta, al menos en lo que a su uso se refiere.
No obstante, el problema de los vecinos no radica exclusivamente en poder o no pasar a la Victoria Kent, sino que se extiende ante la imposibilidad de cruzar del lado norte de las vías al sur. Dado que el paso sobre el soterramiento más próximo a sus viviendas está cerrado, a los vecinos de El Duende que quieran ir a Barceló o Nuevo San Andrés, o viceversa, no les queda más remedio que repetir la caminata que han de darse para tomar el tren o tomar una estrecha senda peatonal, de apenas 1,5 metros de ancho, que se estrecha más aún al transitar en paralelo a la ronda oeste. Un pequeño tramo por el que han de ir casi de perfil para poder pasar.
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