Un estudio de Ibima revela el papel "clave" de una proteína en las diferencias metabólicas entre hombres y mujeres

El hallazgo permitiría diseñar tratamientos más personalizados para enfermedades como la diabetes o la obesidad

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Investigadores participantes en el estudio. / M. H.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) e Ibima Plataforma Bionand, en concreto, del grupo de neuropsicofarmacología, han desarrollado un estudio "pionero" que ha demostrado que la deficiencia de la proteína PAPPALISINA-2 (PAPPA2) provoca diferencias en la forma en que los cuerpos de hombres y mujeres procesan las grasas y los carbohidratos. Según han asegurado a través de un comunicado, este estudio ha encontrado una respuesta que "podría cambiar cómo entender el cuerpo y cómo se podrían diseñar tratamientos más personalizados para enfermedades metabólicas como la diabetes o la obesidad".

La investigación está financiada por el Instituto de Salud Carlos III y fruto de la colaboración entre el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y la Plataforma en Nanomedicina, la UMA, el Hospital Regional Universitario de Málaga, y el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid. Este descubrimiento subraya la importancia de dicha proteína en la regulación metabólica y cómo su ausencia puede desencadenar alteraciones metabólicas que varían según el sexo.

Han explicado que si el metabolismo del cuerpo "es una gran orquesta, y la energía (azúcares y grasas) son los instrumentos", la proteína PAPPA2 "actúa como un director de orquesta crucial", ya que se encarga de controlar un "factor de crecimiento" muy importante (conocido como IGF-1), que no solo ayuda a los niños a crecer, sino que también es fundamental para que el cuerpo use bien los azúcares y las grasas. Antes se sabía que, si la PAPPA2 fallaba, los niños podían tener problemas de crecimiento. Pero este nuevo estudio "va mucho más allá", han destacado, porque ha descubierto que su ausencia "también provoca importantes trastornos en cómo el cuerpo gestiona la energía, especialmente a medida que las personas crecen y llegan a la edad adulta".

El equipo de investigación, en el que participan investigadores del instituto de Málaga, como Antonio J. López Gambero, Antonio Vargas, María del Mar Fernández, Leticia Rubio, Maria Luisa de Ceglia, Patricia Rivera, Fernando Rodríguez de Fonseca y el profesor titular de Universidad del Área de Medicina Legal y Forense, Juan Suárez, estudió modelos animales en los que se eliminó esta proteína para observar cómo se afectaban las funciones metabólicas. Por su parte, como indican los investigadores principales del estudio, los resultados "han sido reveladores". En los machos, aclaran los científicos, la falta de PAPPA2 produjo una leve intolerancia a la glucosa y un funcionamiento ineficiente de los músculos. "Sus músculos necesitaban más energía para moverse, como si funcionaran con el freno de mano echado", han apuntado.

Por otro lado, como explican los investigadores, en las hembras la deficiencia de PAPPA2 potenció la quema de grasa. "Era como si su metabolismo activara una turbina quemagrasas para obtener energía", han precisado, aunque han asegurado que "lo más sorprendente es que esta adaptación no dependía de las hormonas sexuales femeninas tras la pubertad". Además, han indicado que los ratones sin PAPPA2 tenían un peso corporal menor, menos grasa acumulada y un gasto energético más alto. También almacenaban menos grasa en el hígado. Cuando se les proporcionó una dieta rica en carbohidratos, "las hembras normalizaron su quema de grasas, demostrando una enorme capacidad de adaptación metabólica".

"Imaginemos que el metabolismo es una sinfonía compleja donde cada nutriente y cada célula tienen su papel", ha explicado López Gambero, quien ha señalado que la proteína PAPPA2 "es como un componente esencial dentro de esa sinfonía, encargado de asegurar que las distintas partes del proceso metabólico funcionen en armonía. Cuando falta este componente, la sinfonía se desorganiza". Para el investigador, "lo interesante es que la forma en que esto sucede varía entre hombres y mujeres". "En los hombres, la falta de PAPPA2 genera un esfuerzo adicional en los 'instrumentos' que gestionan la energía muscular, como si tuvieran que tocar más fuerte para compensar. En las mujeres, en cambio, es como si los 'instrumentos' encargados de la quema de grasa se pusieran en marcha con una intensidad inusual", ha dicho.

"Entender estas diferencias es clave para que, en el futuro, podamos "afinar' la orquesta metabólica de cada persona de forma única, según su sexo", ha manifestado. Por eso, añade el coinvestigador responsable del grupo de Neuropsicofarmacología en Ibima Plataforma Bionand, Juan Suárez, "estos hallazgos no solo destacan el papel esencial de la PAPPA2 en el equilibrio energético, sino que también subrayan la necesidad urgente de considerar el sexo biológico al diseñar tratamientos contra enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo 2 o los trastornos hormonales". El estudio, publicado en la revista científica Metabolism, demuestra además que el tratamiento con PAPPA2 sintética o con IGF-1 mejora los efectos negativos de su deficiencia, abriendo un camino prometedor hacia futuras terapias más personalizadas y eficaces.

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