La falta de camas obliga al Clínico de Málaga a suspender operaciones y provoca esperas de hasta 63 horas en Urgencias
La junta de personal, en la que están todos los sindicatos, denuncia el "colapso extremo", con pacientes con infartos aguardando en un sillón durante horas
El Clínico de Málaga traslada pacientes al Hospital del Guadalhorce y suspende más operaciones no urgentes para liberar camas
El Clínico se ha quedado pequeño para atender a la parte occidental de la provincia donde se concentran los municipios más poblados y los que más crecen. Esta realidad, que los sindicatos del centro sanitario y los profesionales llevan años denunciando, la sufren a diario los pacientes y los trabajadores. Ahora, la junta de personal del hospital -que es la representación de toda la plantilla- ha lanzado la advertencia de que la situación en Urgencias es de "colapso extremo", con enfermos que llegan a esperar hasta 63 horas una cama para poder subir a planta.
El problema es que los recursos no son suficientes para dar respuesta a la actividad programada y la urgente. Así que se forma un tapón y los pacientes no tienen hueco. Ello obliga con frecuencia a suspender operaciones, según denuncia Juan Martos, el presidente de la junta de personal. "Ya no es porque sea un periodo de alta frecuentación, es cualquier día porque es un problema crónico", asegura. Cabe recordar que a principios de junio pasado, el Clínico tuvo que derivar pacientes al Hospital del Guadalhorce y posponer intervenciones no urgentes para liberar camas a fin de dejar sitio para los enfermos urgentes y prioritarios. Por eso, los sindicatos insisten en que el caos asistencial no es nuevo.
Estas organizaciones han emitido un duro comunicado en el que denuncian la "situación de extrema gravedad y hacinamiento" de las Urgencias, así como "la inacción y nefasta planificación de la gerencia". Como ejemplo, daban la situación de este pasado martes, con 22 pacientes con patologías graves esperando una cama para pasar a planta. Y precisaban: "enfermos infartados aguardando que se libere una cama en un sillón de Observación, con hemorragia cerebral, pancreatitis, traumatismos craneoencefálicos o epilepsia". O tres pacientes que llevaban esperando más de 48 horas, "superando con creces cualquier límite de tiempo razonable y seguro". Martos detalla que "en el pasillo de Observación colocan hasta 6 camilllas con pacientes que tienen patologías importantes, y normalmente edad avanzada, sin ningun tipo de intimidad ni humanización".
Para la junta de personal, se trata de condiciones "inaceptables tanto para los pacientes como para la salud de los profesionales y pide por ello la dimisión del gerente, Jesús Fernández. Además, el hospital ha tenido que habilitar media docena de camas extra (llamadas camas x) que ha ubicado en los pasillos del área de Observación, "vulnerando la intimidad de los enfermos y dificultando gravemente el trabajo del personal sanitario".
Mientras tanto, el Clínico mantiene cerrada y sin uso la antigua área de Observación para patologías respiratorias que se abrió para dar respuesta a los casos de Covid. "No son muchos recursos; cinco camas y media docena de sillones. Pero algo aliviaría", apunta Martos. Acota que no se abre por falta de personal. "Mantener este espacio cerrado mientras los pacientes se acumulan en los pasillos durante más de dos días es una muestra de negligencia y de una gestión de recursos absolutamente deficiente", señala la junta de personal.
Una portavoz ha aclarado que el hospital tiene "todos sus recursos disponibles y a pleno funcionamiento" y que el centro sanitario intenta dar respuesta a las necesidades asistenciales con los medios con los que cuenta. Profesionales consultados explican que el problema es que el Clínico está infradotado para la amplia población de referencia a la que atiende: la mitad de la capital, toda la costa occidental -que es la más densamente poblada-, el Valle del Guadalhorce y la Serranía de Ronda. Además, reconocen que "la situación es crítica" y advierten que el hospital no tiene proyecto de ampliación pese a que desde hace mucho tiempo se le saltan las costuras, con denuncias cada vez más frecuentes de "demasiadas horas de espera" en Urgencias para conseguir una cama.
Por su parte, la junta de personal ha exigido la apertura inmediata del área de observación respiratoria que se abrió para el Covid. Además, ha pedido por enésima vez la dimisión del gerente y del equipo directivo, "responsable de la actual situación". Porque, insisten los sindicatos, "no es un hecho aislado, sino la falta de previsión crónica".
Temas relacionados
No hay comentarios