Málaga

La familia de Lucía Vivar, la niña muerta junto a las vías, sigue investigando 3 años después

  • Los padres ultiman una investigación extrajudicial que apunta a que pudo ser asesinada.

Los padres de la niña Los padres de la niña

Los padres de la niña

La familia de Lucía Vivar, la menor de 3 años que fue hallada en julio de 2017 junto a las vías del tren en Pizarra horas después de desaparecer, ultima una investigación extrajudicial que apunta a que pudo ser asesinada.

Los padres siguen sin saber qué ocurrió y piden que el caso se reabra para que aclaren todos los interrogantes sobre la muerte de la niña.

Lucía Vivar desapareció mientras jugaba con sus primos en una terraza de un restaurante donde cenaban sus padres y el cuerpo fue hallado siete horas más tarde junto a la línea ferroviaria de Cercanías.

El padre de la menor, Antonio Vivar, ha asegurado a Efe que en la investigación que están realizando hay periciales y nuevas testificales que apunta a que pudo ser un homicidio.

"Siguen sin explicarnos cómo murió nuestra hija, por lo que seguiremos luchando hasta que tengamos una respuesta, no queremos dinero, queremos la verdad", ha insistido el padre de la pequeña, al tiempo que ha lamentado la "nefasta investigación".

Los padres, familiares y numerosos vecinos nunca han creído que la pequeña pudiese recorrer sola cuatro kilómetros por las vías del tren, hipótesis principal que se ha mantenido los investigadores desde el principio, ya que creen que la niña murió accidentalmente por un golpe en la cabeza.

Los investigadores mantienen que la niña anduvo algo más de cuatro kilómetros entre los raíles, se recostó sobre los balastos y fue golpeada por el primer tren de la línea Cercanías C2 de la mañana entre las seis y las siete de la mañana.

Nunca han creído que la pequeña pudiese recorrer sola cuatro kilómetros por las vías del tren

Los familiares siempre han mantenido que en el informe policial no se explica cómo la menor pudo hacer ese "arduo recorrido" sin ni una sola lesión en sus rodillas y mínimas y casi inexistentes en manos, brazos y piernas.

Debido a ello, la representación legal de la familia está realizando una investigación extrajudicial porque entienden que hay una serie de diligencias que no se han hecho y que podrían ayudar a la investigación.

En febrero de 2019 la Audiencia Provincial de Málaga acordó el archivo definitivo de las diligencias abiertas por la muerte de la pequeña.

Según las pesquisas, la niña estaba con sus padres y otros familiares cenando en el bar de la estación del tren de Pizarra y, al disponerse sus progenitores a marcharse de allí, sobre las 23:30 horas, no vieron a Lucía, que había estado en brazos de su padre sobre las 22:50 horas.

Inmediatamente se dio cuenta de la desaparición a la Guardia Civil y numerosas personas comenzaron a buscarla por las inmediaciones, especialmente por las vías del tren, en donde algunos se adentraron, si bien dicha búsqueda no dio resultado alguno.

Más tarde, a las 6:43 horas del día siguiente, el maquinista que conducía el tren de cercanías que realiza el trayecto Málaga-Álora encontró su cadáver a la altura del kilómetro 158,4, dentro del término municipal de Álora.

La acusación particular ejercida por los padres aportó en septiembre de 2017 varios informes que apuntaban a la existencia de una etiología homicida en la muerte, aunque los forenses del Instituto de Medicina Legal de Málaga rechazaron las conclusiones de dichos informes.

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