Málaga recuerda con una misa en la Catedral a las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz
El obispo Jose Antonio Satué ha presidido una homilía este domingo en memoria de los fallecidos, heridos, afectados y familiares
Familias y amigos despiden al cardiólogo malagueño fallecido en el accidente de Adamuz
La ciudad de Málaga ha recordado este domingo por la tarde, con una misa en la Catedral, a las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz, un siniestro que dejó 45 falllecidos y que ha conmocionado a toda España. La homilía, presidida por el obispo de la ciudad, José Antonio Satué Huerto, se celebró en memoria de los fallecidos, heridos, afectados y familiares. El Obispado convocó días antes a todos los malagueños y se invitó, de forma especial, a la familia de Jesús Saldaña, el cardiólogo malagueño fallecido, así como a las de algunos heridos que viajaban en el Iryo con destino a Madrid.
"Hoy nos reunimos con el corazón herido. Venimos cargados de preguntas, de tristeza, de nombres y rostros amados que ya no están entre nosotros o que luchan por recobrar la salud", arrancó el obispo su homilía, en la que subrayó que este trágico accidente ha dejado claro la "generosidad y creatividad de los vecinos de Adamuz, el esfuerzo de los propios pasajeros por ayudar a otros, el trabajo incansable de los cuerpos de seguridad, la cercanía de los familiares y amigos que han acompañado a las familias que más están sufriendo y la oración de tantas personas de buena voluntad que se han acercado a las parroquias para rezar".
En palabras de Satué, "hoy caminamos en tinieblas" debido al fallecimiento repentino de 45 personas, el dolor de sus familiares y allegados y el sufrimiento de los heridos. El obispo ha querido destacar dos caminos en estos momentos tan duros para las familias afectadas. El primero de ellos es estar unidos. "Cuando llega una desgracia, la presencia de los demás se vuelve aún más necesaria para poder seguir adelante. Abramos, pues, el corazón tanto para ayudar como para dejarnos ayudar", ha señalado durante la homilía.
El segundo ha sido recordar que, siempre, Dios está cerca. "Dios está cerca de vosotros, Francisco, Concepción, Natalia y Elena. Dios está cerca de vosotros, Laura, Susana y Pablo. Dios está cerca de Jesús, de Samuel y de todas las personas fallecidas. Dios está cerca de Raquel y Ana, de Isabel, de Emil y de todos los heridos", ha relatado el obispo. Esta cercanía ha precisado, permitirá "mirar al futuro con esperanza".
Por otro lado, el funeral de Estado por las 45 víctimas que se iba a celebrar el próximo sábado 31 de enero en Huelva se ha pospuesto "para más adelante". Así lo han acordado la Junta de Andalucía y el Gobierno central tras escuchar a las familias. Estas han trasladado que "a un número importante de ellas les resultaría imposible asistir al homenaje", según han explicado tanto fuentes tanto del Gobierno andaluz como de Moncloa, que han emitido un comunicado al unísono.
En el caso del cardiólogo malagueño Jesús Saldaña, ya fue despedido el pasado jueves por familiares y amigos. El Parque Cementerio de la capital malagueña, Parcemasa, acogió la misa funeral en recuerdo de este joven, que iba en uno de los vagones que descarrilaron del tren Iryo. La capilla central de Parcemasa se ha quedado pequeña para acompañar a la familia y expresarle sus condolencias. Entre las autoridades y responsables de instituciones, ha asistido el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, el delegado de Salud de la Junta, Carlos Bautista, y el presidente del Colegio de Médicos de Málaga, Pedro J. Navarro.
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