Málaga

Sentimiento carmelita en Málaga frente al coronavirus

Celebración de la eucaristía en la parroquia del Carmen. Celebración de la eucaristía en la parroquia del Carmen.

Celebración de la eucaristía en la parroquia del Carmen. / José M. Ramírez

Víspera del 16 de julio, día del Carmen. Marta Naranjo llegaba algo apresurada a las puertas de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen del Perchel. No podía faltar un año más a su tradicional cita con la ilustre virgen perchelera, y menos en este año tan difícil a causa del coronavirus. Desde las 22:00 de este miércoles comenzó a formarse una cola de fieles que deseaban reencontrarse con la virgen del Carmen.

“Yo vengo a la felicitación de la virgen del Carmen desde que tengo uso de razón, cuando era pequeña mi familia me traía a este acto”, confesaba Marta, la joven devota de 21 años. Cientos de personas aguardaban pacientemente en una larga y ordenada cola que llegó hasta el Mercado del Carmen.

A las 23:15 se abrió la cancela y comenzaron a adentrarse los fieles en el templo. Los responsables y miembros de la cofradía carmelita controlaban el acceso y finalmente se completó el aforo máximo de 187 personas, quedando algunos apostados en la puerta sin poder entrar a la parroquia.

Con la simple iluminación de ocho velas, se intuía la soberana imagen de la virgen del Carmen Coronada a los pies del altar, ataviada de forma sencilla, con su corona de plata. Se encontraba más humana que nunca, más cercana que nunca.

Marta fue una de las afortunadas que pudo entrar con sus dos amigas, Laura Casanova y Aroa Pérez, a las que ha transmitido esa fe y devoción que le profesa a su Señora. “Marta fue la que me animó a asistir y desde hace cinco años que nos conocemos no falto a este emotivo acto con ella, es muy especial”, confesó su amiga Laura.

Comenzaron las lecturas, sonó una música que envolvió a los fieles en una atmósfera de absoluto recogimiento. Se acercaba la hora señalada, los corazones se aceleraban, Marta no podía dejar de mirar a la virgen, acordándose de su abuela, de su familia, de los que le inculcaron esa fe que hoy ella lleva por bandera.

Retumbó un flamenco y sentido Ave María que enmudeció a los asistentes, y tras la oración cantada llegó el momento. Era medianoche, los cohetes lo anunciaban, un tremendo aplauso espontáneo brotó entre los fieles que empezaron a entonar la Salve Marinera.

La mascarilla deshumaniza, pero en momentos como estos, bastaba con mirar los ojos vidriosos de Marta, sentada junto a sus amigas, para saber que sentía a la virgen del Carmen muy cerca, de una forma muy especial. El besaescapulario se suprimió por una simple reverencia a los pies de la imagen mariana. Marta no necesitaba más, ese gesto ante su imagen lo dijo todo. Salud, fue la petición más repetida entre los asistentes.

Parroquia del Carmen en la festividad de la virgen. Parroquia del Carmen en la festividad de la virgen.

Parroquia del Carmen en la festividad de la virgen. / José Miguel Ramírez

En la mañana del 16 de julio el templo perchelero volvió a llenarse a las 12:00 para la función principal, a la que asistió una representación de la armada española. Durante la celebración se pidió especialmente por los fallecidos y afectados por la pandemia del coronavirus y por la pronta recuperación de los que siguen enfermos.

La archicofradía del Carmen encara ya la recta final de los cultos con motivo de la festividad de su sagrada titular, que no podrá procesionar este año por las calles de Málaga, y que finalizarán el sábado 25 de julio con una misa de acción de gracias a las 19:30.

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