Una treintena de denuncias contra talleres ilegales en un año en polígonos de Málaga no frenan el malestar de empresarios

Once de las propuestas de sanción corresponden a actividades o prestación de servicios en la calle sin autorización

Los trabajadores aseguran que la actividad ilegal "persiste" y piden medidas reales: "Habrá que hacer cosas que funcionen"

Talleres clandestinos en el polígono Guadalhorce: empresarios alertan de la reparación ilegal de vehículos en las calles

Trabajadores, en una de las supuestas reparaciones ilegales en el polígono

El Ayuntamiento de Málaga ha tramitado durante 2025 un total de 27 denuncias de la Policía Local contra talleres clandestinos de reparación de vehículos en el polígono Azucarera-Intelhorce. Las actuaciones reflejan la persistencia de una actividad irregular que los empresarios ya han denunciado al considerar que estas prácticas reiteradas deterioran el entorno, comprometen la seguridad y afectan a la convivencia en el principal parque empresarial de la ciudad.

Pese a estas propuestas de sanción administrativa, la Entidad Urbanística de Conservación del Polígono Guadalhorce (EUCC), asegura que la actividad ilegal “persiste”. “Es una realidad palpable; si hay denuncias, parece que faltan recursos o mayor celo en el asunto”, advierte el colectivo, que ya elevó la voz hace unas semanas para reprochar la falta de respuesta administrativa eficaz frente a unas prácticas reiteradas en el espacio público.

Los datos municipales aportados ahora a este periódico reflejan que 15 de las actuaciones policiales en la zona están relacionadas con infracciones de la Ordenanza de Limpieza y Gestión de Residuos, principalmente por el lavado de vehículos en la calle y el cambio de aceites y otros fluidos. Otros 11 casos corresponden a actividades o prestación de servicios en la vía pública sin autorización municipal, en aplicación de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, y una más por la gestión irregular de residuos.

Las patrullas de la Policía Local han intervenido en distintos puntos del polígono, especialmente en la carretera de la Azucarera a Intelhorce, donde la presencia de vehículos averiados, piezas mecánicas en la calzada y reparaciones a plena vista se ha convertido, en palabras de los empresarios, en una escena habitual. A pesar de las denuncias registradas en el ejercicio pasado, el tejido empresarial insiste en que las actuaciones no han sido suficientes para erradicar el fenómeno. El colectivo que representa a los trabajadores del Guadalhorce considera que la proliferación de talleres clandestinos es un “problema estructural”.

Uno de los perjudicados es Antonio López, director del concesionario Covei, perteneciente al grupo Iveco, que reclama medidas reales. “Habrá que hacer cosas que funcionen, porque seguimos en la misma situación”, asevera en declaraciones a Málaga Hoy.

El empresario reconoce que, si bien tras acaparar titulares la actividad irregular ha descendido, durante meses la situación ha sido insostenible. “Hace pocos días, había ocho o diez personas pegándose en la puerta de uno de los negocios”, recalca.

No sólo advierten de peleas y competencia desleal, sino de que estas prácticas ilícitas repercuten en la seguridad del parque empresarial. “Hay robos. A un empleado le quitaron una centralita. ¿Quién roba una centralita de un coche? Los trabajadores están indignados”, sostiene.

El malestar va más allá de los talleres ilegales. “En el Guadalhorce no podemos tener todo lo malo de Málaga: prostitución callejera, retenciones a la salida, talleres ilegales… Parece que todo lo que no se quiere viene para aquí”, denuncia el empresario, que a renglón seguido pone el acento en el peso económico del polígono: “Aquí trabajan unas 40.000 personas y hay más de 1.300 empresas de todo tipo”.

La organización empresarial viene alertando desde hace meses del que, consideran, deterioro progresivo del entorno, de los vertidos contaminantes y de los conflictos de convivencia derivados de estas actividades clandestinas.

En el caso de Covei, el responsable asegura que, seis meses después de remitir un escrito al Ayuntamiento denunciando los talleres clandestinos, no ha recibido respuesta. “Ya indiqué que se vulneraban cinco normas, algunas municipales”, apostilla. Y aboga también por actuar desde el punto de vista medioambiental. “Alguien debería venir y levantar el alcantarillado para ver si lo que corre es agua o aceite”, advierte.

También la Asociación Malagueña de Automoción, por su parte, acudió al Seprona de la Guardia Civil para alertar de los riesgos derivados del vertido y la manipulación de residuos peligrosos fuera de instalaciones autorizadas.

Aunque la Policía Local mantiene una vigilancia en la zona, levantando actas y documentando infracciones, para los empresarios el reto sigue siendo transformar esas denuncias en soluciones duraderas y efectivas. “El Ayuntamiento nos ha ayudado en otras muchas cosas”, reconoce uno de los afectados, “pero nuestros políticos tienen la obligación de darse una vuelta por aquí y ver lo que nos pasa”.

“Hay un depósito de coches que traen para arreglar”

Los empresarios del Guadalhorce aluden también al problema de la ocupación permanente del espacio público. El director del concesionario Covei, Antonio López, asegura que, en la carretera de la Azucarera Intelhorce, en la zona de desguaces, “siempre se ven coches aparcados, fines de semana y entre semana”. “Hay un depósito de vehículos que traen para arreglar. Nuestros empleados ya no tienen espacio para aparcar. Los coches son para trabajar, no para dejarlos ocupando un sitio”, critica. Entre los empresarios se ha extendido también una sensación de trato desigual por parte de la administración. “A nosotros nos hacen inspecciones todas las semanas de Hacienda y del Ayuntamiento, y parece que se apunta al que tiene potencial de pago. A otros se les permite ciertas cosas; hay desigualdad”, sostiene el responsable de Covei.

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