Málaga CF Algo está pasando en La Rosaleda

  • El Málaga solo pudo lograr nueve de los 24 puntos que disputó como local, de los peores registro de Segunda

Rahmani se lamenta durante el Málaga - Cartagena.

Rahmani se lamenta durante el Málaga - Cartagena. / Marilú Báez

Nunca se sabrá cómo hubiera funcionado este Málaga si las condiciones hubieran sido otras, si el escenario en el que tuvieron que actuar no hubiera estado supeditado por la pandemia. La Rosaleda, ese estadio inexpugnable que siempre presenta batalla y genera un ruido ensordecedor al rival, se ha convertido en un punto débil del actual equipo de Sergio Pellicer.

El Málaga es a día de hoy uno de los peores conjuntos como local de Segunda División. Cercanos al ecuador de la temporada, tras los primeros ocho partidos disputados en La Rosaleda, los blanquiazules solo han logrado sacar nueve puntos repartidos en dos victorias y tres empates, a lo que habría que sumar otras tres derrotas. Son nueve puntos de 24 posibles, números muy por debajo de las estadísticas habituales en su estadio.

Cerca de mes y medio desde el último triunfo en La Rosaleda, el cosechado ante el Sporting de Gijón el 22 de octubre. Mes de noviembre negro con las primeras derrotas en casa ante Espanyol y Leganés, y mal comienzo en diciembre con la última ante el Cartagena en un partido gris en el que hubo de nuevo cortocircuito entre los blanquiazules.

Algo está pasando en La Rosaleda. No fue suficiente el calor que demostró el Frente Bokerón antes del partido, en un recibimiento atípico en estos tiempos cuando el autobús de los jugadores accedía al estadio. Ese calor es uno de los matices que le está faltando a este Málaga este curso. Partidos en los que faltó ese plus, en los que los duelos pudieron haber tenido otro sino de estar de lado la afición. Se pensó ante el Mirandés, también ante el Lugo en aquella reacción épica en inferioridad y volvió a suceder ante el Cartagena. El peso de la afición se está notando más que nunca.

Sobre todo si se compara al equipo en su rol de visitante, donde los números tras las nueve primeras jornadas dejan al equipo como el tercer mejor visitante con cinco triunfos, un empate y tres derrotas. Un 16 de 28 que sostiene al equipo en esa zona media alta de la tabla con aspiraciones al play off de ascenso. Meritorias sobre todo las cosechadas en campos como La Romareda, Montilivi o el Fernando Torres. También el precedente reciente, que acumula 10 de los últimos 12 puntos en juego, una racha a mantener.

Pellicer, que analizó en rueda de prensa este aspecto, lo arraigó a una falta de concentración en momentos concretos y puntuales, en los que el equipo debe trabajar: "Jugar como local te da más ansiedad y tenemos que tener más equilibrio en todas las situaciones del partido". De lograr estabilizar su juego en La Rosaleda, el equipo podría mantenerse en los puestos próximos al play off que tanto anhelan.

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