Málaga CF El protocolo sanitario, otro hándicap

  • El trasiego de canteranos que suele habituar el primer equipo estará condicionado por los test PCR

  • Las novedades en los entrenamientos deben pasar previamente dos test PCRnegativos

Hicham, Cristo y Juande, durante una sesión de trabajo en el Ciudad de Málaga. Hicham, Cristo y Juande, durante una sesión de trabajo en el Ciudad de Málaga.

Hicham, Cristo y Juande, durante una sesión de trabajo en el Ciudad de Málaga. / Javier Albiñana

En los últimos años ha sido muy normal, casi cotidiano, ver una gran cantidad de jóvenes de La Academia a las órdenes de los entrenadores del primer equipo del Málaga. Independientemente del guión preconcebido de este u otro técnico, era constante ver un buen número de canteranos cubrir los cupos en los entrenamientos.

Quizá este último año, con los problemas con el Salario Liga y la imposibilidad de inscribir más profesionales, la situación se agravó más si cabe, tirando con mayor normalidad semana tras semanas de los jóvenes del filial o el Juvenil A. De hecho llegaron a darse entrenamientos, a consecuencia de las lesiones, en las que hubo mayor presencia de filiales que profesionales.

El contexto que ha generado la pandemia y el estricto protocolo sanitario que ha llevado a implantar para la seguridad en el fútbol profesional puede dejar también un nuevo hándicap a los intereses blanquiazules.

El protocolo de LaLiga exige y determina que los nuevos jugadores que se incorporen a los entrenamientos de cualquier equipo (ya sean nuevos fichajes o en este caso juveniles), deben superar dos tests PCR con resultado negativo para trabajar en grupo. El primero de ellos permite a los jugadores entrenar con el club en cuestión de manera individual, ajeno al grupo o trabajo colectivo. El segundo de estos, al que se sometería dos días después, de dar negativo, permitiría ya al futbolista incorporarse con normalidad a los entrenamientos en grupo.

En clave Málaga (y cualquier otro club en similares circunstancias), este protocolo sanitario genera un pequeño desfase de necesidades. El club debe tomar ventaja ante situaciones venideras ya que actualmente no puede recurrir de nuevos canteranos de un momento para otro. Son necesarias al menos 48 horas de previsión.

Estos días en los entrenamientos del Málaga fuero novedad dos juveniles, los delanteros Jesús Hoyos e Issa Fomba, de notable proyección pese a su temprana edad. Ambos tuvieron que pasar por este trámite que, pese a que no deja de ser correcto y sumamente necesario para el correcto funcionamiento del campeonato, puede traer pequeños perjuicios al primer equipo este curso.

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