Resultado y crónica del Málaga CF - UD Almería Esto es lo que hay (0-1)

  • El Almería vence en La Rosaleda con un solitario tanto de Sekou

  • La reacción del Málaga no llegó hasta el segundo tiempo, pero insuficiente

El Almería celebra el 0-1 de Sekou. El Almería celebra el 0-1 de Sekou.

El Almería celebra el 0-1 de Sekou. / Marilú Báez

Sanar la brecha emocional que generó el último día de mercado y sus días venideros no es cosa de días, quizá ni semanas. La fecha FIFA tampoco facilitaba las cosas a un Víctor que alineó lo que tiene. No hay más. El Almería necesitó de un par de apariciones de Sekou para adelantarse en el marcador y de la seriedad del bloque para mantener el resultado. Al Málaga le faltan nombres y cicatrización.

Las costuras asomaban pronto. Había nervios, se notaban en las piernas de los blanquiazules en los primeros compases. El esquema de Víctor era el 4-4-2 para ensamblar las novedades en el once. Diego doblaba a Juankar y el ya habitual dúo Cifu-Renato por el otro costado. Rolón y Boulahroud y Adrián y Sadiku eran las dos nuevas duplas en el centro del campo y la punta de ataque, respectivamente.

Sekou Gassama marcaba su hábitat y terreno muy pronto. En el área, la bestia senegalesa se desenvuelve como pez en el mar, gana su sitio y se impone a su par, ya sea Luis o Lombán. Ya logró rematar un balón lateral a los cinco minutos de juego. Avisaba. Fue el Málaga el que tuvo la primera gran ocasión. La fe de Cifu le permitió recuperar un balón en campo contrario y dejar carretera para Renato Santos que entró como un rayo hasta el área para servir a Adrián en el corazón del área. Incomprensiblemente, nada habitual en él, el capitán blanquiazul erró el disparo cómodo y sin oposición. Pudo ser el 1-0, pero apareció Sekou.

La segunda que tuvo el senegalés acabó dentro. Una buena combinación entre Corpas y Chema por la derecha acabó con espacios y tiempo para éste último en línea de fondo para que colgara el centro. Fue raso, directo para el 9 rojiblanco que conectó con el esférico de primeras con su diestra para batir a Kellyan. El VAR revisó la acción por fuera de juego, pero determinó finalmente gol. Era el 0-1.

Al Málaga le pesaron dos ausencias, las de Keidi Bare y Juanpi Añor. Sin ellos, al equipo le costó horrores generar juego asociativo y se nubló con facilidad. El Almería dominaba y los blanquiazules esperaban a la contra con Renato y Juankar muy punzantes con metros por delante. Sadiku dejó desde muy pronto señas de lo que puede ser. Un delantero centro con mucha presencia en el área, con buena capacidad de recepción aunque deje dudas con su asociación. Bajó un par de balones e intentó un par de disparos gobernados por las ganas de agradar. Una cosa es clara: tiene la portería entre ceja y ceja.

Víctor movía ficha tras el descanso. Hugo y Pacheco dentro. El centro del campo que planteaba en la primera mitad había tenido un impacto ínfimo en el juego del equipo y había dejado a merced de la zaga el ataque almeriense. El sacrificado fue Rolón –pudo ser de la misma forma Boulahroud– en la medular y Renato Santos en el costado. El técnico blanquiazul cambió el esquema y dejó los carriles para Juankar y Cifuentes al completo; Diego, Lombán y Luis Hernández como trío de centrales; Boulahroud, Adrián y Pacheco en el medio; y Hugo y Sadiku como referencia.

Funcionaba parcialmente la idea de Víctor. El Almería dio un par de pasos atrás y el Málaga tomó el control del juego. Faltaban ideas pero el esférico ya estaba en los pies de los blanquiazules. Pacheco pedía protagonismo en un momento en el que el equipo pedía que lo cogiera. Cifu mantenía siendo el arma más peligrosa que tiene el equipo para profundizar y romper líneas. No es por su técnica pero sí por su físico, el granadino da soluciones desde la derecha, aunque insuficientes.

El técnico gastó el último cambio para darle descanso a Cifuentes, quizá el hombre con más presencia hasta el momento en el juego del equipo. Su relevo fue Keko Gontán, que gozaba de otra oportunidad para ganarse un sitio. No la aprovecharía el extremo, en parte porque el equipo entraría en cortocircuito en el tramo final del choque, con el Almería más predispuesto a que no se jugara lo que restaba de encuentro.

Le faltan protagonistas a este Málaga, hombres que quieran echarse el equipo a su espalda y con capacidad para proponer algo diferente. Pacheco tenía esa premisa en el segundo tiempo pero el pizarreño no está para liderar. No estuvo Juanpi, quizá el hombre diferencial esta temporada. No faltó coraje ni arrojo en busca del empate pero el Almería se marcha de La Rosaleda con los tres puntos, segundo equipo que lo hace este curso. Próximo sábado, Mirandés.

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