La previa del Málaga CF - UD Almería El espíritu perdido (21:00)

  • Llamamiento de Muñiz a sus aficionados para los dos partidos consecutivos en La Rosaleda

  • El Almería llega acompañado de medio millar de seguidores

  • Blanco Leschuk, tres meses de sequía

Muñiz celebraba así un gol al Lugo. Muñiz celebraba así un gol al Lugo.

Muñiz celebraba así un gol al Lugo. / Marilú Báez (Málaga)

El Málaga lleva desde el primer día de competición en la zona alta. No siempre en ascenso directo, pero nunca fuera de la zona de play off. La logrado, de momento, más triunfos que nadie en la categoría (13) y marcha segundo en la tabla. Pero no engancha a la gente. Juan Ramón Muñiz lo sabe y aprovecha cada intervención pública para hacer llegar al malaguismo que se les necesita y se les necesita ya.

Busca apoyo y empatía el asturiano, que tira de méritos para convencer a un aficionado que todavía no se ha despertado del sueño de los diez años en Primera División. Entiende el técnico que el Málaga tiene en sus manos una tarea compleja y que requiere de una gran paciencia además de conocimiento del medio. Quiere encender fuera una pasión que no termina de arder en La Rosaleda. Al menos, no en el número que sería deseable y conveniente.

Ante el Lugo la entrada fue pobre, poco más de un tercio del campo fue ocupado por aficionados blanquiazules, lo que significa que se han desenganchado muchísimos abonados durante toda una vuelta. Hay una dura batalla emocional entre el pragmatismo y el rechazo que provoca el tedio de Segunda.

Con unos o con otros (o sin otros), el balón echará a rodar esta noche a partir de las 21:00 horas en el césped de Martiricos. Y llega un Almería que conoce muy bien al Málaga. Se midieron en Marbella en pretemporada y la igualdad fue máxima. En el Mediterráneo ganó el Málaga con tanto de Harper. Un derbi en el que los rojiblancos terminaron acorralando al equipo malacitano, que se trajo los tres puntos con una parada salvadora de Munir en el añadido. Además, estuvo la visita a La Rosaleda en Copa del Rey. Se llevó la eliminatoria el cuadro almeriense (1-2, a partido único). Al Málaga le supuso un alivio no pasar.

El Almería se trae a medio millar de aficionados aproximadamente y una idea de juego muy clara. Fran Fernández parece que tiene muy claro cómo meter mano al Málaga. Tendrán trabajo Ricca y Cifu, que se tendrán que enfrentar a Corpas y Luis Rioja. Gran temporada de estos dos extremos que el curso pasado hacían diabluras con el Marbella en el Grupo IV de Segunda B, al que casi consiguen ascender a Segunda.

El Málaga se ve obligado a hacer retoques en su alineación. Jack Harper es baja segura y Dani Pacheco no se ejercitó ayer con el grupo. "Trabajo preventivo", ya saben. El pizarreño sabrá hoy si está en condiciones de jugar o no. Muñiz tiene algunas alternativas y podría hasta hacer alguna variación al dibujo base.

El armazón será, en principio el esperado. Munir en la puerta, Cifu y Ricca en los laterales y el centro de la zaga para Diego González y Pau Torres. Por delante de ellos, Alfred N’Diaye y, atendiendo a lo que comentó ayer mismo Juan Ramón Muñiz, también Keidi Bare. Lo normal es que Renato Santos también continúe en el once inicial, quedando por ver qué sucede con Pacheco. Ontiveros es la alternativa (Mula lleva ya varios días con el grupo pero su inactividad no hace sospechar que pudiera actuar de entrada).

Adrián González, por presencia y capacidad de trabajo, podría ser una buena solución para acompañar a Blanco Leschuk en la delantera. El argentino lleva ya tres meses sin conseguir marcar, una cuestión que afecta a un Málaga que hasta la fecha no ha mostrado un gran arsenal ofensivo.

Por último están los refuerzos de invierno. Seleznov está entrando poco a poco, pero todavía está muy lejos de su mejor versión. Luego está Erik Morán. Las palabras de Muñiz en la previa dejan abierta la posibilidad de ver su nombre en la convocatoria. Igual con fichajes sí se engancha al público.

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