Málaga CF Coronavirus | Trabajo en La Rosaleda Impoluta e inutilizable

Trabajadores saneando La Rosaleda.

Trabajadores saneando La Rosaleda. / Málaga CF

No son muchos los que acuden a La Rosaleda a diario. Se puede decir que en el estadio sólo están los imprescindibles. Y, aunque pueda resultar irónico, no son los futbolistas. Por el recinto está la seguridad, el mantenimiento,a jardinería, poco más. Y justo ahora, en esa calma extraña, luce hermosa por ausente, que diría Neruda. Precisamente en este momento también sucede que se han realizado trabajos de desinfección para que Martiricos cumpla con los protocolos sanitarios. Los jugadores, por su lado, comienzan la Fase 2 de sus entrenamientos domésticos tras finalizar la primera quincena. La casa impoluta y no se puede pisar.

Sí, La Rosaleda tiene sus puertas prácticamente cerradas, pero también cumple como es su obligación con las medidas sanitarias indicadas para tratar de ser un espacio libre de cualquier atisbo del coronavirus COVID-19. El propio Málaga pretende darle difusión a esta cuestión y comparte imágenes del estadio y de los trabajos realizados en el recinto.

El Málaga, que lleva más de un mes de sensatez con la salida de los Al-Thani y la llegada del administrador José María Muñoz, se está mostrando a la altura de la situación desde que comenzaron los daños colaterales de la pandemia. Está protagonizando y compartiendo iniciativas de diversa índole, algunas de ellas de carácter solidario como las llamadas a personas mayores de los futbolistas y la camiseta solidaria. También apuntan al ocio y ofrecen contenidos variados sin dejar de contar el día a día.

“Las tareas se han realizado con productos desinfectantes para una apta higienización, con el personal debidamente equipado. Trajes, mascarillas, gafas, pantallas de cara, guantes… con la más absoluta pulcritud y guardando las normas de seguridad vigentes”, comunicó la entidad.

Los trabajos se desplegaron por todo el recinto: “Intensa labor efectuada en las taquillas del estadio, las oficinas, las zonas VIP de Preferencia y el antepalco de Tribuna, el gimnasio, los vestuarios de primer equipo y filial, el Museo & Tour MCF, el edificio nuevo situado junto al anexo de La Rosaleda. En definitiva, una completa desinfección para que el recinto de Martiricos esté perfectamente acicalado y luzca limpio e impoluto en toda su extensión”. Perfecta para sus múltiples usos, pero de momento prohibida para los que suelen ser los protagonistas, que por otro lado están contribuyendo desde su posición pública a extender el mensaje de responsabilidad.

Así que el fútbol está en una relativa pausa. No se compite, pero no se detiene. Los jugadores del Málaga continúan con sus labores aunque sea de manera individual en sus respectivos domicilios. Ya se han cumplido dos semanas y ahora les toca variar el plan para las dos siguientes. Eso sí, el club ya adelanta que no será muy diferente al establecido en la fase inicial.

Evidentemente no es comparable a la actividad rutinaria que suele realizar un deportista de élite, pero el Málaga lo explicó así: “El formato hasta ahora, y en adelante, incluye entrenamientos de lunes a sábado con descanso los domingos. Los lunes, miércoles y viernes, trabajo preventivo y circuit raining aeróbico; martes, jueves y sábado, labor de bicicleta estática aeróbica para mantener los niveles de resistencia y fuerza, además de ejercicios diseñados para el tren superior e inferior”. Por su parte, los guardametas añaden al grueso de lo anteriormente contado “otra específica elaborada por Dani Lima, preparador de porteros.

“Los preparadores Julio Rodríguez, Enrique Ruiz y Manu Gestoso introducen cambios en todos los ejercicios físicos para las dos siguientes semanas, progresando en cuanto a intensidad y con el objetivo de mantener unos niveles de condición física general y peso/forma corporal idénticos a los que tenían antes del confinamiento en sus casas”, especificó el club.

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